Cómo encontrar tu vocación de una vez por todas

Muchos tenemos el siguiente anhelo: encontrar cuál es nuestra vocación, nuestro talento, nuestra profesión ideal o, desde una perspectiva más espiritual, “descubrir lo que hemos venido a hacer a este mundo”

 

Este deseo, absolutamente lógico y humano, se ve acrecentado por todas esas frases, charlas y artículos de Internet que dicen algo así como “encuentra un trabajo que te guste y no tendrás que trabajar ningún día de tu vida” o “descubre tu pasión si quieres ser feliz y realizarte“.

 

Es muy inspirador hablar de sueños, de pasiones, de vocación, de propósito vital o de “nuestro elemento” (como diría Ken Robinson). No obstante, también puede ser fuente de inquietud si te obsesionas con encontrar qué es “eso para lo que “has nacido” y sufres por no poder hacer de ello tu modo de vida.

 

Quizás tienes treinta, cuarenta o cincuenta años y aún no has descubierto tus talentos o tu misión en la vida. Y te lo reprochas a ti mismo porque las voces exteriores proclaman que YA deberías saberlo (o bien resignarte a una vida convencional, como todo el mundo)

 

Por otro lado, quizás tienes una idea mitificada de lo que constituye una vocación o un talento. Parece que sólo las “grandes cosas” como ser un artista de fama mundial, un empresario exitoso o un viajero intrépido que da la vuelta al mundo (y mientras gana dinero con su blog) se corresponden con una verdadera vocación. Posiblemente estos grandes logros te eclipsan y sientes que tu afición a los bailes de salón no es nada comparado con estas gestas ajenas…

 

Por estas y otras ideas preconcebidas, la búsqueda de nuestra vocación personal, en vez de ser un camino alegre y apasionante (el mejor de los viajes) se convierte en una situación dolorosa.

 

Nos duele no saber para dónde ir. Nos sentimos inferiores al compararnos con los que sí han logrado (supuestamente) encontrar su misión de vida. Caemos en la exigencia absurda (y feroz) de imponernos que “ya es hora de saber lo que queremos”. Y en última instancia, como resultado de todas estas presiones internas, nos quedamos atrapados en una situación de angustia y bloqueo que nos quita la alegría de vivir.

 

Por eso he escrito este artículo, para que dejes atrás la culpa por no saber lo que te gusta y empieces a mirar este asunto desde el respeto hacia ti mismo y tus procesos. Como he dicho anteriormente, buscar nuestra vocación tiene que ser un placer, algo ilusionante, hecho con paciencia y cocinado a fuego lento, sin presión por encontrar la respuesta a la primera.

 

El paso número uno para que esto ocurra es deshacernos de algunos mitos e ideas, bastante extendidos, que nos entorpecen el camino. No puedo decirte exactamente qué pasos tienes que dar para resolver la misión, profundamente singular, de encontrar y vivir de tu vocación, pero sí voy a decirte qué mitos erróneos te convendría desterrar desde ya, porque están fastidiando tu camino.

 

Con esto en mente… empecemos:

 

4 mitos que te alejan de encontrar tu vocación

encontrar la vocación profesional mitos

 

Mito número 1: La pasión de nuestra vida es UNA e inmutable a lo largo del tiempo.

Hay personas que tienen un único amigo de confianza y otras que tienen muchísimos. Igualmente, hay personas que se enfocan en una habilidad y persisten hasta convertirse en maestros y otras que tienen capacidades múltiples y dispares y van alternando el aprendizaje entre unas y otras.

 

Cuando se habla de vocación o sueño, muchos nos imaginamos que tiene que ser una sola cosa, muy concreta, y además que debería durar toda la vida. La pregunta es: ¿y por qué?

 

¿Quién nos dice que no podemos tener múltiples pasiones, que varíen además según el momento de la vida en que nos encontremos? 

 

Las personas multiapasionadas disfrutan aprendiendo y llevando a cabo diferentes actividades a la vez, algunas de las cuales mantienen y otras abandonan cuando se acaba el interés. Enfocarse en una sola cosa y nada más que eso, persistiendo hasta el final, no es el único camino posible.

 

Es verdad que el desarrollo de una habilidad exige tiempo y foco para llegar a cierto grado excelencia, pero esto no implica que tengamos que restringirnos a una sola cosa si no es nuestra naturaleza. Simplemente va a costar más tiempo y esfuerzo sacar varios intereses adelante en lugar de uno, porque tenemos que dividir la energía y la atención, pero eso es todo. Puedes ser una excelente repostera y programadora informática (por ejemplo) dividiendo tu tiempo entre ambas actividades. O si te gusta tu trabajo en una tienda de ropa y a la vez disfrutas escribiendo sobre gestión del tiempo, no tienes por qué que descartar ninguna de estas pasiones si las puedes compatibilizar de alguna manera.

 

Con respecto al segundo punto, aún hay gente que piensa que lo ideal es trabajar toda la vida en lo mismo (e ir “ascendiendo” en esa ocupación) en lugar de cambiar el rumbo profesional. Digamos que hasta hace muy pocos años, lo habitual era que el que entraba a una empresa, si todo iba bien, no salía de ella hasta la jubilación, o el que era profesor/músico/electricista/escritor lo era toda su vida, y la única opción para cambiar de profesión era un contratiempo. Hoy por hoy cada vez es más común la persona que conscientemente da un giro a su carrera profesional. No porque la despidan ni porque le vaya mal, sino porque quiere descubrir otras cosas.

 

Por lo tanto, trabajar en algo toda la vida (éso para lo que has estudiado) es un camino posible, pero no el único. Que en un momento dado te plantees cambiar de oficio, o de estudios, no significa que no hayas encontrado tu vocación, sino que ésta ha variado. Y no pasa nada por ello. A veces nuestras prioridades varían tras una crisis de pareja, una enfermedad, un cambio de residencia o un proceso interior de crecimiento, es bastante común.

 

 

En su libro “La semana laboral de 4 horasTim Ferriss cuenta el caso de un ejecutivo estadounidense que lo deja todo para hacerse monitor de vela en una isla caribeña. Toma la decisión tras haber disfrutado de unas vacaciones en ese lugar y haber pensado “lo que quiero es vivir así siempre, no sólo de vacaciones”. ¿Cuál era su vocación, las altas finanzas o la vela? Posiblemente las dos… Pero llegó un momento en que la primera se le hizo insostenible y necesitó cambiar de rumbo.

 

Quizás has sido ama de casa, has cuidado de tus hijos y a los 45 quieres montar tu propio negocio ¿y por qué no? No se trata de renegar del pasado, porque posiblemente tu vocación en ese momento era la crianza, ni tampoco de temer al futuro y no hacer nada porque “ya no tienes edad para ello”. Aclara tus prioridades y adelante.

 

Porque cambiar de rumbo es posible, lícito, renovador y no tan difícil como nuestros peores augurios nos confirman.

 

Si eres de las personas que tienen una vocación o un talento muy definido y tu deseo es trabajar en ello toda la vida, estupendo. Pero si no es así, si te agobia tener que dedicarte a una sola cosa y te paraliza mucho elegir cuál es (claro, ¿a quién no le paralizaría tomar una decisión que considera irrevocable?) entonces cambia tu perspectiva. Puedes hacer muchas cosas y puedes cambiar cuando quieras. En cualquier momento puedes dar marcha atrás o seguir un sendero diferente. Visto así ya no parece tan terrible elegir ¿verdad?

 

Mito número 2: Una vocación tiene que ser algo grandioso y que nos haga ricos

A veces caemos en la trampa de pensar que una vocación tiene que ser grandiosa y fuera de lo común. Por eso, aunque muchas personas poseen dones que ponen en práctica, creen que no es una verdadera vocación si no les da mucho dinero, no les hace famosos, o no alcanzan resultados espectaculares.

 

Por supuesto, esta concepción magnificada de lo que es la vocación va en sintonía con la ambición desmesurada y el deseo de aparentar de nuestros tiempos. Cuando en realidad no tenemos que trabajar con clientes de los cinco continentes ni ser “los mejores” en lo que nos apasiona, para sentir que merece la pena. Es vocación lo grande y lo pequeño, y es la misma en una cantante de orquesta que en una estrella de rock.

 

Por mi parte, siento debilidad por las pasiones discretas, pequeñas y humildes. Me atraen irresistiblemente las personas que trabajan con esmero en cosas como hacer pan, pintar una casa, arreglar calefacciones o vender recuerdos artesanos en una ciudad turística. Me impresiona por igual el que da la vuelta al mundo en bicicleta que el que tiene un taller en su pueblo y las arregla con presteza, y sabe de ello, y te atiende como si fueras su primer y único cliente.

 

Que una pasión sea grandiosa no está en el “qué”, sino en el cómoY así, cualquier actividad hecha con cariño, esmero y afán de servir a los demás brilla con luz propia

 

El “quid” de una vocación está en si contribuye o no a mejorar la vida de las personas. Y sobre este concepto detecto cierta confusión por parte de algunos terapeutas o gurús de los negocios (autores de charlas TED todos ellos) que creen que sólo ellos, con sus técnicas y terapias varias “ayudan a las personas”. He escuchado a muchos coaches, compañeros míos, decir: “Quiero ser coach porque mi misión es ayudar a las personas” y no puedo estar más en desacuerdo con esta frase…  Porque si bien una sesión de coaching ayuda, qué duda cabe, el electricista que soluciona el cortocircuito de una casa en una hora también nos está ayudando. Y también ayuda y soluciona nuestros problemas el agricultor que cultiva alimentos ecológicos o la persona que amablemente atiende a los viajeros que quieren cambiar un billete de tren.

 

Cualquier actividad, profesional o no, tiene un impacto en el mundo y esto es completamente inevitable. Qué pretencioso creer que sólo aquéllos que se dedican a la formación o al desarrollo personal ayudan a los demás. Igualmente falsa es la idea de que para servir de inspiración tengamos que hacer algo grandioso, espectacular o de alcance mundial.

 

En la práctica vivir de tu vocación es mucho más sencillo: descubre algo que se te dé bien, sea hacer una página web, enseñar química, cuidar a tus hijos o asesorar a otros sobre cómo vestir bien y trabaja en ello con energía, con inteligencia y con bondad. Pon esos talentos a disposición de la mayoría. Eso y no otra cosa es hacer del mundo un lugar mejor.

 

Mito número 3: La vocación hay que encontrarla muy pronto (a ser posible en la juventud) y luego desarrollarla entre los veinte y los treinta.

Esta es otra creencia sin fundamento y que causa una ansiedad tremenda. Creemos que hemos desperdiciado nuestra vida si tenemos 35 y todavía no muy claro cuál es nuestra misión personal. O bien estamos en los 26 y algo dentro de nosotros susurra “venga, decide qué quieres hacer, que ya es hora”.

 

Desde que he escrito este artículo me han escrito personas de veintipocos años que ya se sienten asustadas porque no saben qué hacer con sus vidas. La verdad, yo siempre contesto lo mismo: los 20 años es un momento para experimentar, descubrir, aprender, amar, tener nuestras primeras relaciones, pensar en viajar, en los amigos, en consolidar una pareja, filosofar a la luz de la luna, hacer sesiones interminables de cine o juegos diversos… Si a todo esto le agregamos consolidar una profesión de cara al futuro, pues muy bien, pero no será lo más prioritario para la mayoría de nosotros.

 

Esto mismo le contesto a las madres que me escriben apuradas porque su hija de 18 aún no sabe a qué quiere dedicarse el resto de su vida. Básicamente que dejen a sus hijos experimentar, que no les fuercen a decidir, que les ayuden en la indagación y fundamentalmente: a equivocarse. Porque si hay un momento de la vida en que es favorable equivocarnos, y debería ser alentado, es en la juventud. En la madurez los errores se pagan más caros.

 

Pero volviendo a si es muy tarde descubrir nuestra vocación a los 40 o a los 50… No, no es muy tarde, ya que nunca es tarde para nada en la vida. De hecho hay personas que “florecieron” en la madurez e hicieron grandes avances dentro de su campo, en inglés se les conoce como ‘late-bloomers’ y hay gran cantidad de libros y blogs al respecto. Así de pronto, me vienen a la mente el caso Andrea Bocelli, conocido soprano cuya carrera despegó a los 40 años, o el escritor Charles Bukowski que trabajó intermitentemente como cartero mientras publicaba sus libros y escribió los mejores poemas hacia el final de su vida. Por tanto:

 

Encontrar una vocación en la juventud puede ser una ventaja, pero si no sucede así no pasa nada. Con diferencia lo peor que podemos hacer es desesperarnos y culparnos por no haber tomado el camino “correcto”.

 

¿Y entonces -tal vez te estés preguntando- si no presionamos a una persona joven para que decida YA su futuro profesional qué otra cosa podemos proponer? Hace varios meses leí un artículo de Leo Babauta titulado: “Una guía para gente joven: qué hacer con tu vida” que me encantó y me parece la respuesta perfecta a esta pregunta.

 

En este artículo Leo Babauta responde la carta de una adolescente de 15 años que se siente presionada y perdida porque sus padres y profesores esperan que tenga claro a qué se quiere dedicar en el futuro. Leo argumenta que esta es una pretensión exagerada para una persona tan joven, ya que el futuro es muy cambiante y la vida no siempre discurre según un plan predeterminado.

 

Pone un ejemplo que a mí me parece muy revelador: hace quince años trabajos para empresas como Google, Amazon o Twitter ¡no existían! Por tanto, uno no podía decir cosas como “quiero vivir de la venta de ebooks“, “quiero ser community manager” o “quiero dedicarme al marketing digital”. Dado que en el mundo en que nos movemos siempre están surgiendo profesiones nuevas, no resulta ni ventajoso ni necesario tener un plan inamovible y determinado a los 15 años.

 

Lo que sí es aconsejable en esta época de cambios, que es lo que Leo recomienda a esta joven preocupada por su futuro, es, si no tenemos claro lo que queremos hacer, aprender habilidades que sirvan con independencia de la profesión que se elija. En palabras del autor:

 

Enfócate en lo que puedes hacer ahora que será bueno con independencia de lo que traiga el futuro. Haz cosas. Construye cosas. Aprende ciertas herramientas. Vive aventuras. Haz amigos. Estas cosas ayudarán en cualquier futuro.

 

Esto es lo que yo recomendaría a cualquier persona que se sienta perdida y sin saber qué hacer con su vida: olvídate del resultado y céntrate en construir cosas, aprender idiomas, desarrollar habilidades, relacionarte con los demás, vivir experiencias. 

 

Quizás sea mucho mejor que ayudemos a nuestros jóvenes a entrenar cierta habilidades personales (perseverancia, disciplina, escribir bien, hablar en público, ser generosos, tolerar el fracaso, saber cómo hacer buenos contactos, etc.) que que les impongamos desde muy jóvenes que tienen que elegir un futuro. Esto también se puede aplicar a ti, tengas la edad que tengas:

 

Si no tienes muy claro qué camino elegir lo más saludable es que dediques tu tiempo, no a desesperarte o sentirte mal (¡por dios!), sino a aprender herramientas y habilidades genéricas que puedan servirte para muchas cosas.

 

Cuando algún día encuentres “eso” que permita desplegar tu potencial natural, todas estas habilidades encajarán maravillosamente. ¡Eso llevarás ganado!

 

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Mito número 4: La vocación nos llega por inspiración divina y después la ponemos en práctica

Finalmente, esta es la confusión típica de todo aquel que se enfrenta a la búsqueda de su vocación, y confieso que yo he estado ahí durante años. Pensamos es que primero viene la idea de qué es lo que nos gusta, o para qué hemos nacido, y después ya podemos empezar a ponerla en práctica cuando en realidad es lo contrario: es a través de la acción y el movimiento cuando descubrimos qué es lo que nos gusta.

 

El camino aconsejable NO es pensar, indagar o hacer un test de personalidad que si nos diga si tenemos madera de científico, escritor, bailarín, artesano, inversor el bolsa, etc.  y luego ponerse a estudiar y trabajar en esta actividad. Para la mayoría de las personas, el proceso es justo al revés: primero viene la acción, y sólo después, cuando estamos inmersos en esa práctica, descubrimos esa llamada o inspiración divina que podemos denominar vocación.

 

Por ello, rara vez la vocación se encuentra pensando. Normalmente, ésta aparece cuando llevamos un tiempo haciendo algo determinado.

 

Marie Forleo, en este artículo que titula provocadoramente “Por qué nunca encontrarás tu pasión habla de lo desgastante que resulta pensar de forma obsesiva en cuáles son tus dones. Y enfatiza que lo que puedes llamar “la pasión de tu vida” no es algo que se encuentra a través del pensamiento (analizar opciones, pros y contras, hacer tests, listas, ejercicios varios) sino con la acción y el compromiso.

 

Es decir ¿cuál es la mejor manera de saber si has nacido para bailar hip-hop? Apuntarte a clases de baile e ir registrando si te apasiona, te motiva y eres bueno en ello. ¿Cómo averiguar si quieres trabajar en una gran empresa? Buscando un empleo en un entorno de este tipo, aunque sea una beca de verano, y ver si lo que encuentras responde a tus expectativas ¿Cómo saber si abrir una cafetería en un pueblo perdido te hará feliz? Investigando, preguntando, contactando con gente, probando.

 

La mejor manera de saber si algo te gusta y es tu vocación, es… a través de la práctica continuada, porque nuestras expectativas respecto a una forma de vida o profesión pueden diferir de la realidad.

 

Además, a veces sucede algo bien curioso. Puede ser que en este camino de compromiso y práctica de nuestros intereses, encontremos opciones en las que nunca habíamos reparado, que de repente descubrimos que nos encantan y se amoldan perfectamente a nosotros.

 

Por ejemplo, pensemos en un administrativo que en su puesto de trabajo conoce a un compañero que tiene un grupo de música con el que ensaya los fines de semana. Puede que un día vaya con él a los ensayos del grupo, se anime a cantar o tocar algo y ahí descubra que tiene una pasión por la música que jamás había explorado. Este descubrimiento no se habría producido de no haber estado en ese trabajo concreto, con ese compañero, así que, sin pretenderlo, sus experiencias han servido de pasarela hacia esta nueva pasión. Este tipo de casualidades suceden continuamente, y suceden cuando estamos en movimiento, trabajando, conociendo gente nueva, intentando nuevas actividades. No suceden, por el contrario, mientras estamos sentados en casa haciendo test de personalidad o anclados en la rutina de siempre, lamentándonos por no saber qué hacer.

 

Por tanto: si estás atascado en la búsqueda de un sueño o de un propósito vital interrumpe la fase del pensamiento y emplea ese tiempo y energía en actuar y comprometerte con algo. Lo que sea. De esta acción siempre obtendrás respuestas verdaderas, tanto si lo que has hecho se amoldaba a tus expectativas (“bien, sigo por este camino”) como si no (“perfecto, esta actividad no va conmigo, intentaré otra en cuanto pueda”).

 

Resumiendo…

La pasión o la vocación no es única, inamovible, grandiosa y nos llega un buen día por inspiración divina. Más bien es cambiante, dinámica, pequeña en apariencia y se descubre cuando nos movemos por la vida disfrutando y aprendiendo de las experiencias.

 

Por otro lado, “encontrar la pasión de nuestra vida” no es algo que podamos circunscribir solamente a un trabajo. Hay otra manera de vivir, más provechosa y amable, que es poniendo pasión a todo lo que hagamos. Sea escribir un artículo precioso, peinarnos, atender a un cliente u ordenar el armario.

 

Imagínate cómo cambiaría tu vida si en vez de buscar, obsesivamente, “algo que te haga sentir motivado y entusiasta” pusieras motivación y entusiasmo a eso que ya haces… mientras buscas nuevas actividades alineadas con tu ser.

 

Vivir con pasión y entrega cada actividad, cada relación, cada momento, ése es el verdadero trabajo.

 

No importa mucho si tienes una pasión o varias, si encuentras el trabajo ideal a los 15 o a los 50, si haces varios cambios por el camino o sólo perfeccionas uno de ellos. Lo que verdaderamente importa es que vivas este proceso de encuentro con tu vocación con alegría, estímulo, ganas de aprender y experimentar, no como un lastre que te quita la ilusión de vivir.

 

Porque lo cierto es que no vivimos cuando llegamos a la meta. Vivimos mientras estamos en el camino. Y la búsqueda de la vocación no es el punto de llegada, es ese camino. Buena suerte en tu viaje, caminante 😉

 


 

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Créditos de las imágenes: Unsplash

 

Cómo encontrar tu vocación de una vez por todas
28 votos

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83 thoughts on “Cómo encontrar tu vocación de una vez por todas

  1. David

    Me ha gustado mucho este artículo porque me ha hecho ver que le damos mucha importancia a conseguir algo muy importante en nuestra vida o una pasión descomunal, pero lo verdaderamente importante es intentar disfrutar el día a día. Es difícil pero creo que con compromiso y perseverancia las personas tenemos que intentar ser más felices con lo que tenemos e ir descubriendo poco a poco que cosas o actividades nos gustan y así mejorar con el tiempo.
    Un saludo y sigue así, me encanta tu página.

  2. Amparo Millán

    Gracias David; efectivamente, las grandes pasiones se encuentran en el día a día, actuando, probando cosas. Desde mi punto de vista, son más importantes las HERRAMIENTAS que adquirimos a lo largo de nuestras experiencias que los conocimientos en sí. Herramientas como la paciencia, la organización, el gusto por el diseño, la capacidad de negociar, saber expresar nuestras ideas en un texto, la solución de problemas diferentes, y un largo etcétera.
    Nunca es tarde para encontrar una nueva actividad favorita o un nuevo talento así que ¡te animo a ello!
    Un saludo.

  3. Amparo Millán

    No sé por qué pone que los comentarios al post están cerrados, pero si quieres aportar algo (cosa que me encantará) puedes hacerlo aquí: https://www.facebook.com/CoachingEmocionalMujeres/posts/1573285399614140
    ¡Gracias!

  4. vanessa

    Me sentia perdida y hasta molesta conmigo misma al no encontrar mi vocacion tus palabras dieron luz ala manera de pensar q tenia gracia

  5. Ayoze

    Buenas noches, soy un chico de 28 años y la verdad es que llevo una temporada muy mala, con mucho miedo al futuro, al no saber si he estudiado lo que realmente me gusta, inseguridad a la hora de buscar empleo debido a mi poca experiencia, a no poder casi dormir por ello y muy apático. Leo muchísimos foros en internet, páginas de auto ayuda, etc. y tengo que agradecerte que exista esta página ya que al leer algunos de tus artículos me hacen ver un poco de luz, me sacan del bucle de negatividad mental que tengo y me hacen plantearme las cosas de otra manera.
    He leído muchísimos artículos sobre motivacion, reducir el estrés y demás, pero ninguno me ha calado como tus artículos, no caes en el típico discurso prácticamente idéntico de todos los blogs de ayuda sino que desde tu enfoque o manera de redactar haces que tus palabras me lleguen de una forma más real, eres muy buena comunicadora y es de agradecer cuando buscas algo de ayuda en este mundo tan amplio y a veces tan confuso y artificial como es internet. Te deseo lo mejor y aquí tendrás un fiel seguidor de tu página y tus trabajos.
    Muchas gracias por todo.

    • Amparo Millán

      Hola Ayoze,

      Muchas gracias por tu amable y sincero comentario 🙂 Me alegra que hayas encontrado tus respuestas a través de mis escritos porque de eso se trata, al final: de conseguir CONTACTAR con una parte de nosotros utilizando como “trampolín” las palabras de otros autores. Por eso muchas veces las recetas y consejos rígidos no sirven. No se trata de hacer lo que dice otro… Se trata de hacer lo que algo en mí me dice “es por ahí, eso me podría servir”

      Si te han gustado mis textos quiero invitarte a formar parte de mi club de los sábados para que no te pierdas ninguno de mis artículos y además recibas gratis, nada más inscribirte, mi eBook: “cómo tener el año de tu vida”, que creo que te puede interesar. Míralo aquí –> https://www.puedoayudarte.es/unete/

      Respecto a tus inquietudes, es normal que sientas ansiedad en el tema de buscar empleo y al no saber si realmente has estudiado lo que te gustaría (creo que todos nos hacemos esa pregunta en un momento u otro). Mi recomendación para ti sería… haz algo, empieza por cualquier cosa, incluso si no te gusta mucho o “no es de lo tuyo”. Todos los caminos son buenos para empezar. La mejor forma de salir de un bucle de apatía y desgana es… comenzar despacito haciendo lo que sea, sin presiones, sin autocastigarnos.

      Mucha suerte en tu camino del héroe, ¡un abrazo!

  6. Gabriela

    Estaba a punto de colapsar hasta antes de leer este artículo, por cierto, es el único que ha hecho que aclare y reorganice mis sentimientos e ideas. Muchas gracias por escribir esto.

    • Amparo Millán

      Hola Gabriela,
      Me alegro mucho que este artículo sobre la vocación te haya aclarado tus sentimientos y sobre todo ¡que te haya quitado presión sobre este asunto! Te animo a suscribirte a mi newsletter y conseguir gratis mi eBook donde hablo de este tema y muchos más. Aquí tienes el enlace por si te interesa –> https://acumbamail.com/newform/web/IPY9EHi9Ryjd1XhJcTO7/267/
      Un abrazo y gracias por comentar!

  7. Eva

    Me encuentro en ese justo momento, en el que no se que hacer con mi vida, ya no se como, tengo 19 años, y no hay un solo día en el que no me sienta mal por no saber cual es mi vocación, siento como si se me estuviera escapando lo mas importante, ya no se como… Lo que si se es que esta presión no la aguanto.
    Muchas gracias por el articulo, me a gustado mucho 🙂

    • Amparo Millán

      Querida Eva,
      Bienvenida a esta página y muchas gracias por comentar. Déjame que te diga algo.. ¡tienes 19 años! Eres jovencísima y no hay NINGÚN MOTIVO (ninguno, créeme) para que estés angustiada por el tema de tu vocación. Algo importante que quiero decirte es: no te enfoques en descubrir qué es lo que quieres hacer con tu vida sino en VIVIR EXPERIENCIAS. Estás en una etapa buenísima para experimentar distintas cosas, conocer gente y aprender habilidades (idiomas, informática, música, hablar en público, escribir, manualidades, lo que te guste). La vocación seguro que va a llegar, por ejemplo de aquí a 10 años, si te encuentras en movimiento. No malgastes estos 10 años en angustiarte, pensar y deprimirte sino disfruta del camino.
      Hay una cosa que tienes que hacer con tu vida y es salir al mundo, interaccionar con la gente, conocerte a ti misma y practicar/intentar diversas cosas. Lo demás llegará, créeme. Un abrazo grande y ánimo!

  8. Anonima

    Hola Amparo:
    felicitaciones por tu blog! En mi caso tengo 29 años y he empezado muchas cosas con ilusión para luego darme de bruces y ver mis muchas dificultades en todo aquello que pruebo, no veo mis habilidades ni mis virtudes por ningún lado, y esto me a llevado a muchas depresiones, porque además nunca he sabido relacionarme bien y no se porque…es todo muy confuso, si me gusta algo veo que no tengo cabeza para ello o habilidad etc y veo que no encajo en nada de nada. Es complicado, voy a psicólogos y nada, reflexiono y no hay manera…muchas veces he sentido que no pinto nada en este mundo.

    • Amparo Millán

      Hola y muchas gracias por comentar,
      Veo que tienes una visión negativa de ti misma y que en cierto modo te has “obsesionado” con esto de buscar tu vocación o misión vital. Verás… por el tono de tu mensaje, siento que en esta búsqueda has avanzado de forma un poco caótica. Yo te sugeriría hacerte un plan de aquí a un año, mes por mes, y en cada uno de esos meses ponerte un objetivo muy concreto. Por ejemplo, un mes para encontrar tres cosas que se te den bien. Otro mes para mejorar tus habilidades sociales (hacer cursos, leer artículos, lo que haga falta). Otro mes para revisar toda tu vida hasta el momento presente y recordar con qué actividades has disfrutado más, y así el resto del año. Pon orden y estructura en tu búsqueda y en vez de pensar “no tengo ninguna virtud” hazlo en modo de pregunta: ¿qué virtud tengo? ¿cómo puedo descubrirlas?
      Un abrazo y ánimo!!

      • Noe

        Hola Amparo, gracias por el post!! Es muy interesante, Yo tengo 35 años y el caso de Anónima es igualito al mío. No he podido resistirme a responderte. Con todo el respeto, dudo que la respuesta que la has sugerido la pueda servir. Verás, ella, al igual que yo, hemos probado muchas cosas diferentes, no hemos estado paradas estos años. y hemos visto que hemos fracasado, En mi caso concreto, hay cosas que me gusta hacer en algunos trabajos pero por problemas con los jefes, compañeros o porque no eres lo suficientemente buena he tenido que marcharme o me han despedido. Y eso es muuy triste. HASTA QUE NO LO VIVES, NO LO SABES, Al final el problema tiene doble o triple vertiente, el no encontrar vocación y el haber hecho y trabajado en infinidad de empresas y haber acabado hasta el gorro. Llevo años sin cotizar por miedo al mobbing, al hastío vital y al asco que acabas cogiendo a cualquier actividad. Necesito ayuda, Puedes entenderme? Gracias

        • Amparo Millán

          Hola Noe,
          Muchas gracias por tu comentario, porque además me ha servido para revisar la respuesta que di a Anónima y a pensarla con más calma… Y sí, tienes razón, creo que no ofrecí las palabras que esta persona necesitaba.
          No conozco nada de tu vida, entonces me voy a permitir responder desde la intuición, por esto mismo te pido que no tomes mis palabras como una “verdad absoluta” sino como una perspectiva que te puede ser útil… o no.
          Me da que el problema en tu caso, al igual que en el de Anónima, no es “cómo encontrar tu vocación”. El problema verdadero es la baja valoración de ti misma, el hecho de que creas conflictos en las empresas donde trabajas sin darte cuenta y el sentimiento de hastío vital. Claro, cuando estás harta y cansada de la vida, deprimida, con mil problemas, ¿cómo vas a tener energía para emprender una actividad “luminosa” como buscar tu vocación? ¿Qué más da la vocación cuando en la vida diaria hay problemas mucho más serios? ¿Cómo una persona con baja autoestima va a tener la suficiente confianza y claridad mental para saber qué ha venido a hacer a este mundo?
          Es decir, me parece que la vocación es EL ÚLTIMO problema a atajar. No puede “sembrarse” una vocación en un campo seco y lleno de malas hierbas porque no va a crecer…
          Fíjate que palabra tan contundente utilizas en tu última frase “asco”. “Asco” que acabas cogiendo a cualquier actividad. Me parece tan significativo…
          Por eso Noe, te invitaría a hacer un trabajo personal dejando por el momento toda intención de encontrar tu vocación. Hay cosas más urgentes que atajar. Como respondí el otro día a una persona que me preguntó algo parecido “Cuando en tu casa hay unas grietas enormes y una amenaza de hundimiento, importa poco que los muebles del salón estén viejos y pasados de moda. Lo que tienes que mirar ahora son esas enormes grietas. Y luego, cuando todo esté estable… ya pensaremos en el cambio de decoración”
          Mucha fuerza para tu camino Noe, ¡un abrazo!

  9. Antonella Rubio

    hola es primera vez que leo esto pero me ha gustado la forma de interpretar la vida nose quien eres pero este es el punto de desesperacion que nose que hacer con mi vida me meti a estudiar algo que ahora no me gusta y nose que hacer mis padres me quitaran todo el apoyo sino estudio necesito tu ayuda para poder ver que hacer dr mi vida

    • Amparo Millán

      Hola Antonella,
      No es fácil lo que planteas… me atrevo a decir que no hay muchas soluciones para ti. Lo primero que se me ocurre es que puedes hablar con tus padres y plantearles una opción que te guste más (quizás no te apoyan porque no tienes algo claro, pero si les demuestras que estás segura de que te conviene otra cosa, les puedes hacer cambiar de decisión). Si realmente ellos no ceden y tú no puedes pasar sin su apoyo económico, tienes que elegir: contar con el apoyo económico y acabar tus estudios, a los que quizás les darás utilidad después; o bien tomar la decisión de dejarlos, ponerte a trabajar y buscarte la vida y ahí, en ese proceso, ir viendo qué es lo que te motive.
      Ninguna de estas soluciones es la perfecta… pero alguna tienes que elegir.
      Ánimo!

  10. Yuritzin F. Guadarrama

    Me gustó mucho este artículo, por ser sensato y porque precisamente desmitifica y aterriza más el tema y esta búsqueda. Me deja varias reflexiones y me han caído algunos veintes. Gracias.

    • Amparo Millán

      Muchas gracias Yuritzin, he tenido que buscar la expresión “me han caído algunos veintes” porque aquí en España no se utiliza, jajaja. Me alegro mucho que este artículo te haya hecho darte cuenta de cosas. Coincido contigo, hay que desmitificar un poco el tema de la vocación porque, la verdad, EL TRABAJO TAMPOCO ES LA VIDA, hay mucho más… a veces la vocación viene como hobbie, con la familia, con un desarrollo espiritual, hay mil cosas. Un abrazo y espero verte de nuevo por aquí!

  11. Daniel Rivas Martin

    Hola he leido el articulo y me ha venido fenomenal. Voy a hacer 32 años y siempre he pensado que nada me gustaba mucho o no sabia que era como para dedicarme a ello, y e trabajado en lo que me iva saliendo. Con los consejos que has mencionado creo que haciendo cosas nuevas o que me gusten quizas atisbe algo que si que me motive y donde pueda desarrollar mi talento. Aunque abruma un poco. Gracias!!!

    • Amparo Millán

      Hola Daniel, me alegro mucho que te haya sido útil el artículo!
      Si ya tienes experiencia de trabajar en cosas que te iban saliendo, un buen punto de partida para evaluar qué es lo que te gusta es fijarte en lo que te gustaba de cada uno de los trabajos. ¿Era tener compañeros, tener libertad, trabajar al aire libre, utilizar el ordenador, utilizar las manos?
      A continuación puedes ir probando diferentes cosas, sin obsesionarte, esto es un experimento y a los experimentos se va con la mente abierta, e ir sacando tus propias conclusiones. Un abrazo!

  12. Karina

    Hola Amparo, tengo 26 años y en este momento me encuentraba des animada totalmente, estudie pedagogía, en los primero semestres quería salirme porque sentí que no era lo mio, pero mi maná insistió en que tenia q terminarla y así lo hice, aun q no del todo porque he alargado el proceso, no me he titulado y tampoco busco trabajo sobre mi carrera por q al igual q otros jóvenes tengo miedo y poca experiencia, he sido siempre independiente yo trabajé para terminar mi carreras pero lo hice solo por hacerlo, me acabo de quedar sin empleo y estoy deprimida siento que seria buena en muchas cosas jeje pero no hay una que sea mi pasión y la que posiblemente lo es me parece difícil de ejercer, y como dije me siento asustada, me he quedado en casa y me de primo, y usual mente soy motivadora con las personas, pero no hayo como motivarme a mi, por eso he buscado información para calmar un poco la ansiedad, y he encontrado tu articulo que me parece bastante bueno, por que me recuerda que estoy viviendo y que es parte de mi proceso el encontrar eso que me da el sentido y que debo ser mas paciente conmigo y descartar esos mitos que apesantaban la situacion , gracias u saludos 😉

  13. Micaela

    Hola Amparo, me encantó tu artículo, sobre todo esto de desmitificar ciertas cuestiones que socialmente se dan como pautas o verdades. Me ayudó en este momento ya que estoy atravesando una crisis en cuanto a mi vocación. Actualmente estoy estudiando Traductorado técnico-científico-literario de Inglés, y gracias a mis conocimientos en el idioma este año comencé a dar clases de Inglés en colegios, institutos y particulares. Esta experiencia de dar clases me resulta muy gratificante, sobre todo por el intercambio que existe entre los niños, adolescentes y adultos (enseño a edades muy variadas), la interacción que se vive al enseñar (un idioma, al enseñar cualquier tópico) me parece sensacional y estoy contenta con los resultados que estoy logrando. Mi problema es que no estoy disfrutando mi cursada en el Traductorado, estoy haciendo muchas materias y me encuentro sobrepasada y desmotivada, lo que me ha llevado a preguentarme si realmente lo que estoy estudiando es mi vocación. De chica siempre me dediqué a estudiar todo lo que es arte relacionado a la expresión corporal, distintos tipos de danza, teatro, canto, comedia musical, y si me preguntan es lo que más disfruto hacer, pero no seguí estudiando eso ya que mis padres me aconsejaron que siguiera una carrera mas “seria”, esto me influyó y me llevó a otros caminos. Lo que ahora me estoy planteando constantemente, ya que me veo con la necesidad de volver a sentir esa libertad de expresar mis emociones a través de la danza y el teatro. Me encuentro llena de miedos ya que temo dejar de estudiar Traductorado y que en el trabajo donde me desempeño ahora no me valoren por esto mismo, aunque yo quisiera seguir dando clases porque lo encuentro muy gratificante, a la vez está el pensamiento negativo de, “invertí mucho tiempo en algo que si ahora lo dejo, sentiría que tiré todo por la borda..”, en fin son muchos los pensamientos. Aunque después de leer este artículo, y recapacitar mucho, cada vez estoy más cerca de la conclusión que para tomar una decisión sólo debo seguir lo que al corazón contenta!
    Gracias y saludos!!

    • Amparo Millán

      Hola Micaela,
      Me alegra mucho que te haya gustado el artículo y gracias por dejar tu comentario.
      Verás, creo que lo que te ocurre con tus estudios de Traductorado es que estás SOBREPASADA como dices, no que no sea tu vocación. Si disfrutas dando clase a niños ¿¡por qué quieres poner en peligro este trabajo dejando tus estudios!? Una cosa es que detestes lo que estás estudiando, o sientas que te estás equivocando por completo, y la otra es un BAJÓN que ocurre en todos los sectores. Todos pasamos por momentos de desmotivación en lo que más nos gusta hacer, y por otro lado una licenciatura universitaria tiene TANTAS asignaturas que es imposible que te gusten todas; no queda más remedio que “aguantar” y aprobarlas aunque no gusten.

      Mi recomendación en tu caso sería que 1) bajes las exigencias respecto a tus estudios de Traducción, me da que lo que necesitas es QUITARTE RESPONSABILIDAD y estudiar a un ritmo más lento, más que abandonarlo completamente, sobre todo si ya te queda poco… 2) si te encantan las clases, no lo dejes, sigue por ahí, por eso no veo claro que abandones tus estudios porque esa parte SÍ QUE TE GUSTA 3) practica expresión corporal, teatro y danza como hobbie (por el momento, así pruebas si te gustaría dedicarte a ello personalmente), porque es algo que te va a hacer reconectar con tu cuerpo, tu deseo, tu vitalidad… ese “empujón” es el que puedes utilizar para acabar tus estudios. Mira si quieres este artículo –> https://www.puedoayudarte.es/recuperar-antiguas-pasiones-verano/
      Un abrazo grande!!

  14. Stephano

    Hola Amparo,

    De tan sólo leer el enunciado de tu blog se dibujó una sonrisa en mi rostro y me sentí identificado:”coaching para personas inquietas”.
    De un tiempo a esta parte me he sentido más inquieto de lo normal, pues me cuestiono la carrera profesional que estudié y en lo que me encuentro trabajando hoy. Tengo 28 años, trabajo en el mundo empresarial, vinculado a la contabilidad y finanzas empresariales, y con 3 años trabajando ya me empiezo a sentir “aburrido” (creo que es la palabra que puedo usar y que más se acerca a mi sentimiento). Creo que me preocupa no encontrar una actividad que me haga sentir lleno de energia y entusiasmado todos los dias, considerando que le dedicamos muchas horas del dia a nuestros trabajos y yo no quiero andar “gris” por la vida todos los dias. Sin embargo, me doy cuenta de que me falta entusiasmo interno y eso no sé bien cómo buscarle una solución.
    Buscando en internet dí con tu post y debo decir que me ha gustado mucho, me ha tranquilizado y me ha hecho reflexionar bastante. Me da gusto de que existan personas como tú, que sientan esa motivación de buscar los medios para tratar de ayudar a más personas, de generar un impacto positivo en los demás. De verdad muchas gracias por el trabajo que te has dado con este post y tu blog completo (y quizás cuántas cosas más que en este momento desconozco).

    Para finalizar, te comento que sí hay algo que me apasiona y mucho: la fotografía. Soy un ser humano feliz cuando salgo con mi cámara y me pongo a tomar fotos. Me encanta retratar la belleza de la naturaleza! Y siento que cada día hago mejores fotos, eso me emociona y me hace sentir más feliz aún.

    Un abrazo, muchos cariños e infinitas gracias desde Santiago de Chile, Amparo.

    • Amparo Millán

      ¡Hola Stephano!

      Antes de nada, muchas gracias por tus palabras, con tanto cariño, desde Santiago de Chile. Tengo muchos lectores y lectoras de esa ciudad y tengo que decir que está en mi lista de sitios pendientes para visitar cuando viaje por Latinoamérica (¡espero hacerlo algún día, todo llegará!)

      Quería comentarte un par de cosas a raíz de tu mensaje. Dices: “con 3 años trabajando ya me empiezo a sentir “aburrido” (creo que es la palabra que puedo usar y que más se acerca a mi sentimiento).” Creo que es bastante normal, tienes 28 años, te estás planteando quién eres y qué has venido a hacer a este mundo, y además te defines a ti mismo como una persona inquieta ¡lo lógico es que tengas estas inquietudes! Si estuvieras hastiado y aburrido de la vida, no te harías preguntas, simplemente seguirías con tu trabajo “gris” como un autómata más; el hecho de que quieras algo diferente para tu vida es un síntoma de SALUD, así que no te angusties por ello, que es lo mejor que te puede pasar 🙂

      Con todas estas inquietudes en tu cabeza, ahora es momento de que pienses lo que tienes que hacer; en principio yo no te recomendaría dejar tu trabajo, sino explorar otras oportunidades al margen de tu trabajo y ver cuáles son las que más te interesan y te hacen sentir más vivo (y si encuentras el modo de ganar un sueldo con ello ¡adelante y deja tu trabajo!). De todas formas, y mirando a largo plazo, podemos llevar una buena vida con un trabajo aburrido PERO con una vida fuera del trabajo rica e interesante.

      Por otro lado, comentas: “Sin embargo, me doy cuenta de que me falta entusiasmo interno y eso no sé bien cómo buscarle una solución.” Es curioso porque tú mismo te das la solución unas líneas más abajo: LA FOTOGRAFÍA. Escribes “Soy un ser humano feliz cuando salgo con mi cámara y me pongo a tomar fotos. Me encanta retratar la belleza de la naturaleza! Y siento que cada día hago mejores fotos, eso me emociona y me hace sentir más feliz aún.” ¡Ahí lo tienes! ¡Esa es tu actividad estimulante, la que te proporcionará entusiasmo y motivación cada vez que recurras a ella! Te sugiero este artículo de mi web para profundizar más en este tema –> Cómo recuperar tus antiguas pasiones

      Un abrazo y bienvenido al club de las persona inquietas!

      Amparo.

  15. Giovanni

    Hola amparo…muchas gracias por el post, sabes estoy muy triste, desesperado, desepcionado de mi mismo, de verdad nose si valga la pena seguir viviendo… tengo 21 años y mi familia no es de mucho dinero…mi padre es taxista y mi madre estilista… pero aun asi siempre trataron de que no me falte nada en lo económico, celulares, ropa, material escolar, etc… pero siento que fallaron al educarme, jamas me enseñaron a atarme los zapatos, ducharme, sobre el sexo, a estudiar, consejos y miles de cosas mas…practicamente me dieron comida y cariño… y aun asi los amo mas que a nada en este mundo… y ya pase por la carrera de comunicación social, economia y derecho. Ya perdi 3 años de mi vida y aun no se que estudiar o para que soy bueno… y la verdad tengo tanto miedo de desepcionar a mis padres y no poderles dar los lujos que nunca tuvimos que ya no puedo ni dormir… estoy desechó, ya son 3 años y perdidos, no se que hacer me siento mal por hacerles gastar tanto dinero en estos 3 años y no cumplir con mis estudios… que consejo me darias?

    • Amparo Millán

      Estimado Giovanni,

      A ver, una cosa antes de nada: Tienes 21 años y eso significa QUE TIENES TIEMPO DE SOBRA PARA TODO. Y además, de los 20 a los 30 años es un período en el que casi todos nos preguntamos por nuestra vocación y el sentido de la existencia. Es decir que esa crisis que estás atravesando es normal, es universal y además es POSITIVA. Estás justo en el mejor momento de la vida para hacerlo (ya te digo, de los 20 a los 30).
      Lamento que la educación que te dieron tus padres haya sido tan deficiente (todos merecemos que adulto sabios, conectados y comprensivos nos acompañen a descubrir el mundo, por desgracia eso rara vez ocurre). No obstante, ya no eres un niño y todo eso que te falta puedes buscarlo en otro lado. Quiero decir que puedes buscar maestros, terapeutas, guías por ti mismo en otros ámbitos aparte del familiar. Esto es una NECESIDAD para ti, impostergable, así que ponte a la tarea de descubrir cuáles son tus maestros o personas que te pueden ayudar y/o guiar.
      Otra recomendación que me viene a la mente para ti es la siguiente: olvídate por un tiempo de los estudios y busca un trabajo que te haga sentir independiente y útil. Necesitas dejar atrás esa culpa por gastar dinero de tus padres y además necesitas aclarar tus ideas. Todo eso no lo vas a conseguir con un nuevo título universitario, sino con un trabajo. Vivir en tu propia casa, ganar tu propio dinero, aprender del mundo a través del trabajo, de ahí van a venir tus mejores enseñanzas.
      Sal de ese “bloqueo emocional” en el que vives, bien con un trabajo o con un año sabático viajando por el mundo (para esto necesitarás dinero o no, porque hay programas de voluntariado estupendos en el que te consiguen alojamiento y manutención). En serio, sal de ahí y conviértete en el adulto útil, valiente y capaz que YA ERES.

      Un abrazo Giovanni, mucho ánimo!!

  16. Nadia

    Hola Amparo

    Tengo 22 años, desde pequeña fui muy enfermiza por lo que ir al doctor era cotidiano para mi, como también ir al centro de salud por ello me atraía la Medicina y pensaba yo también quiero ser doctora y ayudar a los demás. Sali de la secundaria a los 18 con excelentes notas, y el puntaje de ingreso a Medicina no me alcanzo, asi que el otro año di la prueba denuevo y tampoco pude entrar…nunca pense en que no podria, por tanto nunca tuve una segunda opcion uno de mis talentos son dibujar y tocar musica, se me hace muy facil pero los vi como un hobbie solamente, tambien mi familia me decia que debo estudiar algo que me de estabilidad. Pense en estudiar algo con quimica y matematica, porque me interesan, pero me deje aconsejar por mis cercanos y me dijeron estudia Enfermeria, tambien trabajaras en hospitales y veras enfermos, asi que ingrese a Enfermeria pero…no me gusto! las materias me parecian aburridas, no estudiaba no por floja, si no porque no sentia motivacion no me veia como enfermera, le conte a mi mama en primer año y me dijo ”sigue, en segundo cuando tengas ramos de carrera te gustara” fue peor, cada materia nueva hacia que me gustara menos como farmacologia y fisiologia, denuevo le dije a mi madre que queria salirme y me dijo ”ya vas en segundo, te faltan 3 años no te saldras te lo prohibo” y segui otro año llorando muy seguido, con periodos depresivos incluso donde le dije a mi mama que queria ir al psicologo y no me dejaba…hasta que tuve una practica en el hospital que me dejo peor aun me daba panico estar ahi, evitaba a mi profesora para no hacer procedimientos de enfermeria…comenze a no comer, a adelgazar a tener cara de muerta y mi abuelita me dijo que estaba preocupada y le conte que mi mama me obligaba a seguir y me dijo que siguiera que me serviria ser enfermera y todo, pero le dije que no aguantaba mas que la carrera estaba haciendo que me enfermara mentalmente… entonces me dijo dile a tu mama que te quieres salir, le dije a mi madre y me insulto mucho, que no se me ocurriera salirme de la carrera le dije que lo haría igual y me echo de la casa.

    Actualmente vivo con mi abuela (hace dos meses que no se nada de mi madre), pero me dijo que tenia que estudiar algo el proximo año, pero algo corto porque quiere que tenga un titulo.
    Amparo estoy muy mal, me siento sola, ya no se cual es mi vocacion me di cuenta que las materias de salud son aburridas para mi…ya no se que estudiar, estoy pensando en algo donde pueda ser creativa, pero tambien debe ser algo que me de dinero.

    • Amparo Millán

      Hola Nadia,
      A ver, por lo que cuentas ni Medicina ni Enfermería parecen ser tu vocación (o hay algo que te da mucho miedo de estos dos trabajos), así que de momento yo dejaría al margen estas opciones ¡no tienes que seguirte enfermando por estudiar algo que NO está en tu camino!

      Si tu madre te ha echado de casa la situación es bastante complicada… No te lo voy a negar. Necesitas dinero para mantenerte y a la vez tienes ilusión en estudiar algo que te llene de verdad. No sé cuáles son tus opciones reales, pero antes de elegir unos estudios con precipitación y desesperación, yo te sugeriría tomarte un período sabático. ¿En qué país vives? Sé que en Europa hay muchos programas de voluntariado internacional en el que a cambio de colaborar unas horas en un proyecto te proporcionan alojamiento y comida.

      ¿Y si te das un año para relajarte, para hacerte fuerte mentalmente, para alejarte de tu familia y a la vez descubres lo que te gusta? No me refiero a un año sabático sin hacer nada sino trabajando de au-pair en otro país, como voluntaria, encontrando un trabajo que te permita alquilar un piso independiente, con una beca de tu país o de otro… Mi sugerencia es que no te metas a la desesperada en otros estudios sin estar segura de si es lo que te gusta (será una pérdida de tiempo y dinero) sino que inviertas tu energía en encontrar la manera de vivir experiencias, aprender y ganar algo de dinero a la vez que piensas qué quieres hacer con tu vida.

      TE pongo un par de enlaces de otras webs que pueden ayudarte –> https://viviralmaximo.net/master/
      https://viviralmaximo.net/master-personal/

      Investiga en Internet en cómo tomarte un año sabático, te lo aconsejo de corazón.
      Un abrazo y mucho ánimo!!

  17. Natali

    Me ha gustado tu artìculo, Yo tengo 24 años…..estudiè Ing Informàtica. pero no terminè lleguè al grado de Tècnico superior..me deprimì muchÌsimo por ello porque me doliò renunciar por el tiempo que invertì, pero ya no aguantè màs porque no me gustaba nada ….y me cansè de sufrir…Ahora trabajo como desarrollador web por dinero, no es que me guste…..Estoy queriendo cambiar de rumbo, intento volver a descubrirme y quiero estudiar otras cosas muy diferentes..he estado presionada porque se me pasan los años y mis padres los veo preocupados…..No me decido aùn si Arquitectura,Diseño Gràfico, Arte,o Educaciòn…..sòlo sè que creo que va por ese lado…..como dices en tu artìculo creo que necesito probar diversas cosas y experiencias para conocerme mejor y de ahì ver que camino puedo tomar……no sè si estoy màs cerca de encontrar mi vocaciòn o màs lejos…..sòlo sè que la ingenierìa informàtico no es para mì….

  18. Amparo Millán

    Hola Natali,
    Antes de nada, CALMA. Tienes 24 años, sé que a esa edad nos pensamos que ya somos “muy mayores” pero en realidad no es así, eres una joven con muuuucha vida por delante y por tanto, con tiempo de sobra para cometer errores 🙂 . Lo digo por tu comentario de “se me pasan los años…” y seguramente pasarán muchos más hasta que encuentres eso que te hace CLIC de verdad así que mi mejor consejo en primer lugar es: disfruta de la búsqueda.
    Antes de comenzar nuevos estudios, yo te recomendaría hacer alguna incursión en el terreno laboral, porque lo que nos gusta lo sabemos cuando TRABAJAMOS en ello, no tanto cuando lo estudiamos… Así que tal y como dices te animo a experimentar de verdad con distintas posibles vocaciones. No tienes que trabajar de todo eso que dices (Arquitectura,Diseño Gràfico, Arte,o Educaciòn…) pero un buen punto por dónde empezar sería contactar con personas que sí desempeñan estos trabajos y preguntarles. A veces idealizamos mucho un tipo de trabajo y cuando nos acercamos a ellos EN LA REALIDAD nos damos cuenta de que no son para tanto. Investiga, busca, anota, gana dinero, EXPLORA…. Y date por lo menos un par de años (aunque yo te diría incluso más, de 5 a 10) para hacer esto sin ninguna presión. ¡Ánimo!

  19. Xavier

    Amparo

    Tengo 36 años. Me gradué de ingeniero en sistemas hace algunos años y en eso he venido trabajando desde siempre. Comencé la carrera en una Universidad pero por más que estudiaba se me hacía muy complicado y me terminé graduando en otra Universidad pero en la misma carrera. Sin embargo en ese tiempo ya sentía que no estaba en lo mío. En los trabajos siempre duré poco, nunca me botaron, yo siempre terminaba renunciando porque no me llenaba lo que hacía. Hasta que hace unos 6 años me contrataron en un lugar, allí al principio me gustaba, hacía lo mismo de sistemas pero era como decir el mejor trabajo que había logrado hasta entonces. Duré 6 años allí. Un verdadero récord para mí. Sin embargo me siento un ingeniero mediocre porque a mi edad ya debería tener muchos más conocimientos de mi profesión y haber ocupado cargos más altos. Mientras estaba en este último trabajo me volvió a entrar el bichito de querer cambiar de actividad. No sabía exactamente qué pero si quería cambiar. Me inscribí en cursos de electricidad que siempre me llamó la atención. Terminé los cursos, me gustaron mucho así que me dije Ingeniería eléctrica es lo mío. Logré obtener una beca de estudios y hace un año comencè la carrera. Renuncié al trabajo porque sinceramente ya estaba hastiado. Pensé que mi futuro era la electricidad. Hice el primer semestre pero me hallaba en mi elemento. Saqué excelentes notas pero me terminé retirando de la Universidad porque me decía a mi mismo que quería estudiar una profesión más humana, primero pensé en química y farmacia y ahora último en terapia física, y no sé de dónde me nacen estas ideas, pero como que yo mismo me convenzo por un tiempo que quiero una carrera y luego al poco tiempo cambio de parecer. Ahora mismo estoy algo desesperado sobretodo por lo económico porque a mi edad sigo viviendo con mis padres y no me gusta sentirme parásito. Antes con mi trabajo aportaba algo, no ganaba mucho pero por lo menos algo ayudaba. Como le decía hasta hace poco, una o dos semanas, me autoconvencí que quería fisioterapia, pero de unos días acá, se me viene a la idea de nos seguir intentando buscar en mas profesiones. Seguir con lo poco que sé de sistemas, tal vez hacer algunos cursos de actualización y conseguir un trabajo. Trabajar un buen tiempo y ver si con el tiempo se clarifica mi mente y corazón. Pero comprenderá Ud que ya tengo 36. No soy viejo pero a los 46 o 56 no puedo darme el lujo de volver a lo mismo de andar buscando profesiones. Me gustaría escuchar su opinión. Gracias

    • Amparo Millán

      Hola Xavier y gracias por compartir tu historia,
      Verás leyéndote me daba la impresión de que estás poniendo el foco total de tu vida en el trabajo o los estudios, y la vida no es sólo eso. Encontrar una vocación laboral y poder dedicarse a ella es algo muy bonito, pero no es LO ÚNICO. Puedes tener una pasión y hacerla en tus ratos libres, por ejemplo o puedes explayarte en otros aspectos de tu vida (las relaciones, el placer corporal, los viajes, la escritura, aprender por puro placer) al margen del trabajo.
      Fíjate, tienes 36 años y aún vives con tus padres, lo cual creo que te causará mucho dolor, porque te sentirás poco independiente… No me hablas de relaciones, de amistades, de proyectos, intuyo en tu escritura como de una falta de ilusión. Digo yo ¿no es más importante que busques un trabajo más o menos agradable, te mudes a un lugar propio, entables amistades, busques una pareja y formes una familia con hijos o una familia con colegas y amigos? ¿No es más importante tener independencia económica para disfrutar y hacer planes, viajar, mejorar habilidades, comprar libros, ir a conciertos, etc. que no tener independencia por “seguir buscando una vocación”?
      Llevas algo así como 16 años (calculo que desde los 20) cambiando de ideas en cuanto al trabajo y a los estudios. Está bien probar diferentes cosas, pero si tras este período de tiempo no has sacado nada en claro, yo te aconsejaría abandonar este camino de buscar una quimera y encontrar cualquier trabajo (no te será difícil, tienes mucha cualificación) para desarrollar TODAS las demás facetas de tu vida.
      No vas a vivir más feliz al final de tu vida por haber “encontrado tu profesión ideal” sino que lo que va a contar en ese momento final es todo lo que has aprendido, amado, descubierto o experimentado.
      Un abrazo muy grande Xavier, me he sentido muy conmovida e inspirada por tu historia, te deseo lo mejor y si tienes algún comentario más que hacerme, escríbeme de nuevo en los comentarios. ¡Hasta pronto!

      • Xavier

        Amparo.
        Nuevamente yo. Desde que escribí el primer mensaje (recuerdo que fue la madrugada de un sábado según la hora de mi país), estuve muy pendiente hasta que Ud. me respondiera. Todos estos días no he respondido nada no porque no quisiera sino más bien porque estaba meditando sobre sus comentarios. Creo que tiene razón, le he estado dando el valor absoluto de mi vida a la profesión o trabajo que desempeño y he caído en la locura como la definía Einstein: seguir intentando lo mismo y esperar resultados diferentes. Esto como que ya mi interior me lo decía, porque mentalmente yo estaba agotado, mi alma estaba cansada de tanto buscar, y de hecho me siento cansado, no solo agobiado por el no saber qué hacer exactamente, sino realmente cansado. No ha sido para nada un proceso fácil, llevo en esto años y en los últimos tiempos leyendo muchos libros de autoayudas, videolecciones, yendo alguna vez con una psicóloga, conversando con sacerdotes, reflexionando conmigo mismo y es algo horrible lo que se siente, no hay palabras con qué explicarlo. Por ahora he decidido dejar de buscar en otras profesiones, pero sí me veré obligado a tomar algunos cursos de mi profesión original para actualizar conocimientos, la situación laboral está muy difícil en mi país. Sólo le ruego a Dios que me ponga en el camino una oportunidad, una nueva oportunidad y que yo tenga los sentidos bien dispuestos para poder y saber aprovecharla. No le voy a mentir y decir que leyendo su respuesta tuve una epifanía y ya, por obra de arte tengo la solución a todo, pero sí es como que Ud. me ayudó poniendo la cereza en el pastel de las reflexiones que he venido teniendo sobre todo en la última semana y me confirmó de alguna manera que esta búsqueda infructuosa debe cesar para pensar con claridad. Le agradezco enormemente, Ud sin duda tiene un don muy especial, no tiene idea cómo ayuda a las personas con sus respuestas, que a otros ojos pueden ser sencillas pero sólo al que vive la situación le hace mucho sentido y le ilumina enormemente. Dios la bendiga siempre. Le pido un favor, rece por mí (como dice el Papa) para que pueda tener esa oportunidad de un trabajo que aunque no sea el “ideal” que andaba buscando, al menos me sienta bien haciéndolo y me permita buscar otras actividades para crecer en otros aspectos de mi vida que me faltan mucho (entre ellos las relaciones personales). Yo por ahora no tengo cómo pagarle más que prometerle que siempre estará en mis oraciones. También le prometo que en un tiempo volveré a este lugar a escribirle cómo me ha ido, para que esta historia sirva para otros y hallen una luz al final del túnel. Gracias por todo. Volveré.

        • Amparo Millán

          Querido Xavier,
          Te agradezco mucho que me hayas escrito de vuelta, te tenía en mi cabeza estos días, realmente tu historia me llegó hondo y deseaba ayudarte de alguna manera… Así que me alegro muchísimo de que mi respuesta te haya traído un poquito de luz y de PAZ. Sí, percibo tu agotamiento en todo este proceso, tu sufrimiento… Te mereces parar y darte un descanso en este proceso de buscar la profesión ideal. Es lo mejor que puedes hacer por ti en este momento: parar, descansar, REPARARTE de este duro camino interior. Por supuesto, no se trata de que abandones para siempre esa búsqueda de tu vocación, que intuyo que es genuina y buena para ti, puedes retomarla dentro de unos años, cuando estés más fuerte y hayas avanzado en otras parcelas de tu vida, por ejemplo las relaciones personales. De hecho, a veces ocurre que encontramos nuestra vocación cuando menos lo esperamos y sin buscarlo específicamente, por ejemplo por medio de alguien que acabamos de conocer, una situación sorprendente, etc.
          Creo que la palabra clave para ti ahora es EXPANDIRTE, expandir toda esta búsqueda a otros niveles como te comenté en la respuesta anterior: poner tu energía en buscar amigos, amigas, aficiones, un lugar para vivir, desarrollarte en el trabajo (cualquiera que sea), desarrollar tus habilidades personales, mejorar tu cuerpo físico, tirar posesiones antiguas y comprar otras nuevas, viajar, leer, profundizar en tu vida espiritual, pasear por el campo por puro placer…
          Como bien dices, un punto importante para que estos cambios se puedan producir es que encuentres un trabajo en tu país. Esto sería el “disparador” de una nueva vida. Para este objetivo, veo que es muy buena idea que tomes esos cursos para actualizarte, pero hazlo ahora, ya, con empuje, sabiendo que el objetivo es mucho mayor que conquistar un trabajo: es conquistar tu independencia, a ti mismo. Rezaré por ti esta misma noche para que encuentres esa oportunidad, tenlo por seguro. Algo me dice que si pones foco en esto y haces esos cursos con pasión y con deseo, esto va a llegar tarde o temprano. Te lo mereces.
          Me despido por ahora. Ha sido un placer escuchar tu historia, poder ayudarte y estar en contacto. Vuelve a escribirme dentro un tiempo, lo estaré esperando.
          Un abrazo muy grande!!

          • Xavier

            Querida Amparo:

            Estos últimos días he estado pensando en Ud. Le cuento que me registré en un curso-seminario para actualizarme en cuanto algunos conocimientos de mi profesión. Para ser honesto desde el principio no me sentía muy entusiasmado con la idea contradiciendo su recomendación de que lo haga con ímpetu y pasión. Por más que intento poner todas las ganas siento que el área de sistemas no es lo mío y si tomé el curso al final de cuentas lo hice por puro compromiso con miras a encontrar un trabajo. Pero mire como son los caminos de Dios. El curso se cerró, solo dictaron una clase y como el instructor tenía problemas, se terminó suspendiendo el curso. Por otro lado me salió un trabajo y hoy comencé a laborar. Aún en el área de sistemas, que como le dije antes siento que no es lo mío, pero haré este trabajo con todo mi amor con miras a crecer en otros aspectos de mi vida y si Dios lo permite, encuentre algún día mi vocación y misión de vida.
            Gracias nuevamente. Quería compartir con Ud. este pequeño avance.
            Saludos
            Xavier

          • Amparo Millán

            Hola Xavier!
            Me alegra saber de ti y de tus avances. Qué bueno que al final hayas encontrado trabajo tan rápido, enhorabuena! No importa mucho ahora si es en algo que consideras “tu pasión” porque, como estuvimos hablando, me parece que es momento de dejar de preocuparse tanto por el aspecto laboral y centrarse en las otras áreas de tu vida, en lo personal. Te recomendaría que no pusieras expectativas muy altas al trabajo, simplemente es dinero e independencia, y que estés abierto a recibir sorpresas en el resto de áreas de tu vida.
            Un abrazo,
            Amparo.

          • Xavier

            Querida Amparo
            Gracias por su respuesta. No he puesto expectativas altas en el trabajo, esperaba un trabajo que se me haga relativamente sencillo de realizar para como quien dice “despejar” la mente, no tener que preocuparme mucho y expandirme en mis otros aspectos; pero para ser sincero, estos dos primeros días de trabajo han sido para mí abrumadores. No lo digo por la cantidad de trabajo que haya, porque a eso no le temo, es más me gusta trabajar, lo digo más bien porque muchísimas de las cosas que hay en el trabajo no las entiendo. Sistemas (que es mi área por ahora), es algo bien extenso y complejo, pero se me está haciendo muy dificil comprender todos los sistemas y equipos que se manejan acá. No sé si el haber estado 8 meses sin trabajo sea la única causa. Tal vez la principal razón por la que se me hace tan difícil es porque en el fondo de mi corazón ya no me interesan tanto los sistemas y tecnologías, es como que no quiero profundizar mucho en esas cosas. Confieso que tengo un temor a no desempeñarme bien en el trabajo, porque como le dije antes, NO estoy entendiendo, y en esta área de sistemas no es que haya mucho tiempo de capacitación o inducción, prácticamente a uno lo echan al ruedo de buenas a primeras. Rece por mí, para que pueda abrir mi entendimiento y asimilar las cosas que necesito para realizar bien mi trabajo, sin llegar a poner altas expectativas en el mismo, solo realizarlo bien.

            Gracias nuevamente,
            Saludos,
            Xavier

          • Amparo Millán

            Hola Xavier,
            Vaya, veo que los comienzos están siendo duros… Bueno… yo te sugeriría PACIENCIA. La verdad es que los trabajos a veces son más complicados de lo que esperamos, y si a eso se une que no tenemos verdadera pasión por el desempeño de ese trabajo, entonces puede ser realmente duro ir a trabajar. Por esto mismo, yo te recomendaría cuidarte mucho en esta estapa. No seas duro contigo. Estudia lo que puedas en tu tiempo libre para sentirte más seguro en el trabajo. Elimina otras actividades/obligaciones que te agobien en estos momentos. Pide ayuda a tus seres queridos. Pide ayuda también en el trabajo. En tu tiempo libre, dedícate a actividades reparadoras que te calmen, que te hagan sentir bien.

            Es decir, en un momento duro debemos cuidarnos al máximo y buscar la motivación por otro lado. Quizás dentro de unos meses, cuando hayas ahorrado un dinero, puedas buscar algo más afín a ti. De momento, te invitaría a pasar de la mejor manera posible esta prueba del destino. Momentos duros los tenemos todos… pero de nosotros depende que esos momentos sean también de fortalecimiento y aprendizaje. ¡Un abrazo grande Xavier y ánimo!

          • Xavier

            Por ahora solo le puedo decir gracias. Gracias por tomarse el tiempo de ayudar a tantos.
            Espero regresar pronto por aquí con buenas noticias.
            No la conozco en persona, tal ve le suene tonto, pero la quiero mucho. No deje de rezar por mí.

          • Xavier

            Querida Amparo

            Yo nuevamente. Como le había comentado antes, conseguí un trabajo, pero realmente no me gustaba para nada, no solo porque no siento que es lo mío el área de sistemas sino más que todo porque el ambiente de trabajo era realmente feo. No le exagero al decir que no podía ni conciliar el sueño por las noches. Providencialmente, durante la segunda semana en ese trabajo, recibí una llamada diciéndome que había una posibilidad de regresar a mi antiguo trabajo, en el que duré más de 6 años. Finalmente esta oportunidad se concretó y estoy acá de nuevo, de donde salí para estudiar otra carrera (como le contaba en el primer comentario) que no terminé. Por lo menos esta vez no fui tan irresponsable, por llamar lo menos, de renunciar a un trabajo y quedarme sin hacer nada. Ahora, aunque sigo en el área de sistemas que en el fondo de mi corazón quiero cambiar por otra cosa que aún no logro definir qué es, pero estoy en un lugar que de una u otra forma he llegado a considerar mi segunda casa. Acá me siento más tranquilo y creo que este ambiente me ayudará más a seguir su consejo de trabajar y que a través del tiempo se presenten las situaciones en las que pueda encontrar qué es lo que quiero hacer el resto de mi vida. No sé si he dado marcha atrás y en lugar de haber avanzado, retrocedí al volver nuevamente a un lugar de trabajo por el que ya pasé. Una vez más, me gustaría leer su opinión. Gracias nuevamente Amparo.

          • Amparo Millán

            Hola Xavier,
            A mí me parece que has tomado una buenísima decisión volviendo a tu antigua empresa. Ya que el trabajo en sí no te apasiona, por lo menos el ambiente es bueno y acogedor, lo cual te favorece para desarrollarte en el resto de áreas de tu vida. Fíjate, puedes ver esto que te ha pasado como una enseñanza del destino: has descubierto que, además de hacer algo que te guste en la vida (aún no sabes lo que es, pero lo descubrirás) necesitas estar en un lugar en el que te sientas “como en casa”. Yo creo que la autorrealización pasa por encontrar nuestro lugar en el mundo a todos los niveles (laboral, compañeros de trabajo, casa, pareja, amigos, aficiones, etc.), un sitio donde nos sintamos cómodos, valiosos y “acogidos”. Todo lo que avancemos en cualquiera de estas áreas bienvenido sea. Así que, en conclusión, te felicito por tu decisión y me parece que es un avance. Un fuerte abrazo amigo!

  20. Daniela

    Hola, acabo de leer este artículo y también me senti realmente muy desesperada. Cuando termine el colegio me propuse a estudiar una ingeniería por el hecho de que creía que me iba a ir muy bien económicamente e iba a ser una mujer exitosa ,y si empece a estudiar para ingresar a la carrera de ingeniería industrial , motivada por mi familia y amigos todo este grupo de personas se sentían orgullosos de tener una hija , amiga, que estudiaba ingeniería y no lo niego que me sentía yo también orgullosa y muy motivada empece las clases y me fue muy bien en los primeros temas de hecho me sentia bien, pero ya pasando temas en el tercer día me aburria tanta matematicas y no era feliz, me sentia reprimida , me sentia en el lugar equivocado sentia que no iba a ser feliz y resulta y sucede que en los días que pasaban, me empezó a ir mal en varias clases y empecé a faltar a clases con bastante regularidad iba con pereza y ahí fue donde pense y dije no seré feliz porque mientras estudiaba eso me sentia mal, me di cuenta que no queria estudiar eso pero seguia intentando solo por no defraudar a mucha gente al igual que a mi misma. Paso una semana más, en ese mismo dilema intentando dar todo de mi y sinceramente no era feliz , pasados los dias y aun luchando con esto tome una decisión creo que la mejor, tome la decisión de dejar la carrera, parece entonces una locura, o algo irracional. Algunos pueden entender esto como un “tirar la toalla” “dar un paso al costado” Un, “¿Y por qué no luchas para que esto cambie?” toda opinión es respetable y ahora estoy en ese dilema de buscar que hacer a que camino ir, es difícil porque mi situacion economica no es muy buena como para seguir esperando o ir de carrera en carrera, ya no se que creer ni a que mirar…

    • Amparo Millán

      Hola Daniela,
      Veo que ya has tomado la decisión de abandonar tus estudios así que poco más puedo decirte. Después de tomar una decisión tan difícil con frecuencia necesitamos parar, descansar un poco y asumir el duelo por lo que no será. Es decir, quizás estás en el momento de asumir que nunca serás esa ingeniera “cool” que tus familiares y amigos esperaban. Por lo menos no por ahora, porque las decisiones no son irrevocables y en cualquier momento puedes decidir retomar tus estudios si lo ves oportuno.
      Ya que tu situación económica no es buena tendrás que pensar con calma cuál es el siguiente paso a dar. Revisa los comentarios anteriores porque ahí doy algunos consejos sobre qué hacer cuando no sabes qué carrera elegir y no tienes mucho dinero (mi sugerencia va por tomarte un año sabático)
      ¡Ánimo Daniela!

  21. Guillermo puertas

    Holaaaa .

    Yo tengo 31 años y muchos de los mitos están reflejados en mi. Aun sigo intentando saber a que dedicar mi vida. Ahora mismo tengo trabajo pero no es santo de mi devoción. Hay días que lo paso mal porque me paro a pensar ,que si ese será mi sitio. Siento q he tirado el tiempo buscando el que “ser de mayor”. He trabajado siempre en el mundo informático y creo q en el me quiero mover . Pero no se a que especialidad en concreto . Y hay mucho en este mundo.
    No se que hacer para saber por donde tirar :/

    • Amparo Millán

      Hola Guillermo!
      Creo que tú mismo te contestas en tu propio comentario, de forma indirecta. Dices “lo paso mal porque me paro a pensar si este es mi sitio”, “he tirado el tiempo buscando qué ser de mayor”, etc. Mi pregunta es: ¿y por qué no dejas de PENSARLO? ¿Por qué no te olvidas de esa cuestión por un tiempo? La vocación rara vez se alcanza (sólo) pensando, sino que suele ser una mezcla entre pensar y HACER, EXPERIMENTAR. Y muchas veces, este hacer y experimentar tienen que ver con dedicar el tiempo a pasiones que no tienen nada que ver con el trabajo y el estudio.

      Tú ya sabes que te gusta la informática, así que la mitad del problema lo tienes resuelto. En vez de obsesionarte con qué especialidad es tu talento, simplemente trabaja, descubre cosas, relaciónate con gente y disfruta de la vida. En algún momento, cuando menos lo esperes, aparecerá algo que te gustará más que el resto de cosas y a lo que podrás llamar “vocación”. Esa vocación tal vez no sea para siempre, sino sólo para un tiempo, y estará bien así.

      Si no sabes para dónde tirar, tira para cualquier sitio. La vocación se encuentra estando en movimiento, no parados en el sitio dándole vueltas una y otra vez a los mismos pensamientos. Es muy parecido a encontrar pareja: hay que salir ahí afuera y establecer muchos contactos y de repente, en el lugar que menos esperábamos, ¡encontramos a la chica/el chico perfect@! 🙂

      No te obsesiones con esto, es más disfruta del camino. Un abrazo!

  22. Carlos

    Buenos días Amparo,

    Antes que nada felicitarte por tu maravillosa redacción de este artículo, has posibilitado que además de conseguir un suscriptor cambie la percepción que tengo de mi mismo. Tengo 38 años, después de diez años en una gran empresa de distribución, me despidieron de forma injusta, ahora he vuelto a trabajar en una empresa de limpieza y la verdad que me encontraba perdido. Hasta que llegué a tu blog, leí este artículo y de repente, todo aquello en lo que creía firmemente – que además provocaba desesperación en mi- se vino abajo. Me apasiona estar rodeado de personas, entablar buena conversación, ser optimista, alegre, positivo, me gusta la tecnología, viajar, vivir, disfrutar en definitiva la vida. Creo que a partir de ahora disfrutaré aún más todas esas pequeñas cosas, probaré nuevas experiencias, haré pequeños cambios, pero desde luego con pasión, porque me parece que es el regulador de la felicidad, ese volumen que puedes subir cuando te encanta esa canción, o esa energía extra que necesitas cuando ves de cerca la meta.
    Lo dicho, gracias por existir además de compartir tu elegante sabiduría con el resto del planeta.

    Saludos

    • Amparo Millán

      Estimado Carlos,
      Me dejas sin palabras, la verdad, ¡MUCHAS GRACIAS por tu comentario! Déjame decirte que escribes con una PASIÓN contagiosa… Y es esa pasión de la que hablas lo que justo estabas buscando bajo el término “vocación” y que, a través de mi artículo, has visto que no tienes que buscar más porque YA LA POSEES.
      Estoy preparando mucho más material sobre qué es la verdadera vocación pero tus palabras me vienen al pelo. ¿Qué es la “vocación”? ¿Un trabajo de 8 a 3 en algo que me guste, y que me dé mucho dinero? No, no es eso, eso es un trabajo bueno, sin más. La vocación es descubrir dónde están mis talentos naturales, qué es lo que me da vida, qué enciende mi deseo, e integrar esto en lo cotidiano. Dices “me apasiona estar rodeado de personas, entablar buena conversación, ser optimista, alegre, positivo, me gusta la tecnología, viajar, vivir, disfrutar en definitiva la vida”. Mientras hagas estas actividades en tu trabajo, en tu tiempo libre, ganando mucho dinero o ganando lo justo para vivir, estarás alineado con tu vocación, ¡estarás viviéndola!. Y no importará mucho tu situación exterior (vale que es mejor que con este mix construyas poco a poco una profesión lucrativa, aunque no es necesario) porque esa vocación/pasión estará ardiendo dentro tuyo y te guiará.
      Un abrazo grande Carlos, nos seguimos leyendo!

      P.D. Hace unos meses escribí este artículo sobre cómo ayudar a los jóvenes (hijos, hermanos, alumnos, amigos, hijos de amigos y familiares) a descubrir su vocación. Quizás te interese leerlo para que puedas ser “luz” para otros: https://www.puedoayudarte.es/ayudar-con-respeto/

  23. Nessa

    Hola!! Amparo, decirte que igual que muchos comentaristas, me siento agradecida con vos por la claridad que ofrece tu artículo. Lo primero que siento es que me reconforta saber que son casos comunes y para nada raro el sentir que aún no estás desarrollando tu vocación. Tengo 32 años y de niña y adolescente me inclinaba por las ciencias naturales, cualquiera que fuera. Incluso estudié y me gradué de aux de enfarmería hasta con honores, pero al llegar a la vida laboral me desmotive muchisimo…en fin no se como pero termine luego estudiando electrónica, también me gradué de ing. Electrónica y desde entonces he tenido una vida laboral en el sector de hidrocarburos y hasta una maestría estoy cursando. El problema está en que me siento enojada conmigo por estar conforme con esta carrera, los salarios son muy bueno y muchos admiran esta parte de mi vida. Pero no soy para nada feliz, me cuesta trabajo aprender los conceptos y cálculos de mi carrera, y con frecuencia hago un repaso de lo que aprendí cuando estudié enfermería y descubro con asombro que lo recuerdo todo, habló con pasión de temas del campo, de la naturaleza, del reciclaje, pero jamás de la carrera que ahora me está dando para vivir :(. Es frustante pero cada vez estoy más empeñada en cambiar de oficio. Mi esposo me dice que el no entiende porque digo eso, si no me ve madrugado y trasnochando haciendo lo que realmente me gusta….pero mi jornada laboral es de 7 am a 7 pm con sólo una hora para almorzar. Y además debo atender a mi hijo en el tiempo que queda y además estudiar….se me esta haciendo agobiante la verdad, pero no quiero tardar mucho en decidirme aunque no se bien en que…..Sólo sé que no quiero continuar en mi actual carrera.
    Gracias por dedicar tiempo a leer este periódico..jejeje. mil gracias.

    • Amparo Millán

      Hola Nessa,
      A mí me parece que la decisión, en tu fuero interno, ya la tienes tomada: quieres dejar tu carrera en ingeniería electrónica para buscar un trabajo acorde con tu pasión, que parecen ser las Ciencias Naturales (o al menos es algo que te motiva mucho más que tu trabajo actual). Lo que ahora mismo te preocupa, en realidad, es el CÓMO hacer esta transición. Y yo te diría que tienes que enfocar ahí tus energías.

      Verás, si sigues dándole vueltas a “no sé lo que hacer con mi vida” estás gastando energía inútilmente. Claro que sabes lo que hacer con tu vida, por lo menos por dónde empezar. Céntrate en eso. Piensa opciones factibles para poder unir esta pasión a tu vida tal y como está ahora mismo. Podría ser utilizar los fines de semana para conectar con el campo y la naturaleza. Podría ser trabajar en tus vacaciones en un voluntariado en el medio natural. Podría ser tener tu propio jardín. O empezar a buscar un trabajo que te guste más y, cuando lo encuentres, dejar el tuyo. Es decir, puedes barajar muchas opciones si tienes paciencia y sobre todo si centras tu energía mental ahí, en vez de tener esta energía dispersa en pensamientos como “no sé qué hacer con mi vida” o en seguir estudiando y no hacer nada más (llega la hora de poner en práctica más que formarte).
      Espero haberte ayudado, ¡abrazos!

  24. Ginna

    Hola Amparo, tu artículo me abrió la mente en muchos sentidos. Tengo 22 años y la verdad en este momento me siento realmente confundida y hasta decepcionada. Cuando terminé la escuela estaba segura de querer estudiar Arquitectura, pero por cosas de la vida terminé pasando por Ingeniería Industrial (dejé la carrera) y ahora Ingeniería Civil. Mis materias de Ingeniería Civil las terminé hace un año pero no he podido graduarme porque no he encontrado un trabajo para hacer mis Prácticas Profesionales. Esto es muy frustrante pues debo confesar que la Ingeniería Civil no cumplió mis expectativas y me duele saber que prácticamente he perdido casi 7 años de mi vida en cosas que no me gustan. Admito que me faltó confiar más en mis decisiones y aunque quiero arreglar la situación, creo que al pasar por este estancamiento entré en la confusión de no saber para que soy buena y mi mente recorre muchas opciones sin llegar a una concreta. Estoy de acuerdo contigo en que la vocación se encuentra por medio de la experiencia y creo que en mi caso, fue esto lo que afectó, pues no he llevado una vida muy interesante. Mi mayor temor en este momento es seguir en una profesión que no me apasiona y no hacer nada al respecto, pero por otro lado, y por mi experiencia, siento temor de volver a equivocarme. Siempre creí que la edad era una limitante y que en mi caso, ya con una profesión, no podía detenerme a pensar si es realmente el futuro que quiero, ya sabes… estudia, especializate, trabaja, ten una familia… Te agradezco porque tus palabras calmaron un poco mi ansiedad. Saludos 🙂

    • Amparo Millán

      Hola Ginna,
      A ver, un poco de calma, ERES MUY JOVEN, tienes 22 años, quizás a ti te parezcan “un mundo” y te veas súper mayor, pero como persona que tiene 12 años más que tú te digo y te repito: ¡¡tranquila, eres jovencísima, hay tiempo de todo!!
      Con esta edad no hay errores… No te has equivocado eligiendo Ingeniería Civil, has EXPLORADO toda una rama de conocimiento y, después de eso, has visto que no te apasiona tanto. Ahora puedes seguir explorando ese camino profesional para conseguir trabajo, dinero y tener independencia (tal vez el trabajo te guste más de lo que esperabas, o la sensación de ganar tu propio dinero compense el que el trabajo no te apasione) o cambiar por completo.
      Tienes muchas dudas y le estás dando muchas vueltas mentales a tu futuro y lo único que yo te diría es: sal de ahí y empieza a vivir experiencias, a hacer cosas, ganar dinero, trabajar, olvidarte de ese pensamiento polar de “aciertos y errores” y simplemente verlo como pruebas y experimentación. Dices “no he llevado una vida muy interesante” y eso es, a mi juicio, lo más preocupante de todo, más que no el no saber cuál es tu vocación. Eres joven y casi tu obligación es llevar una vida interesante, intensa, alegre, llena de experiencias emocionales, no tener miedo a vivir.
      Mucha suerte en tu camino Ginna!

  25. Lenny

    En este artículo encontré varias respuestas a lo que buscaba…. Tengo 41 años, pero a las 15 comencé por necesidades económicas familiares a trabajar en algo que no conocía, pero lo acepté, no tenía otra opción en ese momento, hoy han pasado casi 26 años de ese momento y aunque acabo de retirarme de ese rubro, es buen momento para sacar conclusiones…
    15 – 20: fui trabajador de una empresa despachante de aduanas
    21 – 29: fundé mi propia pequeña empresa y me permitió vivir bien y estudiar
    29 – 30: Me retiré del negocio, cerré la empresa y comencé en un rubro (Publicidad) que me encantó
    31 – 40: Se me presenta la oportunidad de reflotar mi negocio, gané dinero viví bien pero no disfruté mi trabajo
    41 – nuevamente dejo la empresa, no la soporto mas… quiero encontrar mi verdadera vocación,
    Saludos

    • Amparo Millán

      Hola Lenny,
      Me alegro que hayas encontrado respuestas en este artículo. Me parece que has encontrado varias vocaciones a lo largo de tu vida y eso está bien. Respecto a “quiero encontrar mi verdadera vocación” déjame decirte que quizás ya sabes cuál es, y por lo que parece es el emprendimiento, fundar empresas, arriesgar, tener ideas nuevas… La vocación no es algo completamente nuevo que tengas que descubrir sino, tal vez, que RESCATAR. Abrazos!

  26. María Paulina Otero

    No acostumbro a comentar posts, pero siento que éste lo amerita. Quería felicitarte por tan excelente artículo, no son como muchos otros que uno tropieza en éste vasto mar de conocimientos en que hoy en día vivimos, en el que sobra la charlatanería. Un artículo muy sincero, profundo y que verdaderamente llega a donde debe llegar. Aplaudo la buena redacción, además del tiempo y dedicación que le otorgas a cada uno de los que te comentan, y tus acertados consejos.

    Te cuento que este artículo me llegó como mandando del cielo, porque a pesar que llevo muchísimos años -de veras, muuuchos años- (tengo 35 años) buscando saber cuál es mi vocación y el sentido de mi vida, últimamente éstos últimos días he sentido que no soporto más seguir viviendo así. Me siento cansada de pensar y pensar qué hacer y no hallar eso que me motive verdaderamente y además pensar en qué $ ganarme la vida (no tengo ninguna entrada económica, soy dependiente de mi esposo). Tienes la razón al decir que el estar estancado en casa sin hacer nada, cómo vas a encontrar eso que te apasione? Hay que estar en movimiento. Sé que eso es lo que debo hacer, no quedarme quieta, porque precisamente el quedarme quieta me deprime y me pone ansiosa, pero siempre me quedo hasta allí… no se me ocurre ya nada qué ponerme hacer porque casi nada ya me motiva, y cuando empiezo algo nuevo siempre me aburre y no quiero seguir, quiero salir corriendo-huyendo. Entonces entré en un estado, que estar en casa ya me abruma, y cuando hago cualquier otra cosa fuera de casa me aburre también (me doy cuenta que no es lo mío, por ejemplo probar con algunos trabajos, el ejercicio) y de nuevo regreso a casa a no hacer nada, por lo que se ha convertido en un círculo vicioso.

    Como he leído en los comentarios, como a otros, a mí también me sucede que necesito fortalecer mi área de relaciones personales, es difícil para mí establecer amistades, de hecho, nunca he tenido un amigo o amiga. Sí logro de vez en cuando entablar conversaciones e iniciar especie de relaciones de amistad, pero las dejo tiradas, porque nuevamente (y disculpa que sea repetitiva la palabra) me aburro de las personas. Conclusión: comienzo las cosas con entusiasmo y pasión, pero me aburren y las dejo.

    No sé qué me puedas decir al respecto. Agradezco tu valiosa atención.

    • Amparo Millán

      Hola Paulina,
      Gracias por tus palabras y me alegro mucho que te haya servido el artículo. Acabo de publicar un texto con esta temática que quizás te ayude, y puedes encontrarlo aquí –> https://www.puedoayudarte.es/no-se-que-hacer-futuro-profesional/

      Respecto a lo que comentas… Entiendo, te CUESTA moverte y salir de casa pero SABES QUE tienes que hacerlo. A mí me parece que lo mejor que puedes hacer con esta situación es 1) asumirlo y 2) seguir intentándolo. Es decir, no puedes dejarte vencer por el pensamiento de “es difícil” o “es aburrido”. Sí, bueno, te será difícil hacer algo que va en contra de la inercia de los últimos años que era quedarte en casa pero… es lo que hay. Creo que es muy bueno, cuando hay cosas que nos dan mucha pereza o nos parecen difíciles, hacer un poquito a pesar de todo y no desesperar. Sigue haciendo cosas aunque te aburran. No deseches este sentimiento, no pasa nada si algo te parece difícil o aburrido. Simplemente sigue… siendo amable contigo misma, proponiéndote pequeños retos, reconociendo que algo te aburre pero que, aun así, vas a decidir continuar.

      Respecto a las personas, a mí me parece que hay aquí un problema mucho más importante que el de encontrar tu vocación. Es peor no tener amigos o no saber vincularse con la gente que no saber qué hacer a nivel profesional. Dices que las conversaciones te parecen aburridas… pero eso es porque te quedas en lo superficial. Sí, a mí también me aburren las típicas conversaciones acerca de naderías. Sin embargo, cuando hablas con alguien de corazón, contando cosas interesantes sobre ti, o cosas que has leído y te han marcado, o películas que te abrieron la mente, las conversaciones son una fuente de placer inmenso… Igual es un poco políticamente incorrecto lo que voy a decir, pero a veces un par de copitas de vino ayudan a que las conversaciones fluyan, porque nos quitamos algunas barreras psicológicas y somos un poquito más nosotros mismos.

      En conclusión:
      – Lee el artículo que te he enlazado más arriba
      – Pon toda tu energía en mejorar tus relaciones personales además de tu vocación.
      – No utilices el “es aburrido” como excusa para no intentar algo nuevo. Si, lo sé, es un fastidio que las cosas te aburran pronto, pero tienes que perseverar a pesar de esto… La recompensa es mucho más grande que el problema del aburrimiento. Un abrazo!

      • Maripau

        Muchas gracias por tus consejos Amparo. Haré todo lo posible por seguirlas. Necesitaba un buen consejo.
        Y nuevamente, gracias por tu atención. Eres una bendición.

  27. Naty Aguilar

    Hola 🙂
    Me ha gustado mucho este artículo, veo reflejado varios de mis errores allí, como pensar mucho que hacer. Lo pensé tanto que no hice nada en 8 años y no hice una carrera o desarrollé un oficio, ahora tengo 25 años y me comparo con mis amigos ya todos profesionales y me pesa, aparte de como elegir cuando creo que me gustaría muchas cosas y algunas muy distintas. Si me puede responder estaré muy agradecida, porqué ya he agotado todos los recursos a mi alcance

    • Amparo Millán

      Querida Naty,
      No necesitas mi respuesta porque ya te has respondido tú misma: lo PEOR que puedes hacer es estar años y años sin hacer nada. Es mejor tomar decisiones erróneas. Es mejor empezar y dejar cosas a medias. Es mejor moverse a ciegas. Todo es mejor que la parálisis y el “pensar mucho sin hacer”.
      Con respecto a cambiar de opinión tan rápido, creo que te aclarará muchas cosas este artículo, échale un vistazo: Qué hacer si cambias de opinión constantemente y no te centras

  28. Antonio

    Impresionante😮😮😮llevo muy preocupado desde hace mucho que estudiar .todavia no termine la secundaria pero llevo como 3 años pensandolo. Voy ahi probando que me gusta aunque creo q ya lo tengo desidido . Gracias!!

    • Amparo Millán

      Hola Antonio! Me alegra tener un lector tan joven y tan inquieto. Como he dicho en algún comentario más arriba, no tengas prisa en decidir qué estudiar. A veces vale la pena tomarse un año sabático (o dos) para aprender idiomas, otras habilidades, viajar o hacer un voluntariado que decidir precipitadamente entrar en una formación que al cabo de los años no nos interesa, y todo por no haber meditado despacio esta decisión.
      Ánimo y un saludo!

  29. Katy

    Hola, tengo 26 años, siento que se me está pasando el tren ya que me gustan tantas cosas y todas tan diferentes entre sí… Quiero dedicarme a una, lograr la excelencia. Pero el miedo a descubrir que había otra cosa en la que me sentía mejor me paraliza. Siento que estoy en un círculo vicioso 😩

    • Amparo Millán

      Hola Katy. Tú misma has expresado lo que te pasa: miedo y parálisis, dos cosas que juntas son muy peligrosas.
      Entiendo que estás demorando el tomar una decisión por si “te equivocas”. ¿Y si al cabo de dos años de perseverar en una actividad descubres que no te gusta del todo y tienes que probar otra cosa? Pues te diré lo que pasa en este caso: NADA.
      No pasa nada si crees que algo es tu vocación, pruebas en ello, y luego descubres que no te llena del todo.
      No pasa nada por cambiar.
      No pasa nada por no alcanzar la excelencia o por alcanzarla “a medias” en dos cosas.
      No pasa nada por “perder el tiempo” porque el tiempo nunca se pierde ni se gana, el tiempo pasa y lo único que tenemos que hacer con él es VIVIRLO, experimentar, aprender, tejer la madeja de nuestra vida que tendrá aciertos y errores, victorias y derrotas. Lo único que tenemos que hacer con el tiempo es convertirlo en vida, en sensaciones, en aventuras, en reflexión personal.

      La peor decisión que puedes tomar ahora mismo es seguir en ese círculo vicioso de no hacer nada por si te equivocas. Eso es lo peor. Es una decisión mucho más favorable y enriquecedora elegir cualquier camino, intentarlo y después evaluar el proceso. Así que no tengas miedo de decidir porque cualquier acción te sacará del círculo, que es de donde tienes que salir ya.
      Un abrazo!

  30. Blanca

    Hola Amparo. He leído tu post y me ha calado profundamente. Encontré en tus palabras lo que mi interior me cuestionaba constantemente. No te voy a decir que encontré todas las respuestas que estoy buscando pero si me sentí mucho más tranquila y comprendida. Me ha encantado que seas clara y honesta señalando algunas acciones concisas para avanzar en este camino de la búsqueda de nuestra pasión y no recetas baratas como muchos otros.

    Tengo 34 años, estudié ingeniería en electrónica y obtuve excelentes notas. Soy una persona sumamente perseverante y aplicada (y tengo el terrible defecto de ser perfeccionista). Sin embargo, al estar laborando me di cuenta que no era algo que me llenaba, me sentí capaz de hacerlo pero me sentía fuera de lugar. Sufrí muchísimo al descubrir que había “perdido” mi tiempo estudiando algo que no “era lo mío”. Después obtuve un trabajo como asesor de bienes raíces (cuando yo me consideraba incapaz de vender un bolígrafo). Resultó que se me dió bien, me relacionaba fácilmente con los clientes , estuve un par de años pero decidí dejarlo por otra oportunidad que se me presentó. Ahora trabajo como ejecutiva de ventas. Ante los ojos de otras personas debería estar agradecida porque trabajo en una buena empresa, soy valorada por mis jefes y compañeros de trabajo pero de qué sirve esto si no me siento plena, no me siento motivada, no digo que esto sea todos los días pero si bastantes. Hay días que termino mi jornada laboral hastiada.

    No tengo miedo a iniciar nuevamente, a prepararme para adquirir nuevas habilidades, nada es mágico, la experiencia me ha dicho que debemos trabajar duro para formarnos y mejorar nuestra propia versión. Pero a lo que si le temo mucho es a embarcarme en una nueva aventura y que tampoco sea lo que llene mi vida.
    Tengo la inmensa fortuna de contar con muy buenos amigos, una familia maravillosa pero la parte laboral es una muy importante para mi y en ocasiones me siento muy vacía por no saber cuál es mi verdadera pasión o por lo menos, la pasión que me satisfaría en este momento de mi vida.
    Agradecería tus comentarios basados en tu propia experiencia y lo que has visto en las personas que te escriben y has ayudado.
    Recibe un fuerte abrazo!

    • Amparo Millán

      Querida Blanca,
      Me alegro mucho que mi post te haya gustado y te hayas animado a escribirme para compartirme tu caso. Te respondo a varias cosas en diferentes puntos:

      – Lo primero, si tu trabajo actual no te llena, reconócelo sin complejos, no pasa nada, no “deberías sentirte agradecida” (el agradecimiento ocurre o no ocurre, no se puede forzar). Fíate de tus sentimientos porque en ellos está la brújula interna que te llevará de un lugar a otro. Si quieres puedes consultar mi artículo El papel de los sentimientos en nuestra vida

      – Veo que lo que te atormenta es una idea de equivocarte y hacer lo incorrecto. De hecho dices: “sufrí muchísimo al descubrir que había perdido mi tiempo…” ¿Sabes? Creo que aquí se encuentra el nudo fundamental de tu caso, es por eso que en vez de disfrutar del proceso de encontrar tu vocación, lo vives como un tormento, como una elección que puede causarte mucho sufrimiento si es la incorrecta.

      ¿Sabes? La vida no es una carrera. No tienes que llegar a ningún sitio para demostrar nada a nadie. Ni a tus padres, ni a tus profesores, ni a tus jefes, ni a tus compañeros, ni a ti misma. Tengo la sospecha (y es sólo eso, una sospecha, discúlpame si me equivoco) de que estás emprendiendo esta búsqueda de tu pasión desde un lugar equivocado: desde el deseo de conquistar un LOGRO externo que te haga parecer valiosa a tus ojos y a los de los demás. Es como si quisieras, por encima de todo, “llegar alto”, “llegar lejos”, “DEMOSTRAR de lo que eres capaz”.

      Para encontrar la verdadera vocación debemos desprendernos de todo eso…

      En cuanto a qué puedes hacer, de forma práctica, yo te recomiendo que antes de hacer un cambio laboral o académico sin saber muy bien hacia dónde (o puedes hacer un cambio cualquiera como transición sólo para salir de ese trabajo que te desmotiva y te hastía) te tomes un par de meses para pensar, exclusivamente, en tus deseos. ¿Qué quieres? ¿Con qué sueñas? ¿Qué te hace ilusión? No tienen que ser deseos relacionados con el trabajo, es más, yo te diría que puede ser más útil que hagas este ejercicio sin presión, sin buscarle una aplicación inmediata. Te puedo recomendar leer estos dos artículos: Antes de saber tus deseos auténticos, hay que detectar los que no lo son y Tres ejercicios para saber qué es lo que quieres de verdad

      Me parece que las respuestas que buscan son mucho más profundas y emocionales de lo que parece a simple vista…
      Mucha suerte en este camino de autoconocimiento, vívelo como un proceso apasionante. Un abrazo!

  31. benjamin

    Como estas amparo un gusto. mi nombre es benjamin , tengo 26 años y estudio contador publico . empece estudiando Ing en sistemas y como no me convencio me cambie a esta carrera ya que siempre me gustaron los negocios. antes de terminar el cuatrimestre sufri un cuadro de depresion y hace varios años que vengo con esta carrera y no Avanzo. tengo a mi familia que me apoya , a mi novia y a mis amigos pero a la vez siento que tambien los estoy afectando a ellos con mi problema de estar mal ya hace un mes . sera que estare errando en la carrera o en algo que no descubro todavia ? no sera mi vocacion ? espero tu respuesta Amparo! Gracias y Saludos !

    • Amparo Millán

      Hola Benjamín,

      Por lo que entiendo, has empezado dos carreras y ambas las has dejado sin terminar porque sientes que “no es tu vocación”. Verás, si realmente detestas estas dos carreras déjalas, sin más, pero me parece que hay otra dificultad añadida en tu caso y es el miedo al fracaso… Lo de dejar cosas a medias es muy típico en personas que temen fracasar. Claro, si no pones el 100% en algo (lo cual supone cerrar temas) ¡es imposible equivocarte!

      Por otro lado, me parece que antes de encontrar tu vocación, que llegará en un momento u otro, has de conquistar tu independencia. Sospecho que en estos momentos puede ser MUCHO más importante para ti acabar los estudios o dejarlos definitivamente (sin culpas), buscar un empleo, una casa y un futuro con tu novia que el asunto de la vocación, que puedes postergar para otro momento, tienes el resto de la vida. A veces quedarnos años y años “buscando cuál es mi carrera ideal o mi futuro profesional ideal” es una excusa sutil para no tomar el control de nuestra vida. Esta es una actitud que nos infantiliza y nos deprime a largo plazo. Puede ser incluso que tu depresión no se deba a que te has equivocado en los estudios, sino que te ves atascado en tu vida de adulto, atemorizado, dando vueltas entre unos estudios y otros. ¿Solución? Tendrás que buscarla tú, pero pasa por conocerte a ti mismo (sobre todo ahondar en tus miedos), tomar una decisión radical con respecto a estudios/trabajo, seguirla hasta el final y buscar la manera de independizarte, de hacerte adulto. Yo diría que encontrar tu vocación en estos momentos es completamente secundario.

      Por si quieres más información, quizás este otro artículo de mi web te aporte claridad: ¿No sabes qué hacer con tu vida y tu futuro profesional? Lee esto

      Un abrazo Benjamín y ánimo!!

  32. Vadenz

    Hola, tengo 19 años y he sentido mis pasos camina ante un espiral sin fondo. Leer tu artículo y algunas decisiones que estoy tomando son mi escape, aquel escape que tanto anhelo y que me hace ver de que aún hay una manera de salir.

    • Amparo Millán

      Hola Vadenz, me parece por lo que comentas que tu problema no es la falta de una vocación sino que hay algo que te tortura interiormente y te conduce a esa espiral sin fondo. Te recomendaría que acudieras a alguna persona amiga o algún profesional que pudiera ayudarte a desentrañar a qué le tienes tanto pavor, de qué quieres escapar y qué es lo que te está torturando. Mucho ánimo.

  33. Charly

    Muchas gracias Amparo, actualmente tengo 38 años y estaba pasando por una etapa de incertidumbre, pero gracias a tu articulo ya se que no debo obsesionarme con encontrar mi vocacion, sino disfrutar de lo que hago y conocer y probar cosas nuevas.
    Muchs gracias.

    • Amparo Millán

      Qué bien Charly, me alegra mucho que el artículo te haya dado esa perspectiva, un abrazo!

  34. Abril

    Hola Amparo, bueno por donde empiezo… el leer tu articulo me puso muchas cosas en perspectiva, tengo 22 años y estoy en un colegio publico estudiando algo que no me gusta, y pasan los dias y la presion de no saber que hacer despues me quita el sueño por las noches, hace dos dias se me vino a la mente estudiar medicina. Trate de analizarlo y algo dentro de mi decia que estudiar medicina puede ser mi oportunidad para ayudar a las personas y posiblemente abrir una fundacion para esas personas que lo necesitan. La carrera dura aproximadamente 5 años y eso es lo que me estresa un poco, pero se que esto puede ser mi “granito de arena” en el mundo, quiero realizarme profesionalmente pero no se si medicina sea para mi. Actualmente me encuentro indecisa por que carrera estudiar. Estaba tan segura que Ingenieria Civil era para mi, pero despues de unos meses de pensarlo algo dentro de mi me dijo que eso no es para mi, entonces segui buscando opciones y encontre la opcion de estudiar medicina. Siempre he sentido la necesidad de ayudar a los demas sin pedir nada a cambio como fama o dinero etc, ya que el regalo mas grande para mi es verlos sonreir despues. Me gusta la idea de estudiar medicina y despues tener la oportunidad de ayudar a todas esas personas que realmente lo necesitan pero aun no estoy segura si eso es para mi. Que seria algo que usted haria en mi situacion? Gracias!

  35. Amparo Millán

    Hola Abril,
    Respecto a estudiar medicina yo haría una cosa: ponerme en marcha y averiguar, EN LA PRÁCTICA, si eso es lo que deseo hacer y con lo que deseo contribuir al mundo. Es decir, como digo en la última parte del artículo, dejar de “pensar” en cuál es nuestra vocación y empezar a dar pequeños pasos en el mundo real para ver si eso realmente nos llena. En tu caso, a día de hoy puedes ver el programa, asignatura por asignatura, de diferentes facultades de medicina y ver si esos estudios te interesan. Puedes hablar con médicos y te cuenten cómo es su trabajo en el día a día. Puedes ir pedir permiso a los profesores de medicina para ver las instalaciones, los laboratorios o incluso asistir a algún seminario. Puedes leer libros que se recomiendan estudiar en esa carrera, para ver si te gustan esos conocimientos. Puedes pasar un día en el hospital, en la sala de espera o en urgencias, simplemente para “empaparte” de ese ambiente y ver cómo te sientes ahí. En fin, puedes hacer un montón de cosas PRÁCTICAS para contactar con esa posibilidad de ser médico. A veces nos hacemos fantasías sobre una forma de vida que no tienen que ver en la realidad, para evitar este peligro te recomiendo que definas tu deseo en el mundo real.
    Y sobre todo no te agobies, tienes 22 años y TOOOOOODO el tiempo del mundo para equivocarte y experimentar. Abrazos!!

  36. Karina González

    Saludos Amparo. Quiero agradecerte enormemente por este articulo que has redactado, la verdad me ha ayudado a sentirme mucho mejor. Y aunado a ello, los comentarios de las personas con tus respuestas me han servido para reflexionar también. Te comento mi caso, a ver que recomendaciones me das.

    Tengo 30 años y me gradué en Ingeniería Civil. La terminé solo por no perder mas el tiempo y tener algo con que defenderme en la vida, pero la verdad es una profesión que nunca me agradó mucho. Tampoco tenia muchas opciones en mi ciudad para estudiar. Antes de la ingeniería Civil, yo había comenzado a estudiar licenciatura en química pero tuve problemas en la universidad y mis inseguridades de si era lo que quería y de si podía ser capaz de aprobar los cursos me llevaron a abandonar la carrera.

    La verdad tengo muchísimas ganas de retomar los estudios en química porque a pesar de las inseguridades que tuve en el pasado sobre cual carrera elegir, estoy convencida mas que nunca que ser químico es lo que quiero para mi vida. No obstante, me detiene el hecho de pensar que ya tengo 30 años para volver a estudiar, y cuando me gradúe voy a estar muy “viejita” para conseguir trabajo, ademas el hecho de que vivo en un país bastante complicado (Venezuela) y la crisis no permite hacer muchas cosas que sí podía cuando estudiaba ingeniería civil, es duro cubrir los gastos de transporte y estudio, y lidiar con la inseguridad y a veces con las protestas organizadas o espontaneas que pueden surgir y llevar a la suspensión de clases y hacer la vida mas complicada.

    Actualmente no tengo trabajo, se me ha hecho bien dificil conseguir uno. Y desafortunadamente aun vivo con mis padres, cosa que me abruma, pues me gustaría ya ser independiente. Tengo la opción de emigrar hacia Puerto Rico pero eso seria comenzar de cero y con muy poca ayuda, y sé que si hago eso ni el titulo de ingeniería civil que tengo ahora lo podre ejercer, la revalida es un proceso largo y costoso allá en Estados Unidos. Primero tendría que trabajar en algo para comenzar a estudiar de nuevo porque revalidar un titulo que no me gusta, no me atrae, pero mi reloj biológico me deprime, si tuviese 25 años fuese diferente. Con toda tu sinceridad: ¿que me recomiendas?.

    • Amparo Millán

      Hola Karina,
      Antes de nada un abrazo enorme porque la situación en Venezuela no está nada fácil, no os merecéis lo que os está pasando, ojalá todo se arregle pronto!!

      Respecto a lo que me preguntas… Me parece que el bloqueo lo tienes porque piensas en la situación “ideal”. Piensas que deberías ser más joven, encontrar un trabajo de lo tuyo, tener dinero, haber apostado antes por la química, etc. Sin embargo, ¿es tan importante encontrar las circunstancias idóneas para hacer lo que nos gusta? ¿Tenemos que retirarnos porque algo sea más difícil de lo que nos gustaría?

      En tu caso particular yo te recomendaría dos cosas:
      1) Primero, que te asegures de que es la química lo que te gusta de verdad. Pregunta a los químicos, indaga en las asignaturas de la facultad de químicas, haz prácticas gratuitas, lee libros del tema, LO QUE SEA, que te permita clarificar si ése es el camino para ti (hasta que no probamos algo en el mundo real no sabemos si nos gusta)
      2) Si es así, si has descubierto que EN LA PRÁCTICA te gustaría trabajar en algo relacionado con la química, empieza tus estudios de manera compatible con un trabajo. Sí, va a ser más duro, vas a tardar más tiempo en terminar la carrera, pero eso es mejor que no hacer nada porque crees que “es demasiado tarde”. No, nunca es demasiado tarde para nada.

      Si quieres algo, ve a por ello. Primero busca un trabajo que te dé independencia económica que es lo importante a tu edad, un trabajo de lo que sea, donde sea, incluso aunque tenga que ver con esa licenciatura que no te gusta nada. Y después, matricúlate en Química, y estudia a ratitos, cuando puedas. Si en vez de 5 años tardas 10 no pasa nada, en ese tiempo habrás aprendido a ganarte la vida y además te sentirás invencible y orgullosa de todo el esfuerzo que has invertido.
      ¡Ánimo y un abrazo!

  37. Karina González

    Me encantó en verdad esta parte del articulo. Lo cito:

    “Pero volviendo a si es muy tarde descubrir nuestra vocación a los 40 o a los 50… No, no es muy tarde, ya que nunca es tarde para nada en la vida. De hecho hay personas que “florecieron” en la madurez e hicieron grandes avances dentro de su campo, en inglés se les conoce como ‘late-bloomers’ y hay gran cantidad de libros y blogs al respecto. Así de pronto, me vienen a la mente el caso Andrea Bocelli, conocido soprano cuya carrera despegó a los 40 años, o el escritor Charles Bukowski que trabajó intermitentemente como cartero mientras publicaba sus libros y escribió los mejores poemas hacia el final de su vida. ”

    Precioso tu articulo, de verdad. Millones de gracias.

    • Amparo Millán

      Te he contestado más arriba pero con respecto a esto sólo decirte: tú puedes ser una de esas ‘late-bloomers’ y puedes alcanzar el éxito y la realización personal a cualquier edad. Sólo tienes que estar dispuesta a pagar los precios necesarios (chequea este artículo –> La diferencia entre QUERER algo y ESTAR DISPUESTO)

  38. Valentina

    Hola Amparo, te felicito por el artículo, como a muchos me ha devuelto algo de ánimo. Tengo 23 años y me encuentro estudiando Enfermería, pero estoy de todo menos feliz, mis pasiones siempre han estado del lado de las letras, el arte y la música, pero guiada por la concepción de que los estudios en esa área no generan dinero para subsistir, acepté la idea de dejar mis pasiones como pasatiempos y dedicarme a algo más “productivo”. Mis padres me apoyan en todo, pero ellos me aconsejan terminar esta carrera y luego ver que pasa, no es una idea descabellada, pero he tenido muchas dificultades, como no me motiva lo que hago, no consigo avanzar y los años de estudio se me alargan a eternidad, siento que estoy perdiendo mi tiempo porque se que al titularme no querré trabajar como enfermera, al mismo tiempo que se que me serviria de respaldo tener una profesión, pero es que prefiero hacer cualquier otra cosa antes que sentarme a estudiar para las materias. Soy infeliz y conformista cada mañana que me levanto temprano para ir a la universidad, como un robot, me agobia la idea de que todo el dinero que mis padres han invertido estos años sea en vano y como tengo cero experiencia laboral me aterra y me es desconocido el mundo realmente adulto que me espera allá afuera. Realmente es una crueldad pretender que un joven de 18 años, sin idea de nada pretenda entrar a la universidad creyendo que eligió lo correcto y que no debería equivocarse. No hay ninguna otra carrera que me llame por el momento, pero se que hay algunas cosas que podría hacer, es solo que me asusta dar el paso y dejar todo este esfuerzo obligatorio detrás, creo que decepciono a quienes quieren verme convertida en una profesional, la primera profesional de mi familia. Algún consejo?
    Muchas gracias por publicar temas como este.

    • Amparo Millán

      Hola Valentina,
      Cuando me escribís personas tan jovencitas siento una especie de ternura, por un lado porque vosotras os veis “muy mayores” (¡con sólo 23 añitos! de verdad que tenéis todo el tiempo del mundo) y por otro porque me recuerda a la joven inquieta y perdida que yo también fui… 😉

      A ver, lo de acabar la carrera de Enfermería o no hacerlo depende de lo que quieras hacer luego. Si hay alguna posibilidad de que tener esta licenciatura te sirva para algo (por ejemplo para oposiciones para el Estado, en mi país con la carrera de Enfermería no sólo se trabaja en hospitales sino que se puede dar clase en universidad y academias, por ejemplo) yo te sugeriría terminarla. Si por el contrario, tu vida no va a cambiar con terminar la licenciatura, y no vas a darle ninguna utilidad porque tienes clarísimo que NO quieres trabajar en eso, entonces abandonar parece la opción más sensata…

      Aquí tienes que valorarlo bien y con objetividad, piensa si realmente tiene beneficios continuar en estos estudios. Si es así, adelante, aunque te cueste termina los estudios, y al finalizar ya pensarás en qué otra cosa quieres hacer, pero tendrás ese título en tu curriculum. Ahora si no es así, si no te va a servir de nada seguir avanzando en esos estudios que no te gustan, entonces tendrás que enfrentarte a tus padres, profesores y a todo el mundo y dejar o posponer los estudios… Sí, lo sé, no es fácil, pero cualquier acción tiene un precio que tenemos que estar dispuestos a pagar.

      Hagas lo que hagas Valentina, lo importante es que tomes la decisión con conciencia y sabiendo a lo que te enfrentas. Respecto a lo que hacer después, date tiempo para descubrirlo y, como digo en el artículo, ¡experimenta sin miedo! Quizás incluso podrías apuntarte a mi curso “21 días” para descubrir qué es eso que quieres y te daría la vida, te dejo la información aquí –> Curso 21 días impulsar tus proyectos Si te interesa míralo bien porque la inscripción ¡se cierra mañana!

      Un abrazo y buena suerte en tu decisión.

  39. Iván

    Cordial y respetuoso saludo Sra (ta) Millán.
    Le confieso que me siento aludido en su artículo. El cual por cierto me parece magistral y aprovecho el espacio para generar una felicitación más por éste (seguramente hay muchísimas previas) al igual que sinceros agradecimientos, pues en este proceso de los que nos buscamos constantemente a veces nos perdemos y desenfocamos de lo verdaderamente esencial como usted lo plantea.
    No obstante y con todo respeto quisiera escuchar su opinión en mi caso puntual:
    Tengo 35, tengo una profesión y la mitad de estos años de experiencia. Quiero dar un nuevo rumbo a todo esto y buscar nuevos horizontes, quiero mejorar en el amplio sentido de la palabra. El problema que creo en mi mente es el del dinero y el tiempo. Es decir, a pesar de que procuro imprimir pasión a lo que ya hago hace tiempo, siento que ya perdí el encanto en ello. Y quisiera vivir de alguna otra pasión, siguiendo sus consejos debería empezar a ensayar nuevas cosas pero mi tiempo actual es limitado por las responsabilidades familiares y por otro lado el ensayo de las nuevas pasiones por ser novato en ellas no lograrían tal vez sustentar la parte económica.
    Nuevamente, agradezco su valioso tiempo y disposición.
    Att. Iván

    • Amparo Millán

      Encantada de saludarte Iván,

      Muchas gracias por tus amables palabras, me alegro que el artículo te haya servido para poner un poco de luz en esta situación.
      Con respecto a lo que me preguntas, me parece que el problema está en que no acabas de admitir (y amistarte) con tus circunstancias reales. Tienes poco tiempo porque actualmente tienes un empleo y además tienes responsabilidades familiares. Bien, no pasa nada, acepta esto y busca tu vocación aun con estos inconvenientes. Tal vez, si tuvieras diez años menos, mucho dinero y toooodo el tiempo del mundo, te sería más fácil esta tarea de probar cosas y descartar. En tu caso, tendrás que sacar ratitos de tiempo pequeños, tendrás que ser cuidadoso con el dinero y tendrás que mirar mejor dónde inviertes tus energías, pero puedes hacerlo igual. El camino será más lento, será más difícil pero igual (o incluso más) apasionante.
      A veces no nos movemos, o no hacemos algo que queremos hacer, porque estamos esperando las circunstancias ideales para hacerlo. Es un error. A veces los grandes negocios, las grandes ideas y los grandes descubrimientos ocurren en una época ocupada de nuestra vida, sin muchos medios, lo que hay que hacer es aceptar nuestra realidad COMO ES y jugar nuestras cartas a nuestro favor, las que sean, sin esperar a que sea el momento “propicio” que puede que nunca llegará. Te dejo este artículo por si quieres leerlo, creo que te aclarará algo más –> Deja de mirar a otro, juega tus cartas

      ¿Tienes media hora libre al día, Iván, o podrías tenerla? ¿Tienes ganas de leer, explorar, empezar a descubrir cosas? Eso es todo lo que necesitas para empezar a armar una nueva vocación. ¡Suerte!

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