Empecemos con una rápida encuesta… Cuando tienes alguna dificultad en la vida o hay algo que quieres conseguir ¿cómo actúas?

Veamos 3 posibles casos:

a. Te quedas donde estás, atascado en tu problema o bien pensando que tus ardientes deseos son imposibles, «fantasías sin fundamento». En esta situación, acabas refugiándote en la queja permanente y el derrotismo.

b. ¡Buscas la respuesta por Internet! Ah, Google, qué gran descubrimiento, escribes cosas como «ideas para mejorar mi autoestima» o «planes para recuperar la chispa en la pareja» o «cómo ganar dinero desde casa» y vas leyendo uno a uno los artículos, absorbiendo toda la información. Buscar respuesta es tu especialidad, a veces lo que haces es preguntar a toda persona que hay a tu alrededor qué haría en tal o cual caso, de alguna manera ves más fiable el criterio ajeno que el propio criterio.

c. Te permites tiempo y silencio para encontrar creativamente una respuesta a tu dilema. Y una vez que tienes un punto de partida (no una respuesta perfecta, sino al menos una sugerencia útil para empezar) la pones en práctica.

 

Obviamente la respuesta ideal es la c… Pero casi todos nos quedamos en el punto b (preguntando todo el tiempo, leyendo libros, haciendo cursos) y algunas personas en la inacción absoluta.

Tal vez ahora estés pensando: Vale, suena muy bonita la c pero ¿qué diablos es eso de «encontrar creativamente una respuesta a un dilema»? Pues eso es justo lo que vamos a ver en este artículo. 🙂

 

La creatividad no es sólo ser original y tener talento artístico

La mayoría de la gente asociamos creatividad al arte. Para nosotros ser creativos es tener un don especial para dibujar, para esculpir, para hacer manualidades o para escribir novelas de ficción de una manera singular, única, diferente.

Sin embargo, la creatividad en sentido estricto se puede aplicar a cualquier cosa… por ejemplo, a la forma de actuar en la vida.

Me gusta mucho la definición que da del proceso creativo María Naranjo en este post. Dice así:

El proceso creativo consiste en  producir ideas imaginando diferentes posibilidades, dedicar tiempo a desarrollar y explorar estas opciones y quedarse con aquellas que se ajusten más al resultado que queremos conseguir. A medida que ponemos en práctica este proceso, se vuelve más rápido y las ideas fluyen con más facilidad. Las personas que consideramos más creativas suelen entrenar esta capacidad con frecuencia, a veces quizás sin ni siquiera ser conscientes de ello, y esta es la razón por la que se les ocurren ideas más fácilmente. Por lo tanto, no se trata de un proceso espontáneo, ni de una cualidad “que se tiene o no se tiene”. En realidad, todos podemos despertar a ese ser creativo que llevamos dentro.

Ser creativos, entonces, sería enfocarnos en abordar nuestras dificultades de una manera diferente y original. Exploramos opciones y las validamos al aplicarlas en la realidad.

Ser creativos sería también no buscar continuamente AFUERA las respuestas a nuestros dilemas cotidianos (cómo me organizo mejor, cómo criar hijos más felices, qué hago para mejorar mi autoestima) sino confiar en que podemos crearlas nosotros mismos con paciencia y esmero.

 

Las personas que me siguen desde hace unos meses han visto que este blog (y mi trabajo) han experimentado un tiempo de pausa debido a mi reciente maternidad. Soy mamá de un bebé de (ahora mismo) 3 meses y bueno, desde que estaba embarazada me he puesto a seguir cuentas en Instagram relacionadas con el embarazo, la lactancia, la crianza, la educación (el homeschooling especialmente) en fin esas cosas que ahora me interesan más que antes. 🙂

Algo que me ha saturado un poco, y que también me sorprende, es la cantidad de «consejos prefabricados» que buscan (buscamos) en general los padres. Temas como: «qué hacer para que un niño pida perdón», «cuándo destetar», «cómo tratar a un bebé que se despierta cada hora» o «respuestas fáciles a preguntas difíciles de los niños» tienen artículos detallados que dan pautas concretas de actuación para calmar la desesperación de quien pregunta.

Y bueno, a mí, en general, cada vez me interesan menos los consejos concretos y mucho más la «teoría» o la argumentación que hay detrás, porque creo que aplicar soluciones que hemos visto en Internet sin cuestionarnos quién y por qué y en qué contexto se han creado no funciona.

Por eso, por ejemplo, prefiero los libros reflexivos y profundos de Laura Gutman (o mi libro favorito del mundo sobre crianza, el de Jean Liedloff) a los libros llenos de «consejos prácticos», porque de lo que se trata no es de hacernos adictos a aplicar soluciones externas sino de… cada vez más fortalecer más el criterio interno para habituarnos a CREAR nuestras respuestas.

Utilizar la creatividad para vivir mejor
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Imagínate que la próxima vez que te enfrentes a un problema, en vez de correr urgentemente a preguntar a alguien o buscar un «consejo práctico» en un blog bien posicionado en Google, te esforzaras en crear una solución como el artista que pinta un paisaje de la nada. Eso es aplicar la creatividad a la vida cotidiana.

 

Cómo ser creativo a la hora de solucionar tus problemas: 3 pasos

1. Concederte tiempo y silencio

¿Sabes cuál creo que es el principal motivo por el que no somos creativos? Que no nos concedemos un espacio de tiempo y reflexión.

Estamos tan abatidos o tan deseosos por nuestro dilema personal que CORREMOS a que alguien nos diga qué tenemos que hacer. Es como si nos quemase el mantener esa pregunta o dilema unos minutos, unas horas, unos días.

Otras veces experimentamos bloqueo porque pensamos que NO SABEMOS, que no somos quién para tener una respuesta. Muchas veces en las sesiones de coaching individuales le pregunto a una persona cosas como: ¿qué se te ocurre para tratarte mejor? o ¿qué actividades te hacen sentir entusiasmado? y la respuesta, inmediata es: «¡no sé!». En esos momentos yo siempre respondo: «Ok, no lo sabes una centésima de segundo después de habértelo preguntado peeero… date un tiempo, unos segundos, piénsalo…» Y al bloqueo inicial siempre, siempre surge una respuesta tras un breve período de pausa.

Te voy a proponer un juego, por llamarlo de alguna manera. Piensa ahora mismo en esa cuestión de tu vida que tanto te preocupa. Una vez que la tengas, pon el temporizador del móvil en 60 segundos (¡sólo eso!) y date ese tiempo para buscar alternativas a seguir, por ti mismo.

Sólo 60 segundos. Te sorprenderá lo lento que pasa el tiempo cuando estás en un estado reflexivo y calmado.

Es raro que en esos 60 segundos no se te haya ocurrido ni una sola idea pero si así es, repite ese ejercicio al día siguiente. Vuélvete a hacer la pregunta, pon el temporizador y date ese tiempo de 60 segundos para que surja una respuesta de tu interior, anota todo lo que te dice tu mente.

Te aseguro, pero de verdad, que es IMPOSIBLE que si repites este ejercicio durante varios días no obtengas unas cuantas «soluciones» o ideas para empezar a solventar tus dificultades.

No somos creativos porque no nos concedemos esos mínimos períodos «en blanco» de atención a nuestros propios pensamientos.

 

2. Ponerte en «modo observador»

Otra actitud que sirve mucho para encontrar ideas o respuestas a asuntos que nos llevan obsesionando durante un tiempo es la siguiente: dejar de buscar y ponerse en modo RECEPTIVO.

Esto es, tener ese asunto en la cabeza y confiar que en día sucesivos vamos a ir recibiendo del entorno determinadas pistas pero (esta es la clave) ¡sin forzarlas!

Por ejemplo, imagínate que te sientes inferior y no paras de compararte con determinadas personas y, aunque sabes que esto es automaltrato puro y duro, no puedes evitarlo… En vez de «buscar una solución» a este problema, simplemente ponte en modo observador unos días (o unos meses) y confía en que va a llegar a ti información relevante que te ayudará.

Por ejemplo, puedes conocer a alguien que te confiese que en el pasado se comparaba mucho con los demás y que hizo tal y cual cosa para superarlo ¡ahí tienes una respuesta! Puedes caminar por la biblioteca y encontrar de repente un libro que te puede ayudar, ¡pero sin que lo hubieras buscado a propósito! Puedes conocer en Instagram a una persona que irradie alegría y seguridad en sí misma y cuya situación se parezca a la tuya, y con ello descubras que tu modo de vida o de ver las cosas no tiene nada de «inferior» con respecto a los demás.

En defnitiva, cuando te pones en «modo observador»,  estás captando información del entorno de manera subconsciente y con ello nutres tu creatividad, además de que encontrarás respuestas a tus dificultades sin que tengas que presionarte.

 

3. Pasar a la acción

Finalmente, si quieres que tu vida mejore, no te quedará más remedio que aplicar esas soluciones o ideas que hayas creado con los métodos anteriores.

Esto es algo que no puede ser más obvio y sin embargo, muchos nos quedamos atascados en esta parte. Creo que, inconscientemente, persiste en nosotros un tipo de «pensamiento mágico» que establece que las cosas podrían cambiar sin nuestra intervención. Pero no, imposible: nada puede cambiar si no contribuimos a ello de alguna manera.

Somos los guionistas, directores y actores de nuestra vida, así que una vez que creativamente hayas encontrado una posible solución a un problema, por favor ponla en práctica y luego revisa si ha funcionado o si no.

 

Juguemos: algunas preguntas para aplicar el pensamiento creativo

No me gustaría acabar este artículo sin algunas preguntas que pueden potenciar tu creatividad a la hora de llevar una vida más significativa.

Mi sugerencia es la siguiente. Lee estas preguntas y luego… concédete todo el tiempo y espacio que estimes oportuno para encontrar una o muchas respuestas.

Es más, yo te sugeriría colocar la pregunta que más te guste en un sitio bien visible durante un par de semanas y revisarla a menudo, a ver qué nuevas impresiones te vienen. Tengo la certeza de que te sorprenderás de lo mucho que ya sabes acerca de cómo conducir tu destino, ¡lo que pasa es que no te habías parado a averiguarlo!.

Estas son 4 preguntas para pensar, en primera persona:

1. Sin necesidad de ganar más dinero, ¿cómo podría sentirme más abundante, más rico/a?

2. ¿Qué nuevo hábito o forma de hacer las cosas me haría la vida mucho más sencilla ahora mismo?

3. ¿Cómo podría enamorarme del sitio en el que vivo, o al menos disfrutarlo más?

4. ¿Qué cosas puedo hacer para añadir alegría y esperanza a mi rutina cotidiana?

 

Si te apetece, te invito responder alguna de estas preguntas (o a todas!) en el apartado de comentarios, puede ser un buen ejercicio para todos.

 

En definitiva… todos tenemos un potencial creativo inmenso e inagotable dentro de nosotros. Para acceder a él, basta con poner un poquito de voluntad y darnos tiempo. Y por supuesto, no pretender encontrar una «solución perfecta» a nuestros problemas, ¡las soluciones perfectas no existen! Tan sólo necesitamos alguna idea que poner en práctica.

Si nos otorgamos este espacio para pensar, o para observar la realidad sin presiones, empezarán a emerger consejos personales que serán mucho mejores que los consejos prefabricados que podamos encontrar en cualquier página en Internet.

Espero que te animes a probarlo. ¡Buen día!

 

 

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10 Comentarios

  1. Hermoso artículo, yo soy de las que busca por internet, pero coincido con vos, en que tomo en serio aquello que tiene fundamento. No creo en las soluciones desde afuera, creo que vienen desde adentro y se reflejan afuera. Con respecto al ejercicio, lo hice con muy lindo resultado! Me sirvió mucho y me sorpendió lo que salió en la primera pregunta: 1. Sin necesidad de ganar más dinero, ¿cómo podría sentirme más abundante, más rico/a?
    Riendo mas, disfrutando más de cada momento lindo que me toca vivir, siendo mas agradecida. Respirando profundo mas seguido. Sintiendo cómo mi respiración profunda me calma. Tomando la vida con calma. Relajando mi cuerpo después de respirar profundo.
    La clave para mi hoy es agradecimiento y respiración profunda.
    Saludos desde Argentina 🙂

    • Amparo Millán Responde

      Analía, qué respuesta tan genial, me ha encantado!!
      Sí, respiración y agradecimiento para conectar con la abundancia que ya tenemos, estoy totalmente de acuerdo.
      ¿Ves como cuando nos paramos siquiera 5 minutos a responder a una pregunta, sin consultar nada con nadie ni con Google, extraemos respuestas hermosas? 😉
      Un abrazo grande!

  2. «Aprendiendo», así es cómo podremos sentirnos más ricos. Aprendiendo cualquier cosa que nos interese o nos cause curiosidad. Puede ser leer en internet sobre un tema en particular, o aprender a hacer una nueva receta de cocina, o aprender a coser o bordar o punto de cruz, o aprender mientras que leemos una novela que a veces nos podemos sorprender con un libro de entretenimiento, o aprender cómo organizar mejor los cajones, o aprender a hacernos un peinado con unas tenacillas, etc. No tiene que ser física cuántica lo que aprendamos, sino cualquier cosa que vaya con nosotras mismas.
    Este fin de semana he aprendido que al cocinar un bizcocho con harinas que ya contienen levadura (en vez de utilizar harina común y un sobre de levadura) el bizcocho queda más seco…. No sé si llegaré a terminarme el bizcocho, pero al menos he aprendido algo (je, je).
    Feliz semana a todas.

    • Amparo Millán Responde

      Mabel, qué reflexión tan certera, me ha encantado. Nunca me había parado a pensar que APRENDIENDO cualquier cosa que nos interese (y en esto opino igual que tú, hacer un bizcocho puede ser más relevante para la vida de muchas personas que física cuántica) nos hacemos más RICOS. Hoy en día, teniendo en cuenta la abundancia de materiales interesantes que encontramos en Internet, muchos de ellos gratis, ¡podemos ser mucho más ricos sin necesidad de más dinero!
      Un abrazo!

  3. Hola Amparo…felicitaciones por esa capacidad de redactar con precisión sobre el tema. Creo que logras tocar elementos emocionales que no están escritos pero si invisibles en el texto. Gracias por ello.
    «Y si conoces tu potencial creativo, antes de correr a Internet a buscar respuestas de todo lo que te aflige, o de todo lo que no sabes, vas a buscar a un lugar cercano pero muchas veces desconocido: dentro de ti mismo». me ha llamado muchísimo este párrafo. creo que la clave de buscar dentro de nosotros es fundamental. Vivimos en una sociedad de consumo que nos aleja bastante de encontrar esa llave que nos permita abrir la puerta hacia el interior de nosotros mismos. ¿Será por falta de práctica? ¿Será que hay que hacer un esfuerzo para encontrar nuestro silencio? tal vez, pero para mi es el camino que nos puede llevar a encontrar soluciones creativas en la vida diaria. No es fácil encontrarme a mi mismo, viajar hacia mi interior para llegar a tener conciencia de mi mismo.

    • Amparo Millán Responde

      Hola César, muchas gracias por tus palabras y sobre todo por eso que me dices de: «logras tocar elementos emocionales que no están escritos pero si invisibles en el texto.» ¡¡me encanta, esa es mi intención!!

      Respecto a lo que preguntas, yo creo que la falta de contacto con el interior es muy fácil de suplir si simplemente le dedicamos espacio y tiempo. Es que no es difícil acceder a nuestra sabiduría interna ¡para nada! Aquí tienes las respuestas creativas de unas cuantas personas que le han dedicado al ejercicio unos minutos, ¿te imaginas dedicar una tarde entera a hacerte estas preguntas y construir tus reflexiones? Si quieres empezar el viaje hacia ti mismo, simplemente silencio y un poco de tiempo, no se necesita más… Un abrazo!

  4. A la pregunta 1: Compartiendo pláticas con mi esposo sobre nuestras metas. A la 2: Trabajando desde casa. A la 3: Con decoración navidena y velas aromaticas. A la 4: Leer mas, escuchar música alegre y relajante, bailar.
    Gracias a todos por compartir sus respuestas, sin duda me he hecho participe de las mismas y al mismo tiempo siento que pudieron haber sido las mias.
    BENDECIDO DÍA

    • Amparo Millán Responde

      Muchas gracias por compartir tus respuestas Ariel, estoy segura de que has ayudado a alguien que tenía las mismas inquietudes. Yo por el momento me apunto lo de las velas aromáticas, es algo que sé que daría un toque especial a mi casa pero no me acabo de animar.
      Un abrazo!

  5. Amparo, de verdad es increíble como aciertas y tus artículos llegan en el momento adecuado, estos últimos meses han sido complicados y uno de los puntos que me ponía mal, es el lugar en el que vivo, mi conflicto era la distancia con las actividades diarias, me fastidiada tener que pasar tanto tiempo en el auto, sin parar a pensar y agradecer lo maravilloso que es tener tu propio espacio, así que cuando leí la pregunta que planteas relacionada a eso me explotó la cabeza, gracias por ayudarnos a entendernos cada día un poco más y enhorabuena por tu bebé, que seas muy feliz. 🙂

    • Amparo Millán Responde

      Qué bien Valentín, cuánto me alegro que haya llegado esa pregunta a tu vida en el momento preciso!!
      Estoy segura de que el lugar en el que vive ofrece muchas cosas aunque tengas que pagar el pequeño precio de coger el auto para todo. Sigue pensando lo afortunado que eres por vivir donde vives y cómo puedes aprovecharlo mejor 😉
      Abrazos!!

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