Te voy a hacer una pregunta y quiero que seas sincer@: ¿a qué destinas la mayor parte de tu tiempo? ¿y de tu energía? ¿y de tus pensamientos?

 

Si eres como el 90% de las personas habrás respondido una de estas dos cosas: 1) el trabajo (porque no te gusta, porque quieres ascender, porque te apasiona, porque te falta formación, porque no lo tienes y necesitas encontrar algo ya) o 2) el dinero (que tiene mucho que ver con el trabajo, evidentemente).

 

No sé si te has percatado de que nos pasamos DÉCADAS enteras pensando en el trabajo. Atravesamos toda la educación básica y universitaria pensando en nuestro futuro empleo. Sería maravilloso estudiar por puro placer y con la intención de saber más sobre el mundo, pero no, la mayoría de alumnos y (lo que es peor) los padres de los alumnos sólo ven en los libros la catapulta hacia una vida profesional mejor, dinero, sueldo, estatus, supervivencia, etc.

 

Pasamos años enteros de nuestra vida aprendiendo inglés, chino o alemán para mejorar nuestro curriculum, años estudiando oposiciones y haciendo másteres, años sacando adelante nuestros negocios con toda la formación y sacrificio personal que eso implica…

 

Nuestro horario está organizado en función de (¿lo adivinas?) el trabajo, y en muchos casos también nuestro sentido de la autoestima. Nos encanta decir que somos presidentes de no sé cuál compañía o que ocupamos un cargo importante en la Diputación o el Ministerio, y cuando no tenemos trabajo no sólo se resiente la cuenta bancaria sino nuestro sentido de valía personal (¡estoy sin trabajo, no valgo, no soy digno, es terrible!).

 

En resumen, el trabajo le da forma a nuestros días, nos define y en muchas ocasiones es el principal objetivo vital REAL de nuestra vida (porque podemos decir que nuestra prioridad es la familia, por ejemplo, pero si luego pasamos la vida en el trabajo y sólo pensando en mejoras, dinero y ascender ¿qué prioridad real es esa?).

 

No digo que el trabajo no sea importante, porque lo es, y además puede ser una manera de realización personal y de cumplir con nuestra vocación, pero creo que estamos llevando esta “pasión por el trabajo” demasiado lejos... Hasta el punto de que los únicos objetivos a los que les damos prioridad son los que tienen que ver con el trabajo, nuestro proyecto laboral o el dinero.

 

El año pasado escribí un artículo, fundamentalmente para mí misma, en el que proponía 5 objetivos no materiales para el nuevo año, que pasan por mejorar la autoestima y las relaciones personales, construir un entorno favorable, hacer una lista de actividades reparadoras, sacar tiempo para reflexionar sobre la vida y hacer algo que sea novedoso. O sea, acciones que no tienen que ver con lo laboral ni lo académico pero sí con llevar una vida más plena y feliz (que se supone que es el objetivo final, ¿no?)

 

Sigo pensando que, ya que tenemos la importancia del trabajo grabada a fuego por nuestra trayectoria y educación, no está mal hacer un ejercicio de conciencia y poner el foco, además, en otros propósitos. Por supuesto no se trata de excluir el trabajo, sino de enriquecer nuestra lista de tareas y prioridades.

 

Por ejemplo, para mí este 2018 va a ser un año ambicioso en cuanto al tema laboral (en el que tengo previsto un cambio de web, de dominio, nuevos servicios, aumentar mi visibilidad hasta donde pueda, en fin, el mayor cambio desde que empecé esta aventura de emprender) y pensaba centrarme en este tema, relegando todo lo demás, hasta que… mi amigo el tarot terapéutico me hizo una propuesta mejor. Una propuesta que me hizo darme cuenta de esto que estoy comentando en este artículo…

 

El momento en que redefiní mis prioridades

Si me sigues por el blog y por las redes, habrás visto que en diciembre del año pasado he hecho público un servicio de tarot terapéutico que he llamado “Claridad, impulso y propósito”, aunque llevo estudiando y utilizando el tarot (siempre con fines terapéuticos) casi tres años ya.

 

Básicamente una sesión de tarot terapéutico y una sesión de coaching normal no difieren mucho: exploramos una problemática que trae el cliente desde nuevos puntos de vista, buscamos donde está el origen del conflicto, qué soluciones podría haber, qué cosas están afectando a ese problema y no vemos, qué recursos existen y qué acciones concretas se podrían llevar a cabo para empezar a solucionar ese conflicto. Pero hay una diferencia importante entre una sesión de coaching y otra de tarot de terapéutico y es que en esta última son los arcanos (las cartas), y no sólo las palabras, las que nos van indicando los temas a tratar. Es decir las cartas exponen problemáticas o matices que de apoyo para nuestra reflexión conjunta, y en algunos casos es refieren a aspectos en los que la persona no había reparado o no había considerado importantes, porque son menos obvios.

 

Por ejemplo, he hecho muchas sesiones en que el problema principal que trae la persona tiene que ver con el trabajo, y a priori pensamos que la solución tiene que ver con una reestructuración de horarios, más disciplina o cambiar algo concreto en ese ámbito. Y resulta que empezamos la sesión y el tarot nos sugiere abordar temas mucho más profundos… Por ejemplo, si ese trabajo nos gusta de verdad, dónde quedó nuestra vocación juvenil, si estamos desconectados emocionalmente, si en las relaciones con otras personas del trabajo adoptamos un rol de sometedor o sometido, si tenemos un tirano interior que nos amarga la existencia, sinos creemos menos capaces de lo que somos en realidad, si todavía seguimos esperando que mamá se sienta orgullosa de nosotros, etc.

 

Es por esto que me fascina tanto el tarot como instrumento terapéutico, porque desde el minuto 1 vamos a la esencia del problema, a lo que importa, que suele ser más un tema interior que exterior. Y en el caso del trabajo o los negocios, yo te invito a que te preguntes si eso que te preocupa tanto puede estar relacionado con una herida más profunda y de mayor envergadura… Te aseguro que en la mayor parte de los casos es así.

 

Lo que dijo mi tirada de tarot para 2018

A finales de noviembre del año pasado decidí hacerme una tirada sencilla para ver en qué sería aconsejable enfocarme este año 2018. Yo sinceramente pensaba que aparecía algo relacionado con la disciplina, el esfuerzo, seguir perseverando en mi negocio, no tener miedo a ser visible, enfocarme en el mundo concreto, etc. ya que esos eran mis “objetivos mundanos” para los próximos meses. Sin embargo, la propuesta que me dio el tarot fue totalmente inesperada… Porque lo que me proponía para 2018 era lo contrario de lo que yo estaba pensando, y tenía que ver con sumergirme en el lado espiritual-emocional de la vida, pero hasta el fondo, sin reservas, sin miedos, con una especie de “es que ha llegado la hora”.

 

Reconozco que al principio me desconcertó esta propuesta. ¿Cómo? ¿Que lo más importante ahora no es mi negocio? ¡Pero cómo puede ser! ¡Si estoy en un momento de reestructuración y crecimiento importante, que puede suponer el éxito o el fracaso!

 

Y cuando pasó el tiempo y la sorpresa (reconozco que adoro que el tarot me sorprenda, por eso me gusta tanto, porque siempre sale alguna carta que no esperas) me di cuenta de cuál era el mensaje en realidad

 

Y ese mensaje es el mismo que encabeza este artículo y le sirve como título: que no todo en la vida es el trabajo.

 

Es más, que quizás lo más importante en este momento, a nivel general, no es el tema laboral o económico, aunque lo parezca. Quizás hay un proceso interior de  mucha mayor trascendencia que es lo que me toca hacer este año, por supuesto sin dejar de lado todos esos aspectos del trabajo en que he estado pensando.

 

Porque está claro que el mundo terrenal-concreto es importante: uno tiene que tener dinero para cubrir unos gastos básicos y desenvolverse en la vida, y además está muy bien viajar, y tener un trabajo que te gusta, y leer buenos libros, y cuidar el cuerpo. Pero si nos quedamos ahí, y ahí estamos el 80% del tiempo… qué riqueza enorme nos estamos perdiendo.

 

Conclusión

Tenemos la cultura de “el trabajo es LO MÁS importante” (en términos del tiempo, dinero y energía que empleamos en ello) tan enlazada con nuestra personalidad, nuestra forma de vida y nuestras expectativas, que si no hacemos un ejercicio CONSCIENTE de parar y enfocarnos en otros aspectos, lo que nos va a salir en automático es proponernos objetivos que tengan que ver con lo laboral y/o económico.

 

Por lo tanto, al margen de lo que te plantees para los próximos meses a nivel laboral y empresarial, te sugiero detenerte a mirar la vida en toda su dimensión. ¿Qué otro tipo de objetivos también es momento de abordar?

 

Por ejemplo, ¿tienes alguna herida emocional que necesite ser sanada porque te ves siempre repitiendo los mismos comportamientos automáticos una y otra vez?

¿Hay alguna relación que requiere que le dediques más tiempo y energía mental, que no sólo pongas tu cuerpo sino también tu presencia completa? (porque estar con los demás pero pensando en los resultados de tu empresa es como no estar)

¿Tal vez deberías hacer una pausa, por una vez, en vez de crecer indefinidamente?

¿Quizás te conviene cuidar o revisar lo que ya tienes -en términos de objetos, relaciones, proyectos – en vez de conseguir cosas nuevas?

¿Te conviene pensar más en temas trascendentes como la muerte, el tiempo, el sentido de la vida, cuál es tu propósito o si hay algún más allá?

¿Y si ha llegado el momento de hacer un importante trabajo espiritual, conectando con algo más grande que tú?

 

En definitiva:

La vida es mucho más que el trabajo…

Actuemos en consecuencia.

 


Créditos de la imagen: GetStencil


Si tienes interés por saber en qué puede ayudarte una sesión de tarot terapéutico, aquí tienes toda la información:

SESIÓN INTENSIVA DE TAROT TERAPÉUTICO

 

 

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2 Comentarios

  1. Hola Amparo es un gusto leerte desde hace un año, justo cuando decidí dejar mi trabajo después de 5 años y ver que la energía y los momentos que me perdía con mi familia y amigos ya no valía la paga.
    Tengo 30 años aunque mentalmente siempre me he sentido más madura hasta hoy que no se que hacer de mi vida trate de relajarme y pasar tiempo conmigo misma y entonces descubrir mi vocación real que hacer para ganar dinero y ser independiente pero pasado este tiempo sigo en blanco y ya con una leve depresion de no saberlo es muy
    Desesperante ser yo en estos momentos
    Por ahora solventamos gastos por el sueldo de mi esposo (cabe mencionar que aun que es buena $ la vida es muy cara y la sensacion de estar ajustados me deprime) pero eso cada día me hace sentir mal como otro artículo que lei menos valiosa para mi misma tengo la necesidad de sentirme independiente útil felíz y no se como encontrar mi camino me asusta que pasen los años y quedarme estancada como hoy. Por ahora soy ama de casa y atiendo a nuestra hija de 5 años que si bien pasar tiempo con ella es algo que deseaba mucho solo ahora nuevamente deseo crecer en el ámbito económico yo estudie una licenciatura y no continue con la maestría hasta enfocar mi vocacion no senti esa iluminación entonces espere al salir de mi anterior empleo realize una certificacion de maquillaje profesional para auto emplearme y terminado esto tampoco me llenó entonces creo totalmente que mi problema es mayor me perdi emocionalmente ya no se que hacer ni como recuperar mi escencia no se que mas haya en conflicto en mi espiritu y mi mente que me tiene atrapada siempre leo tus articulos y me reconfortan más aun no logró centrar que paso debo dar.
    Gracias por leerme

    • Amparo Millán Responde

      Hola May,

      Es curioso que me has escrito tu comentario de desesperación por no encontrar tu trabajo ideal o vocación justo en un artículo que dice: “el trabajo no es lo único importante”.

      Mi primera sugerencia es: ¿y si te olvidaras del trabajo por un tiempo? ¿y si renunciaras a encontrar tu vocación por el momento, te quitaras de encima esta presión, y enfocaras tu energía en tu familia, en conocerte a ti misma, en vivir con más bienestar, en encontrar cosas que te gustan, en gestionar mejor el dinero que te llega? ¿No son más relevantes estos objetivos que seguir torturándote porque no encuentras la vocación?

      Mi segunda sugerencia es que, si estás estancada, te propongas un camino de descubrimiento + acción para salir de ahí. Creo que este artículo te puede ayudar mucho, si sigues las sugerencias paso a paso: 4 pasos para salir de una situación de bloqueo o estancamiento. Y si quieres conocer con más profundidad lo que te estanca y cómo puedes salir de ahí, te recomiendo mi curso en vídeo Vencer los 4 bloqueos que te impiden desplegar tu potencial. Es un curso para profundizar, para comprometerse con uno mismo y redefinir nuestro destino.

      Te aseguro que la información que buscas está en los links que te paso. Como tú dices, tienes en este momento un conflicto interior grave, olvídate de la vocación y el trabajo y simplemente céntrate en vivir con más bienestar, con conocerte mejor, con descubrir tu esencia a través de otras cosas que no sean el trabajo.

      Espero haberte ayudado, un abrazo!

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