¿Es la vergüenza uno de tus obstáculos en el camino hacia conseguir tus metas?

Me explicaré mejor…

Hay veces en que nos proponemos un objetivo determinado, con ese característico optimismo inicial, y si conforme van pasando los días no actuamos como habíamos estimado sobreviene cierta decepción con nosotros mismos y… vergüenza.

Nos sentimos avergonzados de no haber cumplido ese horario de estudio que con tanto mimo habíamos delimitado, de no respetar la dieta rica y variada que nos propuso nuestro nutricionista experto, de no poder calmar nuestra ira a pesar de hacer un poco de meditación antiestrés todas la mañanas.

Y como consecuencia, y para evitar el dolor de sentirnos así otra vez, acabamos abandonando estos propósitos…

Si este es tu caso o lo ha sido en el pasado, acompáñame en este episodio en audio para reflexionar conmigo sobre la vergüenza, la importancia de la sinceridad con uno mismo y también ser compasivos con nuestros errores.

Te voy a compartir primero una historia (procedente de un reality de televisión llamado «Cambio Radical», Extreme Weigh Loss en la versión original, conducido por el encantador Chris Powell) y, a partir de ahí, cinco reflexiones sobre este tema de reconocer nuestros errores y sobreponernos a ellos.

Coge tus auriculares y pulsa el Play, te espero:

 

Notas del audio

En otras ocasiones he hecho una transcripción aproximada del contenido, pero en esta ocasión te dejo solamente las cinco ideas fundamentales que comparto a modo de resumen.

Si te intriga este tema, te recomiendo escuchar el audio al completo, es menos de media hora de tu tiempo y creo que merece la pena 🙂

 

avergonzado y decepcionado conmigo mismo
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5 ideas fundamentales sobre la vergüenza

Idea 1:

La evasión y la ignorancia premeditada son dos maneras bastante efectivas de evitar el sentimiento de vergüenza. Por eso no solemos hacer una revisión periódica de nuestros objetivos o preferimos mirar a otro lado cuando tenemos problemas.

Si cada vez que cometemos un error nuestra mente va a actuar como un verdugo, ¿a quién le quedarían ganas de enfrentarse a esto?

 

Idea 2:

La vergüenza es un sentimiento normal que tiene su razón de ser. Todos nosotros estamos diseñados para vivir en comunidad y, por tanto, para dar una buena imagen a los demás y ser considerados miembros valiosos de la misma.

Digamos que la vergüenza nos avisa de que esto se está incumpliendo y deberíamos corregir nuestro comportamiento (o pedir disculpas).

El problema de este sentimiento es cuando se vuelve totalmente exagerado y, por ello, disfuncional.

Cuando, por ejemplo, pasamos de sentirnos incómodos porque no vamos bien vestidos a una fiesta donde todo el mundo va impecable a sentirnos patéticos, totalmente fuera de lugar y renunciamos a volver a una fiesta nunca más.

Así pues, lo primero de debes hacer es poner en perspectiva ese comportamiento que te ha avergonzado tanto, ¿es tan grave? ¿ya no mereces el perdón por ello? ¿de verdad que no vas a volver a intentar eso que quieres? ¿te convierte en una persona no valiosa tu error? Seguro que no…

 

Idea 3:

La parte positiva de experimentar vergüenza, por lo menos unas pocas veces en la vida, es que nos hace profundamente humanos… Y los humanos somos así: cometemos errores, metemos la pata, nos exaltamos, se nos olvidan las cosas.

Cuando una persona reconoce que ha hecho cosas vergonzantes en el pasado, de las que se arrepiente, puede caer en dos extremos.

El primero, el negativo, es volverse un «talibán» y reprobarse duramente a sí mismo por su comportamiento pasado y no perder ocasión de criticar y enjuiciar a los demás si hacen lo mismo. Es el caso de todos aquellos ex-adictos a lo que sea que se vuelven implacables cuando ven adicciones en los demás.

(A propósito de esto, en el audio menciono el trabajo del dr. Gabor Maté y su maravillosa frase de: No hay que preguntar por qué la adicción, sino por qué la pena)

En el caso positivo, una persona que reconoce sus errores y su condición humana (y por tanto ha experimentado vergüenza en múltiples ocasiones) se vuelve alguien profundamente comprensivo con los demás. Esta persona no se ve capaz de juzgar con dureza a alguien cuando él mismo cayó en esos mismos errores.

Si tengo que elegir, yo quiero tener cerca a personas del segundo tipo, que me van a perdonar mis flaquezas y, ante mis arrebatos o mis despistes, reaccionarán con sentido del humor y compasión.

Cambia la vergüenza por compasión contigo mismo
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Idea 4:

Con respecto a materializar tus objetivos, la vergüenza, como indicamos al principio, puede ser un lastre si la interpretas como que nunca lograrás lo que te propones porque careces de estas cualidades.

No dejes que este pensamiento te paralice, has de sobreponerte al malestar y seguir insistiendo para alcanzar aquello que te propones.

 

Idea 5:

Mi última idea, yo diría que la más importante de todo este audio, es la siguiente:

 

El autoengaño siempre es un mal camino; por el contrario la verdad y la sinceridad, siempre nos traen cosas positivas.

 

Confesar algo, si quiera a uno mismo, es profundamente liberador…

Si quieres avanzar en la consecución de una meta laboral o profesional, o desarrollarte emocionalmente para ser mejor persona, tienes que entrenarte en el arte de mirar las cosas como son, aunque te causen dolor o vergüenza por cómo te has comportado.

Porque al final, tras esos sentimientos desagradables, encontrarás una paz que desconocías y además la fuerza para seguir por tu camino.

Así que merece mucho la pena salir del camino del autoengaño y optar por el de la conciencia.

 

Espero que este artículo te haya ayudado y te invito a escuchar el audio al completo para captar mejor todos los matices. Lo encuentras aquí:

Escucha el episodio 21 en iVoox

Escucha el podcast en Spotify

Escucha el poscast en Apple Podcast

 

 

 

¡Hasta pronto!

 

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2 Comentarios

  1. graciela Miriam Responde

    Me encantó el articulo parece que lo habeis escrito para mi , llevo apuntada en la carrera de Derecho , en el 2006 cuando me saque el acceso a la universidad, habiendo estando en la universidad en mi país sin ningún problema pero se junto que fui mamá y a partir de ahi viene la verguenza que llevo años he tenido tres hijos los cuales no los cambio por nada pero he dicho que tengo la mitad de la carrera hecha y sin embargo cada vez que me apunto a una materia por mis hijos o por el trabajo no apruebo materías ahora al escuchar esto me siento con la emoción de saber que no soy una sivenguenza ya que lo de ser abogada es una ilusión mia y de nadie más……. gracias gracias

  2. Me gustó mucho leer este artículo y oír el podcast. A mí no me parece vergonzoso que mis amigos comentán errorres, todavía cuándo me toca a mí, veo mis errores cómo un drama. Creo que para enfrentar esa cuéstion de la vergüenza debería trabajar mi autoestima en primer lugar. Todos cometemos errores y no pasa nada. Es normal. Aceptar eso y seguir adelante es lo más importante.
    Te agradezco por hablar de ese tema delicado y dificil.

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