Vivimos tiempos inciertos, a nivel individual y colectivo.

¿Cómo te sientes cuando no sabes muy bien qué hacer y qué va a pasar? ¿Sabes tolerar la ansiedad que provoca no tener la solución a un problema o tener que esperar para que algo se resuelva?

La incertidumbre nos mata, a la mayoría de nosotros.

Ese no tener muy claro para dónde irán las cosas, no tener todo atado y planificado porque hay cosas que escapan a nuestro control, nos deja en una posición muy vulnerable.

Es curioso que tengamos tanto miedo a la incertidumbre cuando, si algo es seguro en esta vida, son los cambios y los imprevistos. Sucede que no nos han enseñado a manejarlos sino a temerlos. Nos han enseñado a planificar, trabajar duro, construirnos una idea rígida del futuro o perseguir metas materiales de manera ordenada. Sin embargo, nadie nos ha hablado acerca de cómo desenvolvernos con espontaneidad en el caos… ¡mucho menos disfrutar de estos períodos!

Si te palpita el corazón de nervios ante el futuro, porque hay muchas cosas que desconoces o “están el el aire”, entonces este artículo es para ti. Vamos a ver cómo lidiar con la incertidumbre e incluso recibirla con cierta excitación porque, como digo al final: “el caos es de donde nace todo”.

 

Cómo abrazar la incertidumbre y dejar de tener miedo al cambio
Comparte el artículo en Pinterest

 

El futuro es bastante incierto para todos

Quiero empezar diciendo que la incertidumbre no es sólo un problema individual, sino global. Es más, incluso si tú eres una de esas personas que lo tiene todo bien ordenadito y planificado (por ejemplo,  ahora mismo tienes un trabajo fijo, estabilidad económica, familia tradicional, planes hasta tu jubilación y más allá) tampoco estás a salvo de los reveses del destino ni de los cambios a nivel mundial que se intuyen caóticos y complejos.

Pensemos, cada vez son menos frecuentes los trabajos para toda la vida, de hecho diría que están en vías de extinción.  De la misma manera, son cada vez menos comunes los matrimonios que no se rompen o la familia toda viviendo en el mismo sitio (sin que nadie tenga que emigrar).

Por otro lado, estamos viviendo cambios tan fuertes en cuanto a la tecnología y los recursos (¿se acabará el petróleo? ¿qué nuevos aparatos electrónicos habrá en 2 años? ¿se avecina otro crack económico mundial?) que es imposible predecir el futuro a diez años, ni siquiera a cinco.

¿Esto está bien, está mal? Quién sabe… no es mi intención valorarlo, pero esto ES UNA REALIDAD.

La incertidumbre, nos guste o no, queramos verlo o no, ha venido para quedarse…

Negarlo y querer vivir en la antigua realidad, la de las parejas que duran toda la vida, la estabilidad geográfica o la de “estudia en la universidad y te asegurarás un trabajo fijo y bien pagado” sólo agrava el problema porque el choque con el mundo real será cada vez mayor.

Me temo que el único espacio tranquilo y estable que podremos encontrar de aquí a unos años será dentro de nosotros mismos… Tendremos que poner empeño en construir una calma y una serenidad que no dependan de lo que pase fuera, que será bastante movidito, sino de nuestro estado interno.

En resumen, aceptar que la incertidumbre ha venido para quedarse y que no eres el único que se siente inquieto por la pérdida de estabilidad y certezas, te puede aliviar en cierta manera. Porque cuando reconoces un hecho, en vez de resistirte a él, algo se tranquiliza dentro de ti.

 

Comparte tus inquietudes ¡todo el mundo está igual!

A raíz de lo anterior, aquí va mi segunda recomendación para lidiar con la incertidumbre: no tengas reparo a compartir tus miedos sobre el futuro con los demás.

Nos hace mucho daño pensar que estamos solos en nuestro dolor, que somos los únicos que tenemos este problema de sentirnos agobiados por lo incierto del futuro, puesto que los demás tienen las cosas claras y la vida ordenada.

Basta ya de mentiras y de máscaras. Si tienes buenos amigos (no esos “amigos” que buscan tus debilidades para atacarte o sentirse ellos superiores) comparte con ellos tus desvelos: que estás atravesando una situación inestable a nivel personal o profesional, que te agobia mucho no saber lo que va a pasar, que te sientes perdido y sin rumbo, que tienes mucho miedo del futuro…

Te asombrará comprobar que esas personas están, en un nivel u otro, igual que tú, porque al final todos atravesamos las mismas etapas de esta carrera que es la vida (la incertidumbre es una de ellas). Y sólo cuando nos atrevemos a compartir con sinceridad lo que nos sucede podemos encontrar aliento y apoyo verdaderos.

 

Renunciar a ideas falsas sobre la seguridad y la estabilidad

Mi siguiente propuesta para lidiar con la incertidumbre es que te cuestiones algunas ideas sobre el control y tu influencia sobre los acontecimientos que dabas por ciertas, pero que son FALSAS en cuanto te paras a analizarlas un par de minutos.

Vamos a ver 3 de estas ideas falsas con detalle:

 

1. Podemos tener las cosas bajo control

A veces tenemos una sensación de falsa seguridad porque hemos construido estructuras estables que nos protegen, y nos creemos a salvo de algunos males. Sin embargo, el destino es muuucho más poderoso que nosotros. Un incendio puede reducir a cenizas en pocos minutos la casa de nuestros sueños. Un coche se salta un semáforo por un despiste y pone fin a nuestra vida. Nos contagiamos de un virus peligroso de la manera más absurda.

En fin, son tantas, tantas las situaciones en que se puede desbaratar nuestra realidad de un momento a otro que no vale la pena nombrarlas aquí.

Está muy bien hacer todo lo posible para tener cierta estabilidad emocional, material y laboral, pero no olvidemos que nuestra vida y nuestro futuro no nos pertenecen, que hay fuerzas infinitamente mayores que nosotros que cambian nuestros planes sin avisar.

La seguridad completa no existe. Nunca, jamás, never-ever vamos a tener las cosas bajo control, porque no vivimos en un mundo en que esto pueda suceder.

Rindámonos a esta evidencia y dejemos de preocuparnos tanto… Vivamos el momento que es precioso aunque algunos aspectos de nuestra vida sean caóticos e incluso un desastre.

 

2. No tener las cosas claras es un síntoma de inmadurez

Pensar que atravesar momentos de incertidumbre significa que somos inseguros o inmaduros es otra de estas ideas falsas que nos hace sufrir inútilmente.

Hace tiempo escribí un artículo sobre una afirmación que me parecía genial para los momentos de crisis, que es la siguiente: “No sé qué demonios está pasando y eso está bien”

Pues sí, es NORMAL que haya momentos en nuestra vida en los que no sabemos lo que va a pasar ni tenemos idea de qué hacer, no es una anomalía, ni un castigo, ni un indicador de que hemos cometido errores espantosos en el pasado, ¡es simplemente una etapa más!

Hasta las personas más seguras y maduras del mundo atraviesan momentos de transición en que el futuro se desdibuja… y con el futuro las certezas e ideas previas. Solamente las máquinas y las personas que se esfuerzan en vivir como máquinas, sin sentimientos ni reflexión, no pasan por períodos de dudas.

En definitiva, destierra la idea de que una persona madura tiene siempre las ideas claras y un plan nítido de cómo será su vida en los próximos 5 años pues es justamente al contrario. Las personas conscientes abrazan la incertidumbre y saben ser amables consigo mismas en estos períodos críticos, más que luchar con todas sus fuerzas para quedarse en la situación anterior.

Esta es la única decisión: rendirse y colaborar con la incertidumbre o pelear inútilmente contra ella.

 

3. Para alcanzar una meta tengo que conocer todos los pasos

Otra idea falsa que nos hace postergar muchos objetivos es la de que es preciso conocer todos los pasos y etapas intermedios.

Es decir, quieres hacer un cambio laboral y te dices que no vas a empezar hasta que tengas claro cuáles son todos los escalones que tendrás que recorrer, desde el inicio hasta el final.

Te diré algo: nunca es posible conocer todos los pasos que nos llevarán a un determinado resultado, sobre todo cuando nos encaminamos hacia un objetivo que es nuevo para nosotros. Lo único que tenemos que saber es el paso siguiente,  es decir, una acción acotada y concreta que va en la línea de conseguir ese objetivo. Y una vez finalizada esta acción, ya pensaremos en la próxima.

Recuerda esto:

Para conseguir una meta no necesitas saber todos los pasos… sólo el paso siguiente.

 

Por ejemplo, hay muchas personas que quieren descubrir cuál es su vocación y se sienten paralizadas porque creen que tienen que empezar el camino justamente definiendo su vocación pero ¡no es así! Simplemente pueden empezar su búsqueda empezando una nueva actividad y evaluando si esto les gusta o no… sin obsesionarse con cuáles serán los siguientes pasos a seguir.

O a la hora de comenzar una relación de pareja, hay quien desde el minuto uno se obsesiona con si la otra persona es adecuada, si le hará daño, si la relación se estabilizará pronto… Cuando lo único importante es amar, vivir ese momento y seguir la evolución de las cosas.

Resumiendo: no tienes que saber el final de tu andadura, ni por supuesto tienes que conocer todas las dificultades y etapas que vas a atravesar. Sólo céntrate en definir y ejecutar el PRÓXIMO paso y eso, querido amigo, es avanzar.

 

Vivir el presente

Aparte de asumir la incertidumbre como algo normal, compartir tus inquietudes y cuestionar algunas ideas en torno a tu influencia sobre las cosas, mi siguiente recomendación cuando sientas que te ahogas por no saber lo que va a pasar es la siguiente:

VUELVE AL PRESENTE.

Vuelve a tu cuerpo. Respira. Piensa ¿tienes ahora mismo todo lo necesario para seguir adelante? ¿En qué acción te puedes enfocar que puedas realizar en este mismo momento, con tus recursos disponibles?

El futuro, en realidad, es sólo un pensamiento, una idea. El único lugar donde puedes actuar, del que preocuparte verdaderamente, es tu presente. Si estás en una situación de riesgo AHORA, entonces tienes que hacer algo ahora. Pero si ese riesgo es hipotético, o viene dentro de 9 meses, de nada te sirve emplear tu energía en tratar de resolverlo ya.

Respira, vuelve al presente y trae tu mente a los retos actuales. Sé que esto es más fácil de decir que de hacer, pero como todas las cosas difíciles de la vida, es cuestión de entrenamiento. Cuanto más practiques vivir y pensar en el presente, más fácil te será.

 

El caos es de donde nace todo

Finalmente, no quería terminar este artículo sin comentar que las cosas mágicas, maravillosas e imposibles no nacen de los momentos de calma y certeza. Nacen del caos.

Dice una frase fantástica de Joseph Campbell que me ha acompañado mucho los últimos meses:

Debemos estar dispuestos a renunciar a la vida que hemos planeado para poder vivir la vida que nos está esperando.

No nos damos cuenta que, muchas veces, hay opciones mucho mejores que las que nosotros podemos definir en base a nuestros conocimientos y experiencias hasta el momento. Estas opciones sólo podemos verlas cuando nos libramos de ideas y caminos rígidos establecidos, cuando nos abrimos a lo que nos trae la incertidumbre.

En este artículo de “How to Embrace Uncertainity” expresan esto de la siguiente manera:

La incertidumbre crea la magia porque CUALQUIER COSA se vuelve posible. No estamos atados a un ÚNICO resultado, hay muchas posibilidades pero sólo si aprendemos a ser abiertos y flexibles.
Poco más me queda por decir al respecto.
Espero que este artículo te haya dado una nueva visión de la incertidumbre, que no te sientas solo en tu inquietud (¡todos atravesamos momentos de dudas y cambios imprevistos!) y que aprendas a ver más allá del temor al futuro.
Porque tal vez en esa bruma una vida sorprendente y maravillosa te está esperando… Sólo necesitas adentrarte en la niebla, confiar en tus recursos y ver las oportunidades que trae el que nada esté delimitado: que cualquier cosa es posible.
¡Gracias por leer y hasta pronto!

 


Créditos de las imágenes: GetStencil

 

 

Amparo María Millán Ocaña te informa que los datos de carácter personal que me proporciones rellenando el presente formulario serán tratados por mí como responsable de esta web. Finalidad de la recogida y tratamiento de los datos personales: gestionar el alta a esta suscripción y remitir boletines periódicos con información y oferta prospectiva de productos o servicios propios y de terceros afiliados.  Legitimación: Consentimiento del interesado. Destinatarios:  Mailchimp. Ver política de privacidad de Mailchimp.  Derechos: Podrás ejercer tus derechos de acceso, rectificación, limitación y suprimir los datos en info@puedoayudarte.es. Puedes encontar más información sobre Protección de Datos en mi página web, así como consultar mi política de privacidad.

¿Te gustó este artículo?

Recibe los siguientes en tu correo

6 Comentarios

  1. Gracias mil. Tu artículo me llegó en el momento en que más lo necesitaba. He tenido días muy difíciles a punto de doblarme y lindo pensar que no soy la única a la que le pasa.
    Otra vez gracias.

    • Amparo Millán Responde

      Querida Rosario, me alegro mucho que este artículo te haya llegado en el momento justo 🙂 Te aseguro que no eres la única que tiene incertidumbre ante el futuro, es más, es que ni siquiera es malo o negativo atravesar esta etapa. Como digo en el artículo, cuando no estamos atados a un resultado puede pasar CUALQUIER COSA y eso es lo bonito… Recibe un fuerte abrazo!

  2. Hola Amparo, me gustan muchos tus artículos y con cada uno se aprenden cosas nuevas. Soy una persona que lo tiene todo bajo control, muy organizada, ordenada,… y en momentos de incertidumbre, se me viene el mundo abajo. Por eso me encantó la frase: “Debemos estar dispuestos a renunciar a la vida que hemos planeado para poder vivir la vida que nos está esperando”. Eso es la que me hace falta a mi. Muchas gracias por tus consejos. Ha sido un placer dar contigo. Un saludo. Ester F.

    • Amparo Millán Responde

      Querida Ester,
      En realidad ser una persona organizada y ordenada es algo BUENO (de hecho yo defiendo el orden y los límites autoimpuestos en este artículo –> 5 maneras de ponerte normas o límites y disfrutar de ellos, el problema es cuando sólo podemos estar tranquilos cuando está todo bajo control. Porque en la vida vamos a tener situaciones desconcertantes prácticamente cada mes 😉
      Te invitaría a mirar con detenimiento el MIEDO que te asalta en esos momentos en que te sientes vulnerables por no saber lo que hacer… ¿De dónde viene ese miedo? ¿Quién te inculcó la idea de que hay que saber lo que hacer en cada momento? ¿Confías en la vida o más bien tienes desconfianza en el porvenir?
      Un abrazo y muchas gracias por comentar!

  3. Artículo muy bien escrito me ha gustado mucho, siempre he querido saber de la incertidumbre, la vida te brinda cada instante, que la mayoría de nosotros no aprovechamos, enhorabuena Amparo.
    FELIZ NAVIDAD
    UN ABRAZO.

    • Amparo Millán Responde

      Muchas gracias por tus palabras, Angel, me alegro que este artículo te haya resultado útil. Un abrazo y feliz Navidad para ti también! 😀

Escribe un comentario

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.