Hoy traigo un post diferente a lo que escribo normalmente.

La semana pasada Luisa Bazi, experta en astrología china y tradicional para emprendedoras me entrevistó para su canal de Youtube. La verdad que me hizo unas preguntas muy bonitas y que estaban muy en sintonía con lo que me estoy planteando en estos momentos, en que ando inmersa en un cambio de web, de servicios y de enfoque en cuanto a mi negocio.

La entrevista podéis verla en vídeo aquí, son 18 minutos (así además me veis hablando en vivo y en directo, que es algo que no suelo hacer) pero quería aprovechar que el medio escrito es más “lo mío” para matizar algunas ideas que han salido y haceros reflexionar también a vosotros sobre ello.

Este va a ser un post bastante personal, así que si prefieres algo más “técnico” o informativo (más que conocerme a mí o mi historia) te invito a dejar la lectura ahora y buscar otra cosa en los artículos del resto del blog.

Hecha esta aclaración… adelante 😉

 

Mi historia. ¿Cómo una ambientóloga acaba creando este proyecto?

Al principio de la entrevista Luisa me hace la pregunta más difícil de todas:

¿Cómo llegaste a este punto de trabajar como coach, con el método de Laura Gutman y el Tarot terapéutico?  Cuéntanos un poco de tu historia y como has llegado hasta el punto donde estás ahora.

 

Oh my god, mi historia. Me resulta tan complicado responder brevemente a esta pregunta… Porque no ha habido un evento claro ni un camino limpio y acotado para llegar hasta aquí. No tengo una de esas historias de emprendedores del tipo: “Me sentía muy vacío en mi vida, de repente me pasó X, o hice Y, o conocí Z  y entonces descubrí mi misión de vida y a partir de ahí monté mi negocio hasta hoy”.

No, la verdad es que mi camino de desarrollo profesional (y personal) ha sido gradual, difuso, lento, plagado con muchas pequeñas experiencias y muchas personas diferentes que al final han confluido en lo que hoy es “Puedo Ayudarte”, este negocio dedicado al autoconocimiento, la acción inspiradora y el bienestar.

Creo, además, que la mayoría de las historias de amor o de emprendimiento son así, plagadas de vericuetos, de subidas y bajadas, de “puntos que sólo se conectan hacia atrás” desde el presente como decía Steve Jobs en aquella conferencia mítica.

Aunque me resulta complicado resumir mi historia en unas líneas diría que ha habido como tres hitos importantes: un interés que siempre había estado ahí pero no había tenido en cuenta, un momento de crisis personal y un momento de reivención profesional.

Empecemos por lo primero, la verdad que yo siempre había tenido una inclinación natural hacia la escritura, la lectura, el crecimiento personal y cuestionarme las cosas. Lo curioso de este asunto es que, aunque esto ha estado siempre conmigo, hasta hace poquísimo no había pensado que formara parte de mi vocación. De hecho, mantenía estas actividades en mi ámbito privado y les daba poca importancia.

Con el tiempo y tras conversaciones con muchas personas me he dado cuenta de que este insólito comportamiento es bastante habitual. Minusvaloramos las cosas que nos interesan desde siempre, no pensamos que pueden ser ese “algo más” que nos diferencie y tampoco profundizamos en ellas. Seguramente tú, que me estás leyendo ahora, siempre has tenido un interés, una afición o una forma de ver el mundo que forma parte de tu vocación pero ¡no lo ves!

En mi caso, prácticamente hasta que no llegué a los 31 años no me di cuenta de que estas cosas que me gustaban (la escritura, el desarrollo personal) podrían ser esa mítica cosa “para la que había nacido”. Y tampoco me planteé que ese temperamento mío de indagar y cuestionarme las cosas podía ser una bendición y un disfrute, porque hasta entonces todo el mundo lo veía como negativo (no puedo contar las veces que me han dicho: “Pero Amparo, no le des tantas vueltas a las cosas, confórmate con lo que hace todo el mundo“).

 

Entonces, punto número uno: no te lo vas a creer pero tu vocación está mucho más cerca de lo que imaginas… A no ser que hayas sido uno de esos niños/as obedientes y desconectados desde siempre, seguro que tienes algo, una pasión, un interés, una forma particular de ser, que te acerca más a unos desempeños que a otros. ¿Por qué no reconoces esto de una vez en lugar de guardarlo solo para ti? ¿Por qué no pones en valor estas inclinaciones naturales?

 

Siguiendo con mi historia, aunque siempre había tenido una atracción especial hacia todo lo relacionado con la escritura y el comportamiento humano, tenía también muchos otros intereses y a la hora de elegir unos estudios universitarios opté por Ciencias Ambientales que me parecía una carrera multidisciplinar y preciosa. Y no me equivoqué, la verdad que yo disfruté mucho estudiando en la universidad (además me alegro de todo lo aprendido) pero de alguna manera intuía que no acabaría trabajando en eso para siempre…

 

Una vez terminada la carrera pues llegó el momento de trabajar y lo hice en varios sitios y de varias formas: trabajo de investigación en la universidad, recepcionista de un hotel en Toledo y profe de biología y geología durante varios años en institutos públicos de mi comunidad. No puedo decir que mi vida antes de dedicarme al coaching era vacía y sin sentido porque me lo pasaba bien en mis trabajos, aprendía, ganaba dinero (para mí siempre ha sido vital la independencia económica) y además yo siempre he desarrollado aficiones al margen del trabajo. O sea que vivía bien, disfrutaba de la vida dentro de los pormenores que todos tenemos, pero en el fondo (algo que los demás no comprendían pero yo sí) sabía que mi vocación estaba latente y estaba en su búsqueda... Sin prisa pero sin pausa.

Comento esto porque muchas personas me escriben agobiadas porque no saben cuál es su propósito o su vocación profesional y yo siempre respondo lo mismo: búscalo, pero no tengas prisa en encontrarlo, disfruta del camino. Si conectas contigo mismo y te conoces, eso que se te da bien hacer y podría ser un trabajo APARECERÁ en algún momento…

 

Siguiendo con mi historia, vamos a la parte dos: como todo el mundo he pasado algunas crisis, algunas más dolorosas que otras. Problemas de autoestima, períodos de apatía, desorientación, problemas con las relaciones, malísima gestión del tiempo, todo eso y más lo sufrí durante diferentes períodos, pero especialmente fuerte fue la crisis de los 29-30 años.

En un primer momento acudí a los libros porque para mí siempre han sido la primera salida y ahí descubrí a dos autoras que revolucionaron mi mundo: la lúcida Alice Miller y después Laura Gutman. Cuando vi con claridad cómo nuestros problemas actuales se conectan con lo que nos pasó en la infancia fue como si se descorriera un tupido velo en mi mente y me dije: no sólo quiero y necesito conocer cuál es mi historia (y empezar una terapia personal) sino que quiero formarme en esto. Esto ha dado lugar a una formación de 4 años en la escuela de Laura Gutman, más otro más en un grupo de supervisión.

Por otro lado, más o menos mientras me embarcaba en la aventura de descubrirme a mí misma, empecé a plantearme una reinvención profesional al terminarse mi último contrato de trabajo. Decidí matricularme en un máster universitario de coaching en Darte Formación (enero de 2014) que en principio pensaba aplicar al entorno educativo, pero una vez terminado el máster me picó el gusanillo emprendedor y decidí intentar establecerme por mi cuenta.

Estuve trabajando un tiempo como coach de manera profesional, luego llegaron otros meses en que lo compatibilicé con la docencia en institutos y finalmente el verano pasado decidí no sólo dedicarme exclusivamente al coaching sino hacer una mudanza que llevaba mucho tiempo planeando: de Ciudad Real a Dénia. De la meseta a la costa mediterránea, ya que vivir junto al mar había sido uno de mis sueños de adolescente y total, hay que por lo menos intentar bajar nuestras fantasías a la realidad.

 

¿El futuro? Pues me gustaría decir que será próspero y luminoso, que me dedico con gran éxito a la terapia y a escribir, pero francamente no lo sé… No sé si me apetecerá dentro de un tiempo hacer otra cosa, si llegará una crisis y España se irá al garete, si este negocio será sostenible o quebrará (espero que no, pero no lo puedo asegurar).

Lo que sí sé es que en el momento en que conectas con quien eres y con tu vocación, ya no hay forma de volver atrás (ahora después amplío un poquito esto). Conectar con uno mismo aporta una sensación de estabilidad interior, de enraizamiento, de confianza en uno mismo, que además ya no se va. Así que, independientemente de cómo sea el futuro y de los retos que isn duda se presentarán, a día de hoy me siento feliz y afortunada de haber podido recorrer este camino.

Sobre autoconocimiento y encontrar el propósito de tu vida
¡Pinea este artículo!

 

Alinearse, ¿eso qué significa?

En un momento dado de la entrevista Luisa me hizo esta pregunta:

¿Que significa para ti la palabra alineación?

 

Alineación, qué palabra tan bonita… Desde mi punto de vista, cada uno de nosotros tiene unas cualidades y unos deseos, diferentes a los de los demás, y estamos alineados cuando llevamos una vida que potencia esas cualidades y hace posible que se cumplan esos deseos.

La clave para mantenernos alineados es tomar buenas decisiones que estén en sintonía con lo que somos. Es decir, que de todas las opciones que hay disponibles, y teniendo en cuenta las limitaciones naturales de la vida, nos enfocamos en aquellas que potencian nuestros recursos y aspiraciones.

Y aquí vamos un escalón más abajo en profundidad: para saber cuáles son esas buenas decisiones tenemos que, indefectiblemente, conocernos a nosotros mismos…

Es por esto que a mí el autoconocimiento me parece la piedra angular del desarrollo personal. Si no nos conocemos, no importa cuántas afirmaciones digamos delante del espejo, cuántas cositas hagamos para “ser más felices” y “vivir con bienestar”, no importan las horas de yoga y meditación, los consejos leídos en libros y aplicados para mejorar la comunicación con nuestra pareja o con los niños… porque todo esos son parches que, si nuestro mundo emocional es desconocido, sólo aportan una calma temporal.

 

¿Que cosas de ti mism@ deberías conocer? Pues para empezar cuáles son tus cualidades (de ahí derivará tu vocación), cuáles son tus verdaderas aspiraciones y deseos (para organizar tu vida de manera que éstos puedan florecer) y también cuál es tu historia… Y aquí ya enlazo directamente con las heridas de infancia que todos arrastramos: ¿sabes qué te pasó? ¿qué hiciste para sobrevivir? ¿comprendes por qué tienes tanto miedo, o tanto dolor, o tanta rabia, o te es imposible soltar tu autoexigencia o tu rigidez?

En resumen, si quieres vivir alineado con lo que eres tendrás que franquear las puertas que te separan de tu mundo interior. Puede ser un proceso largo y que implique cierto esfuerzo, pero el resultado merece mucho la pena.

 

Mantenerse centrado y alineado, ¿cómo se hace?

En otro momento hacia la mitad-final de la entrevista Luisa me plantea:

¿Qué proceso sigues tu para mantenerte centrada y alineada? ¿Cuales son tus claves para esto?

 

¿Qué hacer para mantenerse alineado…? Antes de contestar a esta pregunta hay que decir una cosa importante: una vez que te encuentras a ti mismo, ya no hay manera de volver atrás.

Es decir, no puedes “descubrir tu vocación” y después olvidarla. No puedes ver algo y luego dejar de verlo. Esta es en el fondo una buena noticia pues implica que nada se pierde, nada se desperdicia en el proceso de autoconocimiento. Otra cosa diferente es no saber qué hacer con esta información… Puede ser que reconozcamos un deseo pero nos dé miedo ponerlo en práctica, por ejemplo. O que veamos con claridad cuál es el origen de un conflicto pero no se nos ocurra una alternativa para salir de él (y a veces pasa un tiempo hasta que se nos ocurre algo)

También es bastante común que en el ajetreo diario, con tantas cosas que hacer, nuestras prioridades, aunque estén claras, se vayan diluyendo. Es aquí donde podemos implementar algunas claves sencillas, en mi caso para mantenerme centrada utilizo estos dos trucos:

El primero, llevar una agenda y escribir, tanto para cada semana como para cada día, cuáles son las prioridades, lo que tiene que estar hecho sí o sí para avanzar en mi objetivo más importante. ¿Se puede vivir sin agenda? Yo no lo aconsejo, a no ser que se lleve una vida tan minimalista y tan simple que lo haga posible.

En segundo lugar, la otra cara de la moneda de la planificación es la revisión. Me gusta pararme cada cierto tiempo, cada semana o cada mes por ejemplo, no sólo para verificar cómo voy en mis objetivos (qué he cumplido, qué ha quedado pendiente) sino también para analizar qué me está bloqueando en cada momento. Creo que la mente es una de las herramientas más poderosas que tenemos si sabemos utilizarla bien, la mente y la sabiduría que nos dan los sentimientos.

Estas actividades de planificación-reflexión me sirven para desenvolverme en mi vida y mantenerme centrada, pero a veces no son suficientes. Aparecen asuntos complejos que no sé cómo resolver, porque no tengo claridad sobre lo que pasa y sobre lo que podría hacer, y en mi caso es entonces cuando recurro al tarot… que siempre me ofrece un enfoque fresco sobre el problema.

¿Qué puedes hacer para sentirte centrado y respetar tus prioridades? ¿Te animas a ponerlo en práctica en tu día a día?

 

Para finalizar

Y hasta aquí las conclusiones que quería poner por escrito de la entrevista, espero que te haya gustado leerme y te haya servido para replantear tu futuro. Si quieres vernos en vídeo (hablamos sobre algunas cosas más) nos tienes aquí.

¿Qué más puedo decir?

Pues que si miras atrás en tu historia vas a encontrar pistas que te dirán qué cosas te hacen feliz y estarían alineadas contigo y cuáles no.

También que la simple planificación y la revisión son herramientas poderosísimas para mantenerte centrado en tus prioridades. Y si necesitas algo para desbloquearte, para eso está la ayuda terapéutica (por ejemplo tienes mis servicios aquí).

Y por último, que se puede vivir sin conocerse a uno mismo en profundidad, claro que se puede, y hasta se pueden pasar buenos ratos y reír mucho… pero nos quedamos a “medio gas”. Y no sé tú, pero yo no he venido aquí para vivir a medio gas.

 

¿Qué te ha parecido este artículo? ¿Te quedas con ganas de preguntarme algo? ¿Te gustaría compartir algún evento significativo de tu vida o lo que haces para sentirte alinead@?

Anímate a hacerlo en el espacio de comentarios, soy toda oídos.

¡Hasta pronto!

 

 

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6 Comentarios

  1. Después de leer tus artículos algunas ocasiones, la verdad es que no he podido aguantarme las ganas de decirte gracias. Tu forma de escribir y compartir tu experiencia me parece por de más linda y además muy útil para los que a veces no hallamos el camino.
    Gracias, es un placer leer tu blog.

    • Amparo Millán Responde

      Luis, mil gracias por tu bonito comentario, mensajes así son los que me animan a seguir escribiendo y compartiendo lo (poco o mucho) que sé a través de este blog. Te lo agradezco de verdad y verás cómo con el tiempo acabarás encontrando el camino 🙂 Abrazos!

  2. Susana Garcias Céspedes Responde

    Sin duda alguna el articulo que mas me ha gustado. Algo que añadir, pues que me gustaría algún día citarla a usted como una de las personas que me ayudaron a alinear mi vida. Y una pregunta, hace unos días estoy tratando de escribir mi historia, y mientras mas escribo mas cosas descubro, recuerdo y me hacen conectar con mi yo actual, la pregunta seria, este es un buen ejercicio?

    • Amparo Millán Responde

      Hola Susana,
      Muchas gracias por tu comentario y me alegra mucho que este artículo tan personal te haya gustado y te haya parecido inspirador. Por mi parte, también muy contenta de ser una persona de referencia para ti. 🙂
      Me preguntas si escribir tu historia te va a ayudar… bueno… depende… La verdad es que el relato de nuestra historia está muy tergiversado en nuestra mente. Muchos de nuestros recuerdos son construcciones y no reflejan la verdad (sólo una parte de esa verdad). Por otro lado, muchas cosas horribles que nos pasaron ni siquiera las recordamos. Creo que más que escribir una historia propia desde los recuerdos es más útil prestar atención a los SENTIMIENTOS, que suelen traer información más precisa (aunque también más difícil de identificar). Otra opción buenísima es la terapia de la Biografía Humana que propone Laura Gutman, y en este caso es imprescindible un terapeuta que nos ayude a ordenar y estructurar nuestra historia y a diferenciar qué recuerdos son confiables y cuáles no.
      Pero bueno, escribir siempre ayuda, siempre que no nos confundamos más en el proceso… Un abrazo!

  3. Excelente , cada vez que leo tus artículos me dan mucha claridad y me han ayudado a salir de un bloqueo que presentaba desde bastante tiempo. Me encanta la forma clara , precisa , sencillas y muy profesional como expones cada tema y para mi han sido de mucha , pero de mucha ayuda . Saludos desde Medellin -Colombia.

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