Marina es la típica persona que parece que “lo tiene todo” y es envidiada por ello: un trabajo, un marido atractivo, hijos, seguridad económica, viajes estupendos todos los veranos. Y sin embargo, no es feliz del todo, aunque tampoco infeliz. Cuando se queda a solas, piensa en su vida y es sincera consigo misma se dice:

Sé que debería sentirme satisfecha y agradecida con mi vida, pero no puedo. No sé qué es lo que es, pero me falta algo…

Ahí está, un sentimiento de vacío interior que es curiosamente frecuente en personas con un alto tren de vida o que han conseguido los logros que buscaban.

¿A qué se debe esto? ¿Cómo es posible de seamos admirados, reconocidos, que tengamos aquéllo por lo que hemos luchado tanto y sin embargo sintamos que aún no estamos completos, que hay algo que falta en nuestra vida?

En este artículo vamos a ver las causas y las soluciones para este sentimiento de vacío interior, para empezar tenemos que considerar este sentimiento un aviso legítimo de que hay algo de lo que carecemos y tenemos que buscar.

 

El primer paso: dar validez a las emociones

Volvamos al caso anterior. Un día Marina, tomando café con una amiga, comparte esas inquietudes que le han estado rondando por la cabeza: que se siente bien pero no pletórica, que le falta algo a pesar de que ha conseguido lo que se había propuesto en la vida (el trabajo, el marido, la casa, los hijos). Su interlocutora la mira con asombro y cierto tono de reproche antes de contestarle:

Marina, te quejas demasiado y no valoras lo que tienes, DEBERÍAS sentirte feliz. Miles de personas matarían por lograr lo que tú ya tienes. En vez de darle darle tantas vueltas a la vida, tómate un respiro para irte de viaje y agradece todo lo bueno que te rodea. 

 

Lo hemos escuchado tantas veces ¿verdad? La importancia de ser agradecidos, de valorar lo que tenemos, de conformarnos. No obstante, a pesar de que la gratitud es una virtud, creo que no hay que utilizarla como excusa para no hacernos las grandes preguntas: ¿Qué me ocurre, cuál es mi carencia, por qué me siento así?

 

Porque si sentimos que nos falta algo, es que nos falta algo.

 

Así de sencillo. La sensación de vacío no es una invención, es un SENTIMIENTO REAL que merece ser escuchado y atendido.

Por tanto, no tiene sentido imponernos el estar agradecidos, o conformarnos con lo que tenemos (aunque sea mucho) si la sensación persistente, intensa y real nos dice que “nos falta algo”. Más bien, el sentimiento de vacío debería impulsarnos a cuestionarnos, a salir de los convencionalismos (¿nos contaron que la vida consistía en lograr admiración y muchos logros materiales?) y a buscar eso que nos falta.

En definitiva, mi primera sugerencia si sientes que te falta algo es que des total validez a esta sensación en vez de ocultarla o enmascararla. Y el siguiente paso será sumergirte en tu mundo emocional para desentrañar dónde te extraviaste del camino y qué es lo que en realidad necesitas…

A eso vamos ahora, acompáñame.

 

Si piensas: "me falta algo y no sé lo que es" aquí tienes la explicación
¡Pinéalo!

 

4 posibles causas del vacío existencial y qué hacer en cada caso

1. Cuando falta ilusión

El primer momento que nos lleva a sentir que “nos falta algo” es la desconexión del goce, de la belleza y del placer de la vida.

A veces nos volcamos tanto en el trabajo, en los logros externos, en las apariencias y la seguridad material que descuidamos nuestra parte lúdica y divertida que es ESENCIAL para mantener nuestro entusiasmo por las cosas.

El juego y la diversión es algo tan importante, aunque parezca superficial, que su carencia lleva a que las personas se lamenten con amargura y se arrepientan de no haberse divertido más al final de sus vidas, según observaron Elisabeth Kübler Ross y David Kesler, que acompañaron a personas moribundas durante muchos años.

Si hacemos de la vida una dura y aburrida sucesión de horarios, pagos, obligaciones y listas de cosas por hacer, es normal que nuestro ser esencial, que siempre es intrépido, se queje para ser oído. Y esta queja es el sentimiento de que “nos falta algo”, porque efectivamente es así: ¡nos falta la mitad de la vida! La aventura, la belleza, la diversión, la pasión por vivir.

Por ello, si tu vida carece de juego, placer e ilusión te sugiero:

1. Que desde ya, te impongas momentos de relax y desconexión. A veces el cansancio, producto del exceso de tareas, nos hace sentir desilusionados y pesimistas, y para sentirnos mejor lo único que necesitamos es un paseo, un baño o un sueño reparador.

2. Practicar tus aficiones de forma regular. Todos tenemos algo que nos gusta, que nos da “chispa”, sea cantar, la geología, fabricar barcos de madera o salir en moto a descubrir nuevos paisajes. Estas aficiones no son un “lujo” del que podemos prescindir, sino gasolina para nuestra ilusión y ganas de vivir. Por tanto, dales la prioridad que se merecen.

3. Hacer cambios, probar cosas nuevas. La novedad tiene un poder vigorizante. Si eres una persona que se pone nerviosa con los cambios, te sugiero ser novedos@ en cosas pequeñas: cambiar algún mueble, tu modo de vestir, el coche, el lugar de veraneo, el camino de ida al trabajo. En resumen, pon magia en tu vida cotidiana. No obstante, si gustas de emociones más fuertes, entonces te invito a que te plantees seriamente CAMBIAR DE VIDA. Por ejemplo de ciudad, de casa, de trabajo (si éste se ha convertido en una fuente de desmotivación y aburrimiento para ti), de amistades y relaciones. Sí, lo sé, da miedo, pero quizás tu vacío existencial lo que te pide es que des un paso hacia lo desconocido…

 

2. Cuando falta un propósito

Este caso es un pelín más complejo y profundo que el anterior. A veces lo que nos falta no es sólo ilusión o diversión sino un propósito en la vida. Y para encontrar este propósito tenemos que descubrir para qué hemos nacido, con qué contribuimos a la sociedad, qué nos hace sentir vivos, cómo podemos desplegar nuestro mayor potencial.

Muchas veces cuando decimos “lo tengo todo para ser feliz…” no nos damos cuenta de que ese “todo” es el que agrada a nuestros padres o a nuestro círculo social, pero no a nosotros. Si estamos cumpliendo el propósito de otra persona en vez de uno propio, es lógico que aparezca el vacío. Porque nadie puede ser feliz cumpliendo expectativas ajenas.

En este punto puede aparecer una dificultad y es que muchas personas no saben lo que quieren. No saben cuál es su propósito, cuáles son sus talentos, dónde está su vocación profesional, qué desean de verdad ¡y en consecuencia no pueden dar los pasos para ello!

En mi opinión la pregunta pertinente en este caso no es: ¿cuál es mi propósito vital? sino: ¿POR QUÉ NO LO SÉ? Ese es el punto de partida si tu sentimiento de “me falta algo” se debe a la falta de propósito. ¿Cómo es posible que no sepas quién eres ni lo que quieres? ¿Te lo has preguntado alguna vez?

Te aseguro que esta reflexión, hecha con profundidad, te puede llevar a lugares dolorosos o desconcertantes… pero es el nudo que tienes que resolver para avanzar hacia el descubrimiento de tu misión personal.

Si quieres profundizar en por qué no sabes lo que quieres y cómo puedes empezar a descubrirlo, te invito a descargar mi masterclass intensiva donde hay una lección específicamente para esto.

Por lo tanto, si el vacío se debe a la falta de propósito: 1) averigua dónde perdiste el contacto con tus propios deseos y 2) márcate un plan de acción para descubrir qué has venido a hacer a este mundo.

 

3. Cuando falta amor, comprensión y ternura

En otros casos, sobre todo en personas desconectadas de su mundo emocional (como el típico “hombre duro” o la figura de “mujer súper resolutiva”) lo que el ser esencial está clamando a través del sentimiento de vacío es cariño, dulzura, ¡amor!

No se puede vivir sin amor.  Es una necesidad humana fundamental, biológica, social, inscrita en cada célula de nuestro cuerpo. Algunas personas, por heridas emocionales y traumas de diversa índole, se han esforzado en creer que esto del amor es “opcional” y que es suficiente tener dinero, cultura, estímulos mentales y sexo para una vida provechosa.

No es así. El corazón se marchita si nos falta la perla de la vida, que es el amor. Y esa marchitez se traduce en esa sensación de que “todo me da lo mismo” o “la vida no es para tanto”.

Si detectas que detrás de tu vacío existencial hay una falta de amor y ternura en tu vida, lo primero que te sugiero, antes de mendigar amor desesperadamente a los demás (lo cual es una mala práctica) es dártelo tú mismo.

¿Cómo? Para empezar, dejando de criticarte y tratándote bien, con respeto, con amabilidad, como lo harías con un cliente o un buen amigo.

En segundo lugar, te propongo quitarte esas máscaras de persona fría, lógica y resolutiva (que seguramente mantienes por miedo, o porque te enseñaron que en la vida hay que ser así, objetivo y fuerte en todo momento) y contactar con las reservas de suavidad, cariño y ternura que todos poseemos… “El pájaro azul” que llamaba Bukowski y que es una metáfora de toda esta dulzura que guardamos dentro y que, vergüenza o falta de costumbre, no dejamos salir.

El contacto con tu vulnerabilidad te llevará a relacionarte con los demás de forma más rica, intensa y amorosa. Y ese flujo de dar y recibir amor es el que irá llenando tu vacío existencial.

 

4. Cuando hay hambre espiritual

Por último, no podemos dejar que nuestra existencia se centre sólo en las necesidades materiales y emocionales. Lo queramos reconocer o no, existe en todos nosotros un anhelo de lo divino, que es el que ha dado lugar a la aparición de ritos, tradiciones espirituales y religiones en todas las partes del mundo en todas las épocas.

Hay personas que aun viviendo con ilusión, conectadas con su propósito y con amor, siguen sintiendo que les falta algo. A esto le llamo yo “el hambre espiritual”. Y su remedio pasa por conectar con eso divino y más grande que nosotros que nos llama insistentemente.

En esta tarea la razón no tiene cabida, ya que la necesidad espiritual no es algo que pueda explicar la mente lógica, por ello el camino pasa por desarrollar y fiarnos de nuestra intuición. Esta intuición es la que nos llevará hacia maestros, libros, templos y tradiciones que irán saciando ese anhelo de lo divino.

Un libro que para mí ha sido muy importante en mi desarrollo espiritual (y que encontré en una librería por casualidad) ha sido “Anatomía del Espíritu” de Caroline Myss, y en general todo lo que propone en su blog.

En mi caso, también siento una profunda conexión con el catolicismo, con parte de la tradición islámica (que conozco a través de los escritos de Isabelle Eberhardt), con la investigación en la vida después de la muerte y con lenguajes sagrados como el tarot y la astrología. Esto es lo que a mí me ha servido para iniciarme en el camino espiritual y sentirme conectada con lo superior, pero tú tendrás que encontrar tus propias fuentes.

En definitiva, los seres humanos tenemos también una parte espiritual que pide ser llenada. Encuentra qué libros, tradiciones, pensamientos o herramientas colman la tuya.

 

Reflexión final

Las emociones incómodas, como la culpa, la envidia, el miedo o el vacío existencial tienen su razón de ser.  No están para fastidiarnos sino para ser escuchadas. Renegar de ellas supone matar al mensajero y, por tanto, perder la oportunidad de hacer cambios positivos en nuestra vida.

Este sentimiento de “me falta algo” podemos verlo como una carga o como una sabia y pertinente brújula personal. Mientras ese sentimiento de vacío persista, tendremos que seguir buscando. Y cuando se apague o se minimice, sabremos con certeza que estamos llegando a la meta.

En este artículo te he mostrado las 4 causas más frecuentes de esa sensación de vacío existencial: la falta de diversión, la falta de propósito, la falta de ternura y el hambre espiritual. Estoy convencida de que tu sensación encaja en una o varias de estas categorías.

Te invito a que no te conformes con una vida vacía, insulsa y sin el sentido profundo que anhelas sino a que indagues dentro de ti y te comprometas con pequeñas acciones que vayan mitigando este vacío.

Porque el sentimiento de “me falta algo” puede ser el preludio de un viaje fantástico hacia una vida más plena.

Escucha a tu ser esencial y sigue adelante.

 


Créditos de las imágenes:

Imagen 1: “This is strong” de Lauren Rushing, a través de Flickr Creative Commons

 


 

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39 Comentarios

  1. Me ha gustado mucho eso de que ese vacío existencial que a veces sentimos se convierta en nuestra brújula personal, porque muchas veces entendemos que vacío significa que hay que llenar y al llamarlo brújula hace que no sea cuestión de llenarnos o vaciarnos, sino de orientarnos en uno u otro sentido. Espero que sigas con tus posts sobre emociones, le pones letra a muchos pensamientos que no sabemos bien explicar

    • Amparo Millán Responde

      Muy interesante tu reflexión, María, no lo había visto de ese modo y me has hecho pensar (cada vez que pasa esto me encanta, gracias!)

      ¿Hay que “llenar” el vacío? Lo hacemos constantemente: con ropa, objetos, comida, lecturas, relaciones que no aportan mucho, ocio desmedido… Igual no, igual hay que dejar ese espacio al vacío, convivir con él unos meses y dejar que nos guíe.

      Las emociones son LA MEJOR brújula, por eso a mí me parece un acto temerario suprimirlas o querer “maquillarlas”. Particularmente, para mí este ha sido un descubrimiento personal maravilloso. 🙂

      Un fuerte abrazo!

    • Bueno primeramente gracias X la ayuda en información
      Entiendo lo que dice en sus artículos pero X que me cuesta aceptarlo a pesar de hacer esfuerzo y ponerlo en práctica que es lo que mas quiero

      • Amparo Millán Responde

        Para ponerlo en práctica, Brayan, nadie más que tú mismo. Por mucho que leas y por muchos consejos que te den eres tú el que tiene que dar el paso de aplicar la información, nadie lo puede hacer por ti. Mientras sigas en ese lugar de comodidad y esperando tu vida va a seguir igual…

  2. Buenas Amparo,

    Durante mucho tiempo me me esforcé en acabar una carrera que me gustaba, pero que no me llenaba del todo (en mi caso Ingeniero Tecnico de Telecomunicación) y fui lo que quisieron que fuera (no sin antes pasar un mal trago) pero no me han enseñado nada de mis emociones y eso lo noto.

    Se muchas cosas tecnicas, pero no a gestionar mis emociones, y llevo un tiempo aprendiendo en este punto. Cuando he conectado con mis emociones la gente ha visto otra persona en mi.

    Gracias por el artículo ya que se que ahora tengo una brújula y puedo sentarme con ella y hablarnos cara a cara.

    Un abrazo y enhorabuena!

    • Amparo Millán Responde

      Hola LuisMi,

      Muchas gracias por tu comentario sentido y sincero. Lo que tu comentas es un caso de DESCONEXIÓN completa con uno mismo, y nos pasa a tantas personas… Sobre todo a aquellos que hemos sido buenos estudiantes, buenos chicos, y hemos aceptado los consejos bienintencionados de las personas “mayores” que nos rodeaban.

      Permitirse sentir es una forma estupenda de volver a conectar. Pero también hay otras: probar una nueva afición que siempre nos gustaba, cambiar de trabajo (o de vida, más radical), hablar con los demás, hacer un viaje solo, re-evaluar nuestra vida con ayuda de otra persona… En fin, a mí se me ocurren muchas maneras, igual este es un buen tema para un futuro artículo.

      Muchas gracias por tu comentario, un abrazo fuerte!

      • Hola, LuisMi.
        No sé si veas esto, pero quiero decirte que estoy pasando por algo similar, solo que yo aún no termino esa carrera.
        He sentido últimamente un vacío muy grande, una insatisfacción que no me deja en paz. Lo he hablado con amigos y dicen que es algo pasajero, pero esto ya tiene 1 año y la carrera sigue sin llenarme. Siento como si estuviera desperdiciando mi potencial ahí, que no es suficiente para mí.
        La cosa es, que no sé qué haces.

        Un saludo, LuisMi.

  3. Pingback: ¿Y si en vez de un problema tuvieras una MISIÓN? - Comienza tu camino del héroe

  4. También me pasa lo mismo siento que algo me falta, siempre trato de compensarlo comprándome cosas como ropa zapatos y me siento bien por un rato. Después vuelvo a sentir ese vacio.

    • Amparo Millán Responde

      Hola Diana y bienvenida a esta página!
      Evidentemente, si sientes que te falta algo, es que te falta algo (como digo en el artículo), dejemos ya de desconfiar en nuestros sentimientos. La ropa, los zapatos, las salidas con amigos e incluso los libros son remedios estupendos… para un rato. Si el vacío persiste después de consumirlos es que no era eso lo que estábamos buscando. Te animo a comenzar tu camino de indagación personal para descubrir cómo puedes, realmente y sin sucedáneos, calmar esa sensación de vacío interior. ¡Un abrazo!

    • Hola Amparo
      Yo siempre me he esforzado por alcanzar mis metas y tener un mejor porvenir, tan es así que gracias Dios (desde mi convicción personal) tengo un buen trabajo, un buen novio y un brillante futuro donde trabajo, donde todos esperan que llegue a ser la jefe de mi oficina . Sin embargo mi corazón no está en lo que hago, siempre siento dentro de mi que profesionalmente tengo un enoooorme hueco y nadie lo entiende porque tengo “todo” y lo hago muy bien, de verdad deseo encontrar ese algo el cual de verdad no tiene que ver con cosas materiales, sino más bien con que mi vida marche en los términos que disponga y no hacer lo que los demás esperan de mi. Es complicado

      • Amparo Millán Responde

        Hola Cin,
        Gracias por compartir tu experiencia porque lo que cuentas es un caso paradigmático: personas que externamente LO TIENEN “TODO” pero que a la vez sienten un vacío que no saben identificar. Creo que la clave aquí es identificar que es ese “todo” que he escrito entre comillas a propósito. Un trabajo brillante, un novio, una casa bonita… no son garantía de felicidad si tú lo que necesitas no es ni ese trabajo, ni ese novio, ni esa casa. Ser jefe está bien para las personas muy ambiciosas que necesitan muchos retos, y que además se sienten entusiasmadas en ese trabajo, pero es una tortura para otro tipo de personas: más tranquilas, más reflexivas, que necesitan más tiempo libre para disfrutar de sus aficiones o sus seres queridos.
        Así con todo.
        Por otro lado, las cosas materiales nunca compensan un malestar interior. Si en tu caso te estás dando cuenta de que es así (que lo material no te compensa, por mucho que otros envidien tu suerte) entonces te invito a emprender tu camino personal para descubrir quién eres y qué es lo que quieres.
        Un abrazo!

        • yo siento como un vacio en el corazon siento como si me doliera (no es una enfermedad) pero como que me siento solo aveces y quiero que este ”dolor”se valla aveces siento que soy feliz pero despues de eso vuelvo a sentir ese dolor que puedo hacer?

          • Amparo Millán

            Hola David, cuando me preguntas “¿qué puedo hacer?” supongo que esperas con ilusión una receta sencilla que puedas aplicar hoy mismo y que te dé resultados la próxima semana… Y verás, si te duele el corazón, si te sientes solo, vacío y (esto lo pongo yo, pero lo supongo) no amado, no hay nada sencillo que puedas hacer. Más bien, tienes que empezar un camino largo y comprometido, pero bonito, para conocer quién eres y qué te pasó para que hoy te sientas así. Hay mucho por descubrir de ti mismo y de tu vida antes de querer que no te duela el corazón. Si quieres empezar de alguna manera, ve leyendo algunos artículos de este blog y escribe tus reflexioens (esto es muy importante, leer sólo no basta) en un cuaderno cualquiera. Luego, si te animas, comparte estos pensamientos con otras personas. El tercer paso sería comenzar algún tipo de terapia, individual, grupal, mental, corporal, como sea. Buena suerte en tu camino, viajero!

      • Mairelis Hernandez Responde

        Hola amparo soy una chica dominica pero vivo en Europa. Soy una chica que viene completa mente de la pobreza. Aora lo tengo comquiendice todo. Tengo una ija tengo casa tengo trabajo. Por alquien que no tenia nada lo tienes todo. Y viajo dos veces anual. Y me sigo sintiendo insastifeche. Y siempre muy triste y celo a mi marido con todo lo que aces. Y siempre quiero que todo el mundo se sienta vien.siempre me pasa algo noce porque. Es como si yo no supiera ser feliz con lo que tengo. Porque me siento asi?

        • Amparo Millán Responde

          Hola Marielis, encantada de saludarte.
          Yo te invitaría a no recelar de ese sentimiento de insatisfacción, como digo en el artículo, sino a considerarlo un indicador de que hay algo que tienes que hacer urgentemente.
          Está claro que ahora mismo estás MEJOR que en el pasado. Es mucho mejor tener una casa, trabajo, familia y vacaciones que vivir en la pobreza. Ese punto puedes admitirlo y agradecerlo.
          Sin embargo tal vez te falta encontrar cualidades brillantes dentro de ti misma. Yo te animaría a seguir algún camino de mejora personal. Hacerte la pregunta: ¿qué quiero SER? ¿Cómo me gustaría que me vieran los demás? Y “entrenarte” para ser esa persona.
          De momento estás buscando información en Internet y leyendo, y no puedo más que decirte que sigas por ahí y, si puedes, te comprometas a hacer una acción diaria que te haga sentir mejor.
          Un fuerte abrazo Mairelis!

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  6. Hola, Amparo.

    Me ha encantado este artículo, me ha puesto a pesar de verdad; y eso definitivamente es bueno.
    Actualmente estoy pasando por esa guerra interior, tratando de encontrar los porqués y de revelar aquello que necesito para encontrar la felicidad plena.
    Tengo una pregunta, ¿cree usted que sea necesaria la ayuda profesional ante este problema? Tengo 1 año tratando de descifrar esto.
    De antemano, gracias.

    ¡Muchas gracias por escribir este artículo, Amparo!

    • Amparo Millán Responde

      Hola SamayArg ¡muchas gracias por tus palabras! me animan a seguir escribiendo y compartiendo lo que voy aprendiendo en mi camino 🙂
      Sobre la pregunta que planteas, te diría que sí. La mayoría de nosotros empezamos el trabajo personal de forma independiente, y eso está muy bien, leyendo de aquí y de allá, escribiendo, obteniendo nuestras propias conclusiones… pero llega un punto en el que nos estancamos y necesitamos más. En este caso una buena opción es optar por ayuda profesional de forma individual o unirse a un grupo de trabajo. Se trata de que una persona nos guíe a salir de nuestros enredos mentales.
      Eso sí, te advierto que el objetivo de “encontrar la felicidad plena” es dificilísimo por no decir imposible. Yo no pondría tantas expectativas en ninguna terapia. Un objetivo más razonable sería conocerme mejor, entender el porqué de mis comportamientos y, sabiendo esto, desarrollar las mejores estrategias/habilidades para una vida más agradable, cómoda y generosa.
      Espero haberte ayudado, un abrazo!

  7. Naomi Gonzales Responde

    Hola, últimamente he tenido muchos éxitos, estoy haciendo una de las cosas que más amo, me va muy bien en la escuela, mi familia y lo económico están bien, pero no puedo evitar sentir un vacío, tal vez sea mi ex pareja , he intentado hasta lo imposible para poder desahacerme de ese sentimiento pero no sirve nada, ayuda, estoy desesperada.

    • Amparo Millán Responde

      Sinceramente Naomi, y perdona por mi crudeza, dudo que todo te vaya tan bien EN REALIDAD. Esos éxitos en la escuela, con tu familia, en el trabajo… posiblemente no sean al 100% lo que tú deseas. Si el vacío está ahí, es porque algo no va bien. Y además fíjate qué palabra empleas al final: “desesperadas”. Si hay desesperación, es que te alejaste de tu ser esencial hace mucho tiempo (la buena noticia es que justamente la desesperación te permite empezar a plantearte el camino de retorno).
      No creo que haber roto con una pareja sea motivo suficiente para ese sentimiento de vacío tan intenso. Obviamente después de una ruptura hay una etapa de duelo, de tristeza, de adaptarse al cambio. Pero eso es una cosa y el vacío existencial y desesperado es otra.
      ¿Mi sugerencia? Ponte en búsqueda y decide qué es realmente lo que TÚ quieres hacer. Mucha suerte!

  8. Pingback: El papel fundamental de los sentimientos en nuestra vida

    • Amparo Millán Responde

      Pues entonces ha llegado el momento de hacer algo Bedito, porque no es normal no tener sentimientos ni pasión por la vida. Puedes seguir leyendo por aquí por si encuentras otro artículo que te ayude a profundizar sobre tu problema.

    • Amparo Millán Responde

      Hola María,
      El sentimiento de vacío existencial es TAN PROFUNDO y tiene raíces TAN HONDAS que obviamente no se va a eliminar leyendo un artículo durante 5 minutos. Yo sé que todos buscamos, infantilmente, remedios mágicos e instantáneos en la red, pero esto no existe.

      Sólo a través de un camino personal, largo, costoso y comprometido, vas a comprender de dónde viene ese vacío y posteriormente llenarlo.

      Un abrazo y ánimo para este camino.

        • Amparo Millán Responde

          Claro que sí María! Si no me hubiera sucedido eso mismo no estaría aquí ahora, escribiendo sobre desarrollo personal, autoestima, superación, miedos… Cualquier terapeuta, de cualquier tipo, viene de una historia de sufrimiento, reflexión y superación. Me ha gustado tu pregunta 🙂

    • Amparo Millán Responde

      Hola jerson, francamente no sé qué decirte, yo no te puedo ayudar porque el único que puede hacerlo eres TÚ.
      Tienes este artículo y muchos otros en mi blog con un montón de información. Tu parte es leerlos e INDAGAR en las respuestas, no vale que digas “no me sirve, no sentí nada, necesito algo más”. El esfuerzo debe ser tuyo.. Ayúdate tú a ti mismo, párate y escribe, piensa, toma pequeñas acciones. No hay nada ni nadie que pueda ayudarte salvo tú. Un abrazo.

  9. “Ese vacío que sientes día tras día no es una invención, es un SENTIMIENTO REAL.”
    Me gustó mucho esa frase porque reconoce abiertamente que aquello que se estanca ahí dentro no es algo pasajero sino que se convierte casi casi en un compañero diario.
    Lo único que de todas las posibles explicaciones dadas no encajo en ninguna. Y sigo sin saber hacia dónde derivará esto. La soledad es tan profunda que ya no es que no vea el fondo del pozo, es que no veo el pozo.
    Saludos. Gracias.

    • Amparo Millán Responde

      Hola Beatriz, tú misma te has dado la respuesta en tu comentario: sientes una soledad profunda. Lo que te falta, por tanto, es gente, amor, personas, compañía, experiencias, alegría… un poco de todo. ¿Por dónde empezar a cambiar, por dónde empezar a llenar ese hueco? Eso tendrás que descubrirlo tú… Y antes que esto, tendrás que encontrar las ganas y la fuerza para salir de ese pozo. Creo que necesitas algún tipo de ayuda (llámalo terapeuta, amigo, oración, grupo de apoyo, sustancias, libros inspiradores) y que es hora de buscarla. Un abrazo y mucho ánimo, dicen que cuando se está abajo del todo sólo queda subir ¡y es cierto!

  10. Si tener un marido atractivo e hijos forma parte de ser feliz y tenerlo todo, pufff jajajaja no sabes del todo la vida .

    • Amparo Millán Responde

      Hola Micaela, me parece que has malinterpretado el artículo porque lo que digo precisamente es que tener marido atractivo e hijos (o un buen trabajo, o reconocimiento social, o dinero, o una casa bonita) no garantizan la felicidad. Tiene que haber un “algo más” que es la conexión con uno mismo, buenas relaciones, sentido espiritual, ilusión, etc. que son las cosas que llenan nuestra vida. De todas formas muchas gracias por comentar.

  11. Buenas tardes Amparo , sólo felicitarte por el artículo, creo que es genial y que describes con mucha precisión circunstancias en las que me he sentido y me sigo sintiendo.
    Creo que hablas con un lenguaje sencillo, claro, y a la vez esconde grandes verdades. Y me ha gustado mucho la frase de que si siento que algo no va bien, no es una invención, es un sentimiento REAL, aunque por fuera lo tenga todo.
    Yo ya llevo muchos años sintiéndome mal, que algo falla en mí, a pesar de que soy una buena estudiante, tengo grandes perspectivas, amigos y unos padres que me quieren. Sé que mis padres me ven como a una persona mimada, egoísta que no es capaz de sentirse agradecida por todo lo que le han dado y a veces “les arruino la vida”. Sólo quiero encontrar qué es lo que falla en mí y poder vivir una vida normal. Probablemente compre el curso.
    Un saludo.

    • Amparo Millán Responde

      Querida Maria Luisa,
      Muchas gracias por este comentario tan sincero en mi blog. No sabes lo que me gusta leer a las personas que escriben con esa humildad desde el corazón, además nos ayudan a todos. Dices: “si siento que algo no va bien, no es una invención, es un sentimiento REAL, aunque por fuera lo tenga todo”. Bueno, es que ¡no lo tienes todo! Te faltan cosas básicas que son las que tienes que ir a buscar: autoestima, ilusión por el futuro, confianza, relaciones constructivas, diversión, etc.
      Hay algo que escribes que también hace saltar mis alarmas y es lo siguiente: dices que tienes unos padres que te quieren y a la frase siguiente comentas que te ven como una persona mimada, egoísta y desagradecida. Hombre, yo creo que eso no es amor, o por lo menos no el amor que necesitas… Si yo quiero a alguien DE VERDAD no se me ocurre decirle esas cosas horribles que le van a hacer sentir un fallo como persona. El amor es ayudar, reparar, acompañar desde un profundo respeto. Alguien que te hunde, te desprecia, dice que arruinas su vida y te hace sentir culpable en realidad no te está amando…
      No falla nada en ti. Lo que tienes que hacer es descubrir tus tesoros, lucirlos con orgullo, amarte a ti misma y luego buscar relaciones constructivas a tu alrededor. Si compras el curso ya me dirás.
      Un abrazo!

  12. Keila Polanco Responde

    Bueno , quiero ayudar a alguien a solucionar ese vacío esa persona está abierta a nuevas experiencias pero ese algo no es material pide que sea emocional ya sea amor propio o ajeno y está angustia de saber el porqué se le vienen ganas preguntas y sin saber el porqué de ellas. Le estresa quiere una razón para ese algo y quiero ayudar a que se solucione esa confusión pero no sé que es el vacío que siente que experiencias necesita

    • Amparo Millán Responde

      Hola Keila,
      En realidad esa persona tiene que ESTAR DISPUESTA a enfrentarse a su vacío… No eres tú quien tiene que leer este artículo, es esa persona. Envíaselo y luego coméntalo con ella. Tú no puedes “llenar” el vacío de nadie, en todo caso puedes ayudar a que esa persona llene el vacío por sí mismo…

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